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Monday, August 10, 2015

Metal Espacial



La nave comenzó su descenso hacia uno de los puertos de la estación en Dédalo Menor. No era la gran cosa, una nave minera que había sido sacada de algún centro de reciclaje y reventa que fue modificada para ser un transporte menor sin ninguna clase de aditamentos mas que la cabina principal y motores enormes que podían transportarla a velocidades exageradas que la harían difícil de manejar.

-¿Cuanto nos pagaran por esta mierda?- Pregunto el guitarrista sentado en el asiento del copiloto, descansaba ambas piernas en una consola que no servía y nadie en la nave tenia idea que hacia, este vestía como un metalero de los antiguos ochenta, los ochenta de finales del siglo XX terrestre, con una guitarra en forma de espada que descansaba a su lado derecho.

-Veinte mil créditos- Respondió el vocalista, el que manejaba la nave o al menos hacia como que sabia que manejaba la nave al mover algunas palancas y presionar algunos botones en el momento indicado, este vestía ropa militar de finales del siglo XX terrestre con un peinado tipo glam que le hacia ver como alguna clase de ave.

-No me jodas- Los suspiros eran de enojo y desesperación, tenían meses que no podían conseguir un concierto o trabajo decente que no los mantuviera al margen de la hambruna.

-Era eso o quince mil créditos en cupones para materiales, que de verdad no nos caerían mal para reparar este pedazo de basura-

-Es la misma mierda y este pedazo de basura no necesita que invirtamos en el, lo que necesitamos es conseguir una nave que nos deje salir de esta ruta de mierda para buscar mejores lugares-

-Si, yo se, pero no podemos pedir mucho cuando nos hemos metido en tantos problemas con las leyes de los sectores aledaños y somos buscados en dos galaxias por destrucción de propiedad y en Orión, bendito Orión-

-Bueno ya que, vamos- La nave eventualmente cayo de golpe sobre los seguros magnéticos de la estación y dada la luz verde por la estación el grupo salio con sus instrumentos, algunas bolsas y cajas que movían por medio de plataformas de anti-gravedad y lentamente avanzaron por los pasillos de la estación, pasillos que parecían estar oxidados y en algunas partes reparados a la mala con lo que habían encontrado. Caminando por algunos minutos les dio indicio de estar perdidos y no fue hasta que se encontraron con un hombre con la cara recubierta de pedazos de metal que pudieron pedir direcciones.

-Eh viejo, donde estamos- Pregunto el vocalista quien agito la cabeza levemente tratando de acomodar unos cabellos que le cubrían la vista

-Ustedes, pedazos de mierda espacial- Dijo el hombre con cara de metal y gabardina gruesa que cubría algunos otros pedazos de piel recubierta por metal, este apunto al grupo al momento que hacia una mueca que parecía mostrar enojo aunque esto podía ser confundido fácilmente con algunos espasmos que tuviera en la boca.

-¿Que?-

-Les pagamos para que vinieran a tocar hace media hora-

-Hijo de puta- El vocalista trato de esquivar la posible represalia por lo que había dicho -¿Sabe como es cruzar la nebulosa Capri Segunda a esta hora? Carajo, este sector es una mierda con su trafico de entrada y salida, las malditas puertas cobran como si fuéramos a visitar Sigmund II-

-No me importa, les daré diez mil, no- El hombre de metal alzo los ojos mientras que su brazo derecho y rostro seguían haciendo temblaban, después de unos segundos este regreso la mirada al vocalista -Siete mil quinientos y digan que fui generoso con ustedes-

-Pedazo de grasa malnacida- Dijo el baterista rápidamente mientras avanzaba hacia el hombre pero el vocalista lo detuvo con el brazo izquierdo, este vestía como un punk de los antiguos ochenta terrestres.

-Me siento tan ofendido, corazón- El hombre de metal soltó una carcajada que eventualmente evoluciono en una tos flemática, una vez que este había liberado las suficientes flemas continuo -Tienen diez minutos- El hombre cojeo hasta una puerta que estaba casi al final del pasillo y desapareció en lo que fuera el interior.

-Puta mierda, maldito antro de cuarta que ha de manejar este tipo- Dijo el guitarrista con una mueca de desprecio en el rostro

-Si, con barra de quinta lo mas probable. Ya estamos aquí, ya que le vamos a hacer, la verdad no quiero regresar con las manos vacías- Dijo el vocalista y los gruñidos de sus compañeros dieron fe de que concordaban con el. El grupo entro y observaron lo que fue alguna vez una bodega ahora transformada en un bar de mala-muerte, las mesas estaban atiborradas de todo tipo de especies de este sector y del siguiente, criaturas que nunca habían visto también adornaban algunas paredes y barras de acero que pasaban por las partes mas altas del techo y donde incluso el servicio llegaba por algunos robots que escalaban o flotaban hasta ellos. La musica estaba bastante alta, como les gustaba, y daba indicios de un buen sistema de sonido del cual podrían abusar cuanto quisieran; el publico parecía ser de su tipo también al ya estar creando algunos viciosos mosh pit en el medio del bar, donde los patrones presentes no se acercaban.

-Ya vamos a tocar e irnos, este lugar es una mierda- Dijo el bajista mientras comenzaba a mover su equipo hacia el escenario, este era un raro en el grupo ya que su vestimenta era un simple traje pegado al cuerpo de color negro, botas de un gris metálico y una chamarra de principios del siglo XXI terrestre que estaba hecha pedazos y se mantenía unida por medio de algunos parches de bandas.

-¿Que puta madre vamos a tocar en esta mierda de antro?- Pregunto el guitarrista mientras subía su equipo al escenario y comenzaba conectar su parte del equipo al sistema de sonido.

-No lo se, algo clásico, ya veremos, lo que salga- Respondió el bajista quien sacaba su bajo, un instrumento adaptado de una hacha de protones que había encontrado en una recicladora de equipo de guerra.

-Esto va a estar de la verga- Dijo el vocalista mientras ponía de pie su stand para el micrófono, lo amarraba con algo de tape gris que traía en una bolsa junto con un micrófono deshecho y unos cables pelados y soldados.

-Pueden cerrar la maldita boca y empezar, ya me quiero ir- Dijo el bajista mientras terminaba de conectar su bajo y probaba la ecualización de su amplificador, pesado y sucio le gustaba. El vocalista conecto su micrófono y miro a la gente dando vueltas, ignorándolos, el ecualizar el equipo no les molestaba ni parecía obtener alguna clase de respuesta del publico en general, solo algunas miradas molestas que les miraban por unos segundos y después regresaban a lo que sea que estuvieran haciendo.

