Aquella sonrisa era
una mezcla entre maldad y locura, la boca abierta levemente, los
dientes visibles como si fueran a atacar, la respiración agitada,
sudor en la frente y en el pecho, los ojos, delicados y muertos,
desorbitados y fijos, en aquella figura que yacía inerte en el piso,
su rosa iba a necesitar una espina mas, donde la belleza es tan
sublime que es letal.
No comments:
Post a Comment