Historias, Cuentos Cortos, Poemas, Ensayos, Análisis y Reseñas de una mente que vive en el Ciberespacio en silencio y observando.
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Saturday, January 13, 2018
Monday, August 10, 2015
Metal Espacial
La nave comenzó su descenso hacia uno de los puertos de la estación
en Dédalo Menor. No era la gran cosa, una nave minera que había
sido sacada de algún centro de reciclaje y reventa que fue
modificada para ser un transporte menor sin ninguna clase de
aditamentos mas que la cabina principal y motores enormes que podían
transportarla a velocidades exageradas que la harían difícil de
manejar.
-¿Cuanto nos pagaran por esta mierda?- Pregunto el guitarrista
sentado en el asiento del copiloto, descansaba ambas piernas en una
consola que no servía y nadie en la nave tenia idea que hacia, este
vestía como un metalero de los antiguos ochenta, los ochenta de
finales del siglo XX terrestre, con una guitarra en forma de espada
que descansaba a su lado derecho.
-Veinte mil créditos- Respondió el vocalista, el que manejaba la
nave o al menos hacia como que sabia que manejaba la nave al mover
algunas palancas y presionar algunos botones en el momento indicado,
este vestía ropa militar de finales del siglo XX terrestre con un
peinado tipo glam que le hacia ver como alguna clase de ave.
-No me jodas- Los suspiros eran de enojo y desesperación, tenían
meses que no podían conseguir un concierto o trabajo decente que no
los mantuviera al margen de la hambruna.
-Era eso o quince mil créditos en cupones para materiales, que de
verdad no nos caerían mal para reparar este pedazo de basura-
-Es la misma mierda y este pedazo de basura no necesita que
invirtamos en el, lo que necesitamos es conseguir una nave que nos
deje salir de esta ruta de mierda para buscar mejores lugares-
-Si, yo se, pero no podemos pedir mucho cuando nos hemos metido en
tantos problemas con las leyes de los sectores aledaños y somos
buscados en dos galaxias por destrucción de propiedad y en Orión,
bendito Orión-
-Bueno ya que, vamos- La nave eventualmente cayo de golpe sobre los
seguros magnéticos de la estación y dada la luz verde por la
estación el grupo salio con sus instrumentos, algunas bolsas y cajas
que movían por medio de plataformas de anti-gravedad y lentamente
avanzaron por los pasillos de la estación, pasillos que parecían
estar oxidados y en algunas partes reparados a la mala con lo que
habían encontrado. Caminando por algunos minutos les dio indicio de
estar perdidos y no fue hasta que se encontraron con un hombre con la
cara recubierta de pedazos de metal que pudieron pedir direcciones.
-Eh viejo, donde estamos- Pregunto el vocalista quien agito la cabeza
levemente tratando de acomodar unos cabellos que le cubrían la vista
-Ustedes, pedazos de mierda espacial- Dijo el hombre con cara de
metal y gabardina gruesa que cubría algunos otros pedazos de piel
recubierta por metal, este apunto al grupo al momento que hacia una
mueca que parecía mostrar enojo aunque esto podía ser confundido
fácilmente con algunos espasmos que tuviera en la boca.
-¿Que?-
-Les pagamos para que vinieran a tocar hace media hora-
-Hijo de puta- El vocalista trato de esquivar la posible represalia
por lo que había dicho -¿Sabe como es cruzar la nebulosa Capri
Segunda a esta hora? Carajo, este sector es una mierda con su trafico
de entrada y salida, las malditas puertas cobran como si fuéramos a
visitar Sigmund II-
-No me importa, les daré diez mil, no- El hombre de metal alzo los
ojos mientras que su brazo derecho y rostro seguían haciendo
temblaban, después de unos segundos este regreso la mirada al
vocalista -Siete mil quinientos y digan que fui generoso con ustedes-
-Pedazo de grasa malnacida- Dijo el baterista rápidamente mientras
avanzaba hacia