-Bien- El vocalista tocio un par de veces hacia su lado derecho y continuo -Somos Necrópolis y venimos a tocar en este pedazo de mierda flotante-

Las criaturas en el mosh pit pararon rápidamente y miraron a la banda en el escenario, la musica paro unos segundos después y las voces callaron mas rápido de lo que esperaban, todos esperaban algo o nada, los miembros de la banda se miraron los unos a los otros y el baterista fue el primero en comenzar a dar gritos en el micrófono.

-¡Vamos pedazos de mierda, uno, dos, tres cuatro!- Después de dar unos golpes con las baquetas para marcar que iniciaban la canción, después de esto la banda siguió y comenzó lo que parecía la musica de fondo de un violento campo de batalla, los gritos del vocalista se perdían inmediatamente entre la batería que parecía una ametralladora y la guitarra que parecía mas una sierra eléctrica, el bajo no se quedaba atrás con explosiones que parecían los pasos de un gigante.

La duración de la canción fue irrelevante para la gente del bar, el infierno mismo parecía ser desatado en el medio mientras mas y mas se unían al vicioso circulo que seguía creciendo hasta llenar buena parte del bar, mesas y sillas habían sido aplastados o volaron por el aire, vasos y botellas quebrados en el piso, cabezas o mesas, mientras la intensidad de la musica crecía la violencia lo hacia y cuando bajaba este no se detenía solo se mantenía igual, la banda disfrutaba ese tipo de respuestas pero habían estado en suficientes lugares como este para saber como terminaría todo.

Paso mas rápido de lo que parecía, la mitad de las canciones en su repertorio habían pasado y todavía no cumplían con el tiempo que les habían marcado. El vocalista hizo algunas señas a los otros miembros del grupo y después indico al publico a lo que todos le respondieron con una positiva.

-¡Que quieren, algo mas rápido o mas pesado!- Grito el vocalista marcando la ultima o con un grito largo y agudo, el centro levanto extremidades y gritaron de vuelta pero era bastante marcada la división entre los que respondían.

-¡Mas rápido!- Grito un lagarto gigantesca que alzaba ambas manos y cola desde un lado de las criaturas que gritaban a todo pulmón.

-¡Mas pesado!- Grito un raro tipo de cangrejo humanoide con ambas tenazas levantadas desde el otro lado del grupo.

-¡Mas rápido!-

-¡Mas pesado!- Ambos se miraron y siguieron gritando hasta que comenzaron a golpearse, pronto se unieron otros a los golpes y el centro del bar se transformo en un circulo vicioso de golpes y patadas.

-Todo por siete mil quinientos créditos- Dijo el guitarrista mientras hacia una mueca, una criatura con forma de araña subió al escenario y agito sus extremidades.

-¡Ya toquen!- Grito la araña mientras parecía tener un ataque epiléptico.

-¡Abajo, hijo de puta!- El bajista agito su bajo en forma de hacha y le dio un golpe a la araña a la cual le corto dos de sus brazos superiores y después la cabeza de un segundo golpe, con una patada tiro el cuerpo el mosh pit en donde se miraba que la violencia se salia de control. -¡Estoy hasta la madre de esto, la próxima te vas a la verga!- El bajista miro con odio al vocalista quien le miro de vuelta con indiferencia antes la situación.

-Esto va a estar mas cabrón que Orión- Respondió el vocalista

-Esto ya es mas cabrón, mira eso- Mas criaturas comenzaron a subirse al escenario.

-¡Desmadre!- El baterista saco una escopeta de doble barril recortado y disparo ambos cañones hacia un humanoide de hielo que había logrado subir al escenario, este exploto en una nube frígida y fragmentos pequeños de hielo que caían en todas direcciones, rápidamente comenzó a cargar su arma daba vueltas en el mosh pit, rápidamente comenzó a recargar el arma mientras observaba lo que seguía subiendo al escenario.

-Vámonos antes de que nos vaya peor- El grupo buscaba una salida mientras golpeaban todo lo que trataba de subir, no les importaba el equipo ya, eso lo podían conseguir de vuelta o comprarlo barato en alguna estación pirata, sus vidas era con lo que posiblemente no podrían salir viendo que las salidas se encontraban bloqueadas.

-¡Tendremos que hacer camino!- El bajista se lanzo al mosh pit y partió a un lagarto a la mitad con su hacha al momento de caer, la criatura cayo al piso temblando y de momento varios se alejaron rápidamente para no sentir la furia de aquella arma que vibraba mucho mas furiosamente que ellos.

-¡Vamos!- El grupo se abría paso hacia la salida principal, antes de poder llegar a esta se encontraron con un toro espacial de batalla, un enorme minotauro con brazos mecánicos y cuernos que salían de ambos lados de su cabeza que fácilmente podían empalar a todo el grupo.

-¡Un toro de batalla!- Grito el vocalista mientras paraba a menos de un metro de la criatura mitad hombre, mitad toro y cien por ciento maquina de muerte.

-¡Soy un toro de batalla enojado!- Grito la horrible criatura mientras sacaba una nube de vapor de su nariz, los ojos muertos observaban al grupo y mientras lo hacia dejaba caer un hilo de baba.

-No, estoy seguro de que eres un toro de batalla normal- El toro de batalla lanzo su cabeza hacia atrás y antes de que pudiera impactar el vocalista saco una pistola automática de grueso calibre y disparo al pecho del toro un par de veces para después terminar con un disparo hacia la cabeza que voló buena parte del cráneo.

-Ya vámonos- Continuando con su camino, el cual cada vez se abría mas por temor de los luchaban de morir ante el grupo, se vieron detenidos nuevamente por un grupo de guardias de la estación especial que entraban soltando golpes con sus bastones eléctricos a todos los que se les ponían enfrente.

-¡Por orden del código de orden de esta estación espacial quedan todos arrestados!- Exclamo el hombre que guiaba al escuadro de ocho hombres, todas las criaturas del mosh pit decidieron que la suerte de los guardias estaba marcada y se abalanzaron contra ellos.

-Eso si que se va a poner interesante- Dijo el baterista mientras miraba como varios de los guardias quedaban aplastados en el piso y su equipo pasaba a las manos equivocadas.

-¡Vámonos ya carajo!- El grupo salio disparado, en uno de los corredores cerca del bar se encontraron con el hombre que los había contratado.

-Eh, ustedes, por que no están tocando- Pregunto el hombre, este fumaba una especie de cigarro que producía un olor penetrante que mareaba.

-Tal vez sea por que se puso cabrona la cosa y no queremos acabar como mierda aplastada en el piso- Respondió el vocalista, pistola aun en mano.

-Con que no quieren trabajar. Roko, Yoyo, encargense de ellos- Un hombre de tres metros, corpulento, recubierto de alguna sustancia negra que le hacia ver completamente liso camino al frente del hombre mecánico y junto a este se paro una enorme mantis religiosa de unos dos metros de altura que agitaba sus alas intermitentemente mientras pasaba sus enormes garras por su cabeza.

-Hijos de la chingada- El guitarrista se lanzo con su guitarra hacia el criatura oscura pero su golpe no le hizo nada, el impacto creo una vibración sobre el pecho del hombre que visiblemente podía ver como pasaba por todo su cuerpo y desaparecía, la criatura simplemente extendió su brazo derecho y con su dedo índice regreso el impacto de la espada al guitarrista el cual salio volando al otro lado del pasillo, el vocalista de inmediato apunto su pistola y disparo pero la bala fue absorbida por la masa de la criatura.

-Mierda- El vocalista volteo hacia la mantis y comenzó a disparar, esta evadió ágilmente las balas hasta que el arma quedo vacía lo cual produjo un rostro de horror y sorpresa en el vocalista -¡Alguien haga algo!-

-¡Ya dejen de hacer pendejadas!- El bajista tomo su bajo como si fuera un rifle y toco una de las cuerdas, una onda de sonido salio del frente del bajo y la enorme criatura cayo al suelo hecho gelatina.

-¡A la mantis!- Exclamo el vocalista mientras recargaba su arma, el bajista tomo su turno contra la mantis y volvió a lanzar una onda de sonido, la mantis volvió a esquivar pero esta vez no por mucho -¡Mas rápido!-

-¡Mátalos!- Grito el hombre mecánico mientras trataba de sacar algo de su pantalón, se miraba bastante alarmado ante como cambiaba la situación.

-¡Hasta aquí llegaste hijo de puta!- El vocalista apunto al hombre y disparo, perforando parte de su estomago, el hombre toco los alrededores del agujero con su rostro alarmado.

-¡Cabrón, ayúdanos!- El baterista disparaba y recargaba tan rápido como podía, la enorme mantis era un enemigo formidable que esquivaba y a su vez se acercaba tan rápido como podía.

-¡Voy, voy carajo, voy!- El vocalista levanto la pistola y comenzó a disparar hacia la mantis la cual decidió escapar por los corredores tan rápido como pudo.

-¡Vámonos, por favor!- Exclamo el guitarrista

-Espera- El vocalista se acerco al hombre gordo ahora en el piso, de el tomo un pequeño bloque dorado con bordes azules. -Al menos no nos fuimos con las manos vacías-

Thursday, May 2, 2013

Bruce - Short Story II


Capitol City, Industrial Sector

Bruce woke up yet again, every time it was a different nightmare but it all began the same way.

He had to wake up, that was his recurrent nightmare, always had high hopes of dying in a dream, not happening today. He began his daily routine.

He ate some sausages and eggs from the machine, tasted like plastic, hadn't had a real meal in years now, specially after the crisis in the west had hit hard on the farm land and wiped almost all, if not all, the available farms. A quick bath was next in order, he examined the news feeds, bombed with gonzo material worthy of the early twenty first century, he had stopped caring for all of that, he only checked them for key patches he needed from his contacts, nothing else.

Time for a dress up, black sneakers, jeans, white long sleeved shirt, black hoodie and a blue cap. He knew nothing about fashion, he was looking for comfort, not trying to setup the next five minute trend. Inside that closet was a thirty eight Gianolli revolver, easy to stash, made from materials that could not be picked up easily by detectors or the police.

Next stop, the relays downstairs, he needed to be near so he could pick up a line with his contacts.

He waited for the magical hour, eight in the morning, when his contact would pick up with him and set him up for the next assignment. It was all killing and dicing and slicing, not his cup of tea but it helped him live and pass his idle time, other reasons were there though.

He also did it for the people in the apartment complex in which he lived, horrible conditions, not worthy of any living being no matter who or what it was. It was all for Doña Maria and his kids, who had been left alone by an abusive husband with a debt in blood to some gangs his husband had gotten in trouble with; for Joey the mechanic, who worked day and night to make a miserable living, without the opportunity to get anywhere else in life as it was either school or food; for Lola the porn actress, diagnosed with bone cancer, her career paid for her meds and all the junk she set herself up with, she lived for her vices and her vices lived for her as no medical service would provide her assistance without her having a steady job or a class one citizenship; for Pepe the shoeshiner, who had done this for the last thirty five years of his life, just as his dad, and his dad did until they died, with two kids on the street also trying to pick up any sort of living, no education, nothing.

They were the important figures of his life, the underdogs, the ones without a voice.

The feed picked up on him, he linked up and spoke mentally.

"Bruce, just in time"

"What you got for me man?" Asked Bruce, he was still half asleep but more than ready to do his work.

"Check under the second relay. You have thirty minutes" Said the voice and the connection ended. Bruce checked the nearby physical relays, antennas setup to spread communications freely throughout the city network, and found a piece of paper with some information written on it. "Fourth and twelve. Black Lieutenant. Driver"

Bruce took out a cigarette and lit it, he used the lighter to burn out the piece of paper and quickly walked to the intersection. It was crowded, people crossing streets like herds of sheep, cars going around senselessly and food stands on every corner. It was a curious type of Industrial Sector, not much industry to be seen as commerce and residences had taken over and displaced it somewhere else, mostly third world countries.

He stood on the intersection of Fourth and Twelfth waiting for a Black Lieutenant to pass, it wouldn't be hard to recognize it between all the trucks, cars and bikes flowing through. He waited patiently.

He took some time to look around, more poor people, but at least they had values, not like the rich people on top of them. He was disgusted by all the higher strains of society, living in the highest zones of the towers, spending their money like if there was no tomorrow, burning it in useless and senseless things that keep the capitalist machinery running at disturbing speeds, fast cars, fast women, fast money, fast food, fast families, fast everything, it was all dirty, it had all died, broken dreams and hopes of an ever crumbling society.

He saw the car coming up from the north. He knew the drill. He would ask the man for directions and when he least expected it he would plant three bullets into his chest or face.

The light went green and the car advanced, slowly like if it knew what was coming. Bruce had a trick under his sleeve, the relays in the city were connected to the main network which in turn led him with ways to either close or stop certain intersections from working, in this case he would switch the red light once the car had gotten close enough.

He did so at two cars of distance from the light, nothing suspicious about it, everything was in order. Bruce approached the car, he knocked on the dark tinted window a couple of times before getting it to roll down a little, the sight of a woman in black surprised him.

"What can I do for you?" Asked the woman with a nice tone of voice. Bruce had seen and been there many times before, people talking nice to him, trying to escape their inevitable faith, trying to backstab him when he wasn't looking, they were all the same, all of them.

"I'm looking for directions to Avalon street. You know where that is?" Asked Bruce with a rural accent.

"Just go down this street until you reach the Chinese laundromat and turn left. Are you looking for something in specific?" Asked the woman.

"Yeah. See that over there?" Bruce pointed at the other side of the street and the woman looked.

"What?" Asked the woman, she looked back and saw Bruce with the revolver on hand.

"It's the place where your brain will be left after I finish with you" Then he pulled the trigger three times. First on the head, second on the chest and last one on the thorax. He was making sure she was really dead, really, really dead.

He walked away from the scene, no one seemed to notice him or really care about it, too common for anyone to bother anymore, to usual for anyone to be surprised, it was just a matter of walking out of there and blending with the crowds.

When he returned to the apartment complex he found a small aluminum can lying next to the door. He picked it up and took out a wad of bills. As he counted it down he walked down the hallway, knocked at every door and gave a portion to each one of them.

When he reached Doña Maria she stopped him

"Bruce they came looking for you again" Said the old woman in her late forties or fifties wearing a green apron over an old dotted dress, slippers dirty and worn out.

"The police won't find me, they can keep trying but I'm not going down, believe me" Said Bruce

"Be careful mijo. I don't want anything to happen to you. You are the best thing that ever happened to us" Said Maria

"Don't worry. Take this for juliancito. I know he's sick" Said Bruce and gave an extra to Maria

"Thanks Bruce. God bless you" Said Maria and gave him the sign of the cross over his forehead, Bruce walked back to his apartment and closed down, sat down and placed everything on a small table. He stared at the gun, the money and the pack of cigarettes. He took out another cigarette, lit it up, took the gun back to the closet and hid the money in a hole being covered by his clothing properly lined up.

Back on the small living room he sat on the couch and connected to the relay to see the news feed and some programming, anything to keep him distracted until two and then at seven, keeping up with his tasks and his partners in business, every day, same place.

Bruce - Short Story


Bruce coughed as he walked down the unlit street.

He, a dark clad figure, had no problem passing unnoticed but some other figures called more and more of his attention.

There was the Lizard Man known as Ed, always dressed formal in an ever changing two piece suit, who lurked the streets only at night, he hissed and sissed as he walked past by, checked his golden watch and ran off in a hurry as if he was late for something.

Mindy the psychotic cyborg whore wearing her mini skirt, nothing else aside from that, and a cigarette on her left hand, not that it mattered if she smoked it or not, it was a good tactic anyway and made her look more real than the udders she had implanted.

Don the Butcher which was just closing down his shop but Don was a weird guy, secretive, a loner, big fellow but with a heart of gold, that he could never deny to anyone. Bruce had heard of people that had come into his store and never gone out, it was relative though as most of those that never came out weren't in good terms with society to start with.

There was Alex standing near a broken down light post, his distinctive bowler hat had a seven of clubs on the left side and a bullet casing on the right that had the word 'Mother' engraved on it. He loved to play with a folding knife and show his rotten teeth as he sneered at passerbies who were always terrified of him, it made him laugh but he wasn't that bad.

Mark the dealer who could hook you up from anything simple like drugs or guns to complex stuff like military grade weaponry and vehicles or households and vehicles. He was quite a peculiar being, no one knew how he did it or who his contacts were.

Dan the Man, a mercenary that had fought in the China and African wars. He had been hit by every possible projectile and chemical known to man, clinically he has been called dead at least fifteen times but he is still alive, somehow, but not complete, had gone mad during the process of said wars and had begun predicting the world would end soon. He even opened up his own cult and preached day and night how it would all go down.

Bruce knew all of them because he lived in Quarter Stone, a place also known to be Satan’s little Hell Hole. Anything could happen at any moment here, any second, it was as unpredictible as the population that inhabited the area, even time itself wasn't sure what was going on here anymore.

Bruce kept walking down the street when someone stopped him and pulled him back.

"Where are you going Bruce?" Asked the voice and Bruce turned his head over his left shoulder. It was a loan shark that had been chasing Bruce, his debt calling on his door again.

"Home. What do you think you are doing here?" Asked Bruce. The Loan Shark smirked.

"I can go wherever I want. Now where is my money" He looked really angry now. Bruce turned his sight back front and sighed.

"You really want to know. I think I have your money right here" Bruce turned and produced his Pescadero Automatic Pistol which he pointed to the man forehead. The Loan Shark laughed.

"You think you are going to kill me and get away with it. My boss would surely get your ass for this, he will anyway" Said the Loan Shark then grinned.

"You know, I prefer to run the risks nowadays" A succession of five micro bullets came out from the gun and tore most of the head off. The lifeless body crashed on the ground with a single thud and Bruce noticed chunks of the head everywhere on the street, not that he was going to clean it or that it mattered to him.

He hid the Pescadero again under his jacket and walked to a small alley in which an single engine air-cycle was waiting for him. The air-cycle was shinning gray and was resting in the open ground of the alley, respected by those who passed by and left alone by the ones that lived there.

Bruce took off a small card from his pants pockets and placed it on the ignition. The air-cycle came to life and it hovered a few centimeters from the ground. Bruce mounted in and went forward with it, trying to keep the speed at a minimum. He reached a street that was made of blue color markers, twelve lanes on each side, and entered it, the speed raising automatically to the minimum accepted, his trench coat flying, knuckles red then white from pressure, lenses reflecting the morbid lights of the city, the horror show born in it, the panoramic view of the twenty second century, cold and magnetic, dead with desire but never giving anything back for it. He kept the speed up and continued up north, destination unknown...

Saturday, April 27, 2013

Batalla en el Red Krop


Año 2219 del viejo calendario terrestre. Año 160 del calendario del G.U.T.

-¡Cráneo Negro abordando la nave, repito Cráneo Negro abordando la nave, esto no es un ejercicio todas las manos a las estaciones de batalla!- La voz tronada con desesperación por los intercomunicadores de la nave. La voz hizo eco en todos los pasillos del Red Krop y comenzó la carrera hacia las armerías de la nave.

Rommelson se hallo rápidamente de pie fuera de su litera y corriendo a toda velocidad hacia su armería asignada. Rommelson era Sargento encargado de la defensa de la parte sur del segundo piso del Red Krop, que era una nave cargero tipo atlantis que zarpaba a toda velocidad en el espacio desde una base que se localizaba en Cydonia Mensae en Marte, recargaba en la base espacial E-01 a mitad del trayecto y después aterrizaba en Citadel Siete en la Tierra. Pero esta iba a ser la excepción de los viajes del Red Krop. Un escuadrón de cazas del Cráneo Negro, un clan temido por las fuerzas armadas de la tierra unida debido a su ferocidad en la batalla en tierra, mar, aire o espacio, estaba atacando al cargero y había inhabilitado ya las defensas y destrozado los cazas H/21, pequeños cazas especiales sin tripulantes diseñados específicamente para contra-atacar cualquier avance no autorizado hacia su nave matriz. La nave comenzaba a vagar hacia la deriva y quedaba bajo el cargo de su tripulación el defenderla del inminente asedio.

Rommelson entro a la armería donde su grupo ya se preparaba con su equipo, sus trajes grises de batalla, trajes de fabrica sintética de una pieza, sus chalecos de fabrica ligera que podrían resistir tal vez una o dos balas de algún arma ligera, los cascos espaciales que se usaban en caso de despresurización, su armamento pesado de grado comercial, no comparable con lo que sus enemigos pudieran traer, y suficientes balas para hundir a un destructor naval en la tierra, por que si de algo se podían servir es que la cantidad de municiones que les proporcionaban debían rebasar al menos diez veces la cantidad de tripulantes de la nave. Rommelson se dirigió hacia su casillero, que era un gigantesco ataúd hecho de acero terrestre, y puso su pulgar en lo que parecía ser una pequeña calculadora con una pantalla azul. Rommelson después introdujo su código y este se abrió para revelar lo que guardaba en su interior.

Dentro se encontraban doscientos cincuenta kilos de puro acero y fabrica ligera con la maquinaria mas avanzada hasta la fecha, suficientes motores como para mover a un elefante, una computadora semi-inteligente, con capacidad de analizar y cambiar el factor de la batalla en segundos, y la capacidad de resistir el cañonazo directo de un caza espacial. Lo que tenia frente de el era una armadura K-18, una armadura mecanizada K-18 creada por la corporación MEI, Mecánica Especial Incorporada, para los oficiales de las fuerzas armadas, era de las pocas cosas que se otorgaban fuera del ámbito militar que proponían una oportunidad de sobrevivir a algo como esto. Rommelson tenia la suerte de que se le asignara un modelo viejo, por llamarle así, pero aun bastante vigente ante las situación que se aproximaba e igual de resistente que los modelos en venta. Sin dudar se puso la armadura completa a excepción del casco debido a que el tiempo se acortaba y se escuchaba el sonido de tiroteos proviniendo de los pasillos.

Rommelson miro dentro del casillero y tomo una pieza de mas de cuarenta kilos de peso, hecha de aluminio y acero. Lo que tomo era un Fusil de Asalto Pesado MC-29 con capacidad para un paquete de trescientas balas y cuatro granadas de veintidós milímetros. Suficiente para destruir una compañía de soldados normales o a un grupo de tanques mal defendidos. Rommelson tomo el MC-29 con ambas manos y de paso escucho los tiros de varios tipos de armas aterradoramente cerca.

-Carmion- Dijo Rommelson con su voz firme y profunda, trono los dedos un par de veces y apunto a la puerta -Cierra la puerta- Y sin dudarlo así lo hizo el soldado y de paso destrozo la consola pegado a esta, si de las dos consolas una no servia entonces la otra tampoco funcionaria, creadas así por razones de emergencia como estas aunque ciertas veces podía beneficiar y otras podía ser letal. Rommelson conecto un gancho que salia de la culata del arma a su brazo derecho y después saco un paquete de trescientas balas del casillero y lo cargo en el arma. Después de hacerlo jalo su brazo derecho haciendo que el arma escupiera la cubierta metálica del paquete y cargara la primera bala en la antecámara. Se escucho silencio por un segundo y Rommelson hizo una seña con su mano izquierda para que guardaran silencio.

Detrás de la puerta se escucho el sonido de un soplete atómico, aquello no era un juguete con el cual se debiera jugar ya que hasta el titanio se deshacía en segundos ante tal fuerza. La llama morada que provino del exterior corto rápidamente por la puerta pero antes de que esta terminara de cortar a través de la puerta Rommelson abrió fuego contra esta e hizo unos agujeros gigantescos. De nuevo el silencio.

Rommelson apunto a dos de sus hombres y después a la puerta. Los soldados avanzaron lentamente hacia la puerta y tumbaron la porción cortada que creo una salida inmediata. En el pasillo yacían al menos unos seis cuerpos que habían pintados las aburridas y monótonas paredes gris metálico de un rojo patriótico. Rommelson detuvo a sus hombres y salio primero para examinar la situación. A su derecha quedaba un hombre aun vivo y sin heridas aparentes. Este le miro con miedo mientras trataba de no dejar caer su sub-ametralladora Machiavelli A1, modelo militar de bajo poder, de la Corporación Visión Competitiva y hablo lentamente.

-Que clase de... monstruo es usted- Dijo con voz temblorosa. Rommelson le miro con indiferencia y apunto su rifle al hombre mientras le quitaba su arma.

-Yo no soy el monstruo aquí. Yo no ataque naves sin provocación. Yo no acabe con la vida de varios hombres inocentes, con familia, padres, madres, hermanos y hermanas, hijos e hijas, no sabe la tristeza que causara cuando todos ellos lleguen de vuelta en cajas. Yo no mato para satisfacer mis placeres carnales, ni tengo un sentido de revolución tan enfermizo como el suyo, yo sirvo a la humanidad por que es mi deber. Todos los ladrones y asesinos deberían ser colgados, empezando con ustedes- Rommelson puso el cañón del rifle en la frente del hombre y continuo -Elegiste el lado equivocado de la pelea-

-Por favor... no- Dijo el hombre mientras se encogía de hombros y cerraba los ojos a la vez mirando hacia cualquier otro lado que no fuera el de aquella terrorífica figura.

-Haz dicho la palabra mágica- Rommelson no dudo ni un segundo, jalo el gatillo y decoro otra porción del pasillo y su armadura con rojo carmesí y fragmentos de masa cerebral, fragmentos mucho mas pequeños del cráneo volando por todos lados, el cuerpo quedando contra la pared, su arma acostada suavemente sobre del el con un ojo siempre vigilante, un ojo que colgaba del lado izquierdo del cráneo y se balanceaba de un lado a otro. El otro ojo se había salido de su órbita y quedo a los pies de Rommelson, este lo miro con asco y le aplasto como si fuera un insecto. -En acción gente, tenemos prioridades y una nave que salvar- La cuadrilla de Rommelson le siguió por los pasillos del Red Krop y en varias ocasiones se encontraron con hombres enemigos y aliados, le mostró toda su hermandad a aquellos hombres que peleaban como podían y todo su odio a aquellos que simplemente se escondían, a estos los uso en las lineas como carne de cañón, como lección para aquellos que decidieran evitar su destino en aquel lugar que probablemente seria su tumba. A sus enemigos no les mostró ni un gramo de piedad, -Son como una jauría de lobos, hambrientos, salvajes, feroces en la batalla y bien reunidos, pero una vez que cortan al líder se encuentran sin orden y en pánico, no les teman que son menos que hombres, son menos que las nobles bestias de la tierra, son idiotas que se dejan llevar por la marea y sus sentidos mas salvajes, ¡muéstrenle quienes son los superiores!- y con estas palabras Rommelson puso el ejemplo en claro, no le tenia ni tendría piedad a sus enemigos. Muerte a todo aquello que no perteneciera a la tierra unida y no portara su gris emblemático. Muerte a todos los traidores que dejaron a la humanidad. Muerte a aquellos que no desearan ayudar a la humanidad a progresar y crear un mejor futuro. Muerte al Cráneo Negro. Ese era su mandato en aquel momento.

Al fin habían progresado por toda la zona sur y habían exterminado a una gran cantidad de enemigos pero estos seguían apareciendo como una infestacion de cucarachas. Rommelson y su cuadrilla se movilizaron hacia el puente principal, donde todas las fuerzas aliadas restantes se habían reunido para planear el siguiente movimiento.

Encargado estaba el Capitán Maestre Deimos Alicante del Red Krop y su tripulación. Estaba discutiendo las posibilidades de un escape hacia las bahías principales de la nave, donde quedaban suficientes transportes para un escape veloz, pero tenían un problema. La mayoría de la tripulación. no sabia combate armado y de los que sabia al menos un cuarenta por ciento estaba herido con un diez por ciento herido de gravedad e incapaz de seguir luchando. Era una cuestión de vida o muerte.

-Bien... podemos pasar por la sección A del primero piso y después pasamos por estos pasillos en grupos pequeños hasta la sección C y de ahí directo a la bahía principal- Dijo Deimos, acomodado sobre una mesa donde un reflejo tridimensional daba una impresión del estatus actual de la nave y de todo lo que le habitara, puntos rojos invadían la mayoría de la nave, Cráneo Negro, y algunos sectores estaban en amarillo, lo cual significaba que estos se estaban despresurizando rápidamente mientras que otros, de color negro, habían sido sellados automáticamente por los sistemas de la nave para prevenir un eventual colapso de la estructura. Rommelson se reporto a la mesa de oficiales, donde Deimos y al menos otros siete oficiales discutían la situación; desengancho el arma de su armadura y la dejo caer en el centro de la mesa, cortando la imagen de la nave.

-Necesitamos mas municiones- Dijo Rommelson. Deimos le miro con asombro y respondió.

-Me alegra que siga con nosotros Sargento, no podría esperar menos de usted, pero lo que necesitamos es salir de aquí y de inmediato. Tenemos, hombres heridos de gravedad y no pienso perderles, no pienso perder a nadie mas en esta locura- Respondió Deimos. Rommelson no hizo ni un solo gesto y dijo. -Somos quinientos hombres en esta nave. Ciento veinte saben combate armado. La mitad esta herida y aproximadamente veinte ya no pueden luchar. No hay pretexto para no lograr una victoria sobre el Cráneo Negro- Deimos parpadeo y se quedo con la boca abierta por unos segundos mientras miraba el mapa y el MC-29.

-Rommelson, el cargamento puede perderse, es lo de menos. Lo que necesitamos es salvar la vida de los ingenieros y soldados. Los necesitamos a ellos, en especial a ellos- Deimos saco un cigarrillo hecho a mano con un pequeño cráneo negro impreso en la colilla y estuvo a punto de encenderlo pero Rommelson se lo quito de las manos y lo aplasto.

-No es el cargamento sino la nave y la tierra. No podemos dejar que se lleven algo que tomo años construir. Ademas, es un símbolo de la tierra. Los salvajes no tienen esta clase de naves y no se les puede permitir este privilegio, usted lo sabe y lo sabe mejor que nadie, sus directivas la dicen que debe usar toda la fuerza disponible para defender la nave y al menos que la situación lo demande debe mandar la nave a auto-destrucción para evitarles el gusto a estos bastardos de usarla. La situación no lo amerita, lo que amerita es mas municiones y hombres dispuestos, con fuego en el corazón y en el alma para defender la gran unión- Dijo Rommelson. Deimos apretó ambos puños con fuerza e hizo una seña para que Rommelson le siguiera a un lugar apartado de los hombres. Deimos hablo en voz baja.

-Escuchame maldita cosa, no se que te propongas pero no voy a perder la vida de mis hombres aquí. Preferiría dejar que cien naves cayeran en manos del Cráneo Negro a dejar que tan solo uno de estos hombres cayera en sus manos. Son la mejor tripulación. que un Capitán podría pedir, carajo no voy a dejar que tus estúpidos directivos ni los míos o tu maldita división se interponga- Dijo y pico el pecho, la armadura, de Rommelson con su dedo indice derecho. Rommelson no decía ni hacia nada solo le miraba fijamente.

-El primer protocolo de las fuerzas armadas me obliga a poner fuera de peligro a cualquier fuerza aliada sea local o extranjera... segundo protocolo instituye que debo salvar cualquier objeto perteneciente al gobierno unido mientras que no perjudique o impida el primer protocolo... el tercer protocolo me obliga a quedarme en una zona de guerra a proteger fuerzas aliadas mientras que no interfiera o perjudique los protocolos antes mencionados... el cuarto protocolo dice que debo ponerme fuera de peligro lo antes posible pero sin antes haber hecho los últimos tres protocolos y sin tratar de interferir con estos... mi programación es compleja y paradójica pero se lo que debo hacer... debo salvarlos a ustedes y después a la nave... soy la ultima prioridad en mi lista de protocolos...- Dijo Rommelson con voz casi monótona lo cual llamo la atención de varios de los soldados cercanos a el. Deimos miro con sorpresa a Rommelson y se sintió casi forzado a darle un golpe en el rostro.

-¡Cállese! ¡No hable de eso frente a las tropas, este no es el momento ni el lugar para hablar de esto!- Dijo Deimos y continuo -¡Esto es lo ultimo que necesito en este momento!-

-Séptimo protocolo de seguridad interna universal, no debo revelar mi identidad a nadie que no sea un oficial con rango mínimo de Capitán y si no existe un rango de ese nivel entonces reportarme al oficial con el mayor rango en la unidad- Respondió Rommelson. Deimos asintió y puso su cabeza contra el pecho de Rommelson. -El evento actual me indica que usted esta pasando por una situación de estrés que le impide tomar las acciones indicadas, si ese es el caso entonces debo reportarme con el siguiente oficial en cargo que es el Teniente de Vuelo-

-Así es pedazo de porquería, haz lo que quieras... prioridades y protocolos es todo lo que sabes y sabrás hacer- Respondió Deimos, Rommelson continuo.

-Sabe bien que no tengo sentimientos ni nunca los tendré... por eso soy una maquina para matar, un numero en los bancos de memoria de mi división y el ejercito de la tierra. En cuanto muera mi numero desaparecerá y aparecerá un nuevo Espectro para tomar mi lugar en mi antigua capsula- Dijo Rommelson y continuo. -El Teniente Rumova sera el que me de las ordenes de ahora en adelante-

-El teniente no debe cargar con esto, mi nave sigue siendo mi responsabilidad y debo continuar mi tarea y mi trabajo. Rommelson, cuatro años protegiste esta nave y ahora... ¿te das por vencido, es eso lo que entiendo?- Pregunto Deimos.

-Sabe bien que no puedo violar las leyes que me puso la división en mi chip de memoria... ademas no quiero ver que mueran todos mis amigos- Dijo Rommelson. Deimos sintió un jalón al escuchar eso y observo a Rommelson sorprendido.

-¿Escuche bien lo que dijiste?- Pregunto impresionado.

-Eso es correcto Capitán. A pesar de que no debo relacionarme con la tripulación., ni puedo, eso tuvo que pasar tarde o temprano... no quiero que nadie muera ni--- Rommelson se sintió extraño por un segundo e hizo una expresión de tristeza. -No quiero que sus familias, sus esposas, sus hijos, sus padres, sientan el peso tan horrible de sus muertes, yo jamas podría vivir con eso-

-Algo debe estar mal con tu chip... esas cosas no deberías decirlas, mucho menos pensarlas- Dijo Deimos y miro como Rommelson parecía confundido.

-Lo se pero creo que no puedo negarlo... puedo ser una maquina pero sigo siendo humano- Deimos pensó por un segundo y ordeno que Rommelson le siguiera a la mesa de oficiales y hablo en voz alta.

-Su atención por favor. Gente por favor requiero de su atención- La tripulación presto toda su atención a Deimos y este continuo. -Necesito informarles de algo muy importante... algo relacionado con el Sargento Rommelson el cual conocen ya muy bien- Rommelson sabia a donde se dirigía la situación y dijo.

-No lo haga Capitán. Esta violando protocolos de la división, el ejercito y el gobierno. Su rango esta en juego- Dijo Rommelson.

-El Sargento... es... el...- A Deimos parecía acabarsele el aliento y las ideas. No sabia que o como debía describir la situación actual. Una chispa de inspiración surgió de pronto y le dio una idea preliminar de como decirlo. -¿Alguien sabe o ha escuchado de los espectros, el programa o algo relacionado a esto, los super soldados de la unión?- Los soldados se vieron confundidos al igual que la mayoría de los oficiales pero algunos levantaron la mano. Deimos apunto a uno de los soldados y le ordeno que hablara.

-Un Espectro es una especia de fantasma...- Dijo el soldado. Deimos estuvo a punto de decir algo pero el soldado continuo. -También es un rumor de que existe una división en el ejercito llamada División Espectro que usa una clase de maquinas para la batalla, super soldados, parte maquina y parte hombre...- Deimos bajo la cabeza y asintió.

-Una clase... de maquinas para la batalla... ¿algo así como el Sargento aquí presente no es así?- Hubo una confusa respuesta de risas, murmullos y expresiones de sorpresa por parte de todos. -¿Y si fuera real?- Todo quedo en silencio por unos segundos.

-¿Es una broma cierto? Capitán, es imposible que tal cosa exista... una maquina humana- Respondió el Teniente de Vuelo. Deimos le ordeno a Rommelson que se quitara uno de sus guantes.

-¿Sera?- Deimos saco su cuchillo de combate y atravesó la mano de Rommelson sin que este hiciera un gesto.

-Necesito esa mano para luchar señor- Dijo Rommelson sin siquiera remover el cuchillo. Hubo algunas risas, nerviosas todas, pero nada mas después que el silencio total.

-Parece broma. Algo enfermo pero es real... Rommelson, como ustedes lo han conocido durante cuatro años, su nombre real, o mejor dicho numeración, es 4018. El es un Espectro clase Alfa usado para misiones de Asesinato e Infiltración. 4018 es una unidad asignada especialmente al Red Krop debido a su importancia comercial y militar, aunque la segunda no es algo que debe importarles ni deberían conocer. Puede parecer una locura para algunos y para otros puede ser de lo mas lógico- Deimos saco su cuchillo de la mano de Rommelson y lo guardo. -Es su decisión si lo aceptan o prefieren seguir viviendo en las sombras que les da el gobierno y el ejercito- El puente seguía en silencio y parecía que seguiría así de no ser por una explosión que provenía del sur del pasillo que conectaba al puente directamente con la zona de elevadores y vivienda.

-Rommelson... ¿Cuantas armas y municiones quieres?- Pregunto Deimos. Rommelson se puso de vuelta su guante mientras pensaba.

-Déjenme dos rifles de asalto, dos sub-ametralladoras, una ametralladora pesada y quinientas rondas para cada arma- Dijo Rommelson. Sin dudarlo los soldados le dieron lo que pedía. Algunos le deseaban buena suerte y otros le daban un apretón de mano. Uno de los oficiales le miro fijamente y le dio su pistola.

-Usala sabiamente Rommelson. Esta Colt a estado en mi familia por generaciones, desde los tiempos anteriores a las grandes guerras o la llegada al espacio, que te sea de gran utilidad como lo ha sido para todos los que la han usado- Dijo el oficial y Rommelson la tomo con gusto.

-La cuidare bien... también te la devolveré como me la diste- Rommelson sonaba optimista pero sabia que del puente no iba a salir con vida ni aunque los poderes mas altos se presentaran para defenderle.

-¿Listo Rommelson?- Pregunto Deimos. Rommelson tomo un par de sub-ametralladores de Mecánica Especial Incorporada Mk IV y puso ambas armas en modo automático.

-Salgan de aquí. Les seguiré en cuanto acabe- Deimos asintió e hizo algunas muecas, este apunto a la salida de emergencia y los últimos soldados y oficiales en el puente salieron rápidamente,, Deimos siendo el ultimo, y corrieron por el pasillo secreto a toda velocidad. Deimos se quedo unos segundos mirando a Rommelson esperando pacientemente a que la puerta principal del puente cayera.

-Rommelson...- Deimos no supo que decirle en ese preciso momento, el silencio fue abrumador y cortaba su inspiración.

-Sal de aquí Deimos, yo me encargo de ellos- Deimos se sintió cálido por dentro, aquella fue como la voz de un padre que cuida y vela por sus hijos ante la adversidad. Cayo después en el que Rommelson jamas le había llamado por su primer nombre desde que lo había conocido.

-Gracias Henrich. Me siento orgulloso de haberte conocido... de conocerte, tengo fe en que regresaras con nosotros-

-Alae iacta est-

-La suerte esta lanzada... tu no crees en eso-

-No, pero pienso que mi destino ya esta escrito por lo que es mejor aceptarlo de una vez-

Deimos corrió por el pasillo a toda velocidad y llego con su tripulación. Deimos escucho como algo pesado golpeo el suelo y después una infinidad de tiros proviniendo desde el puente. Deimos pudo escuchar las armas de Rommelson aun disparando y sintió esperanzas. La tripulación. corrió hacia la bahía principal y tomo las naves de transporte espacial. Los motores comenzaron a cobrar vida y la tripulación. Comenzó a desaparecer en los estómagos de las bestias metálicas. Antes de que se dieran cuenta ya todos estaban a salvo y a varios cientos de kilómetros del Red Krop.

-A salvo...- Deimos estaba pensando como le informaría al gobierno la perdida de la nave y de Rommelson pero no quería pensar en lo ultimo. Tenia esperanzas de que saldría vivo.

-Señor masa critica en el Red Krop- Dijo un ingeniero examinando una pantalla. Deimos se acerco a la pantalla y la observo. El Red Krop se veía rojo como carbón ardiendo, eso solo podía significar que los reactores se habían quedado sin acceso a enfriante o alguien se había encargado de mandar la nave a modo de auto-destrucción.

-Informe a todas las naves- Dijo Deimos por el comunicador. -Red Krop llegando a masa critica. Prepárense para el impacto, repito, el Red Krop esta por llegar a masa critica, explosión y deshechos, tomen sus precauciones- De pronto y sin dar aviso alguno el Red Krop comenzó a desvanecerse, fueron unos cinco segundos lo que le tomo desaparecer permanentemente de la vista y los radares.

-¿Que fue eso, que acaba de pasar?- La comunicación entre las naves era veloz y feroz, nadie sabia que es lo que había pasado en aquel momento, el Capitán estaba atónito todavía, incrédulo ante lo que acababa de pasar. -¿Alguien vio alguna nave de escape?-

Pregunto Deimos por el comunicador pero no tuvo éxito, solo obtenía mas preguntas con respecto a lo que había pasado y algunas teorías de los tripulantes.

-Maldita sea...- La nave de Deimos, junto con el resto de la flota de emergencia, continuaba a toda velocidad hacia la estación E-01 que quedaba a días de distancia todavía, su única suerte era que se les recogiera antes de que alguno de los sistemas comenzara a fallar o se acabara el oxigeno.

Friday, April 26, 2013

Estrella


Caminando, flotando mas bien, por los pasillos de aquella nave derrelicto, el astronauta examina los restos de la nave, es de la clase atlantis, enormes naves encargadas de mover recursos entre planetas de los sectores interiores de la humanidad, ya sea recursos minerales o humanos, jamas para uso militar al menos que fuese un caso de emergencia como lo fuera en la guerra de Antares. A su alrededor habían signos de batalla que dejaban sus cicatrices bien marcadas sobre la piel de la nave, armas de fuego algo primitivas, los daños leves que se percibían, agujeros de bala considerablemente diminutos, por la superficie de los pasillos, nada que indicara el uso de armamento de grado militar, nada grave, a simple vista, como para indicar una razón para que los sistemas principales dejaran de funcionar o se abandonara la nave aunque la caja negra de la nave debía proporcionar mayor información al respecto.

Viajando mas adelante se encontró con los restos de los posibles tripulantes de la nave, eran casi humanos, no se habían alcanzado un estado putrefacto en aquel lugar, mantenidos así tal vez por la falta de oxigeno o pudiese ser que no tenían suficiente tiempo vagando en el espacio, se desconocía la insignia de la nave que marcaba R.E.D. KROP en el exterior, no aparecía ni en registros nuevos ni viejos ni se tenia idea de cual fuese su misión o por que había terminado en aquel lugar, tan lejos de los sistemas habitados.

Los pasillos estaban en total silencio, no había indicios de ningún sistema de emergencia en linea, esto le ponía nervioso ya que momentos antes su transmisor aparecía bloqueado por alguna interferencia que ahora no podía explicar. La luz tenue de su hombro derecho iluminaba ligeramente sus alrededores y no fue hasta que llego a un cruce de pasillos que capto algo que llamo su atención, al principio pensó que había sido alguna clase de reflejo pero analizándolo bien noto que no era el caso.

De una puerta vio salir una luz tenue, su curiosidad le llamaba a explorar pero su conciencia le indicaba que dejara aquello en paz; investigarlo seguía siendo su tarea por lo cual se comunico su encuentro a Orion y prosiguió.

-Orion, aquí Omicron, veo un destello dentro de la nave. Los sistemas parecen estar fuera de linea, confirmando-

-Entendido Omicron-

Lenta y suavemente se acerco a la puerta y asomo lo mínimo que pudo de su cabeza, lo que veía para el no tenia ni explicación ni el poseía alguna clase de conocimiento previo del mismo.

Era una estrella de seis puntas, de bordes azul eléctrico con interior transparente de un azul mas tenue, observo un ojo, oscuro, como obsidiana, en el medio de la criatura que parecía mirar hacia el pasillo en general, como si no lo hubiera percibido; la estrella flotaba inerte, no se movía mas que de una manera muy ligera, como si flotara en el mar.

La estrella de pronto se convulsiono ligeramente, como si bailara, y dejo ver sus otros doce ojos los cuales parecían tener toda su atención sobre de el; de los doce ojos seis se encontraban rodeando primero al ojo central y los otros rodeando a los seis ojos internos, no parpadeaban, no se movían, simplemente estaban ahí y el reflejo de la luz que les rodeaba les daba una apariencia fantasmagórica..

El astronauta entro en pánico al ver como la estrella extendía sus extremidades y se aproximaba a el, lo único que le quedo fue activar el panel de emergencia de la esclusa, cerrarla y comenzar a soldarla, todo termino bien ahí, no se escucharon golpes, movimientos ni nada.

-Orion, aquí Omicron, hay algo en esta nave, el canal de video debió pasar algo de lo que se vio. Procedo a alejarme de la zona y a buscar una vía alternativa-

-Omicron, en el video no capturamos nada. ¿Que es lo que vio?-

-Una criatura con forma de estrella de mar, brillante, de color azul, transparente, con trece ojos, se aproximo hacia a mi, cerré la esclusa-

-No detectamos nada en el video ni en el radar, sus signos vitales siguen fuera de la escala Omicron, si sigue así tendremos que sacarlo de la nave y continuar con otro agente-

-Preferiría no continuar, algo no esta bien en la nave-

-Tiene sus ordenes, continué hacia la caja negra de la nave y extraiga cualquier información de importancia, ya tiene camino recorrido. Orion fuera-

-Mierda...-

El astronauta guardo sus herramientas y continuo su viaje solo para encontrarse con la estrella nuevamente en un pasillo que no podría cerrar rápido, esta moviéndose rápidamente a comparación de el. Su solución mas rápida y viable fue tomar uno de los tubos sobre salientes del pasillo y usarlo como lanza una vez que estuviera a distancia.

Tomo la oportunidad una vez que lo tuvo cerca y dejo ir el tubo contra la criatura, impactando exactamente en el ojo central. Al hacer esto el astronauta sintió el impacto de algo, escucho un sonido estremecedor que le hizo temblar sin control y con horror observo como su casco se cuarteo levemente, el sistema de emergencia activo la segunda cubierta del casco y mientras continuaba temblando observaba como aquella criatura se desvanecía completamente hasta quedar nula al ojo humano.

The Atlantean Thrones and the Valve

I can’t sleep, again. I see them all over me, figures that look like demons, human with horns of all kinds, twisted and spiraling in differ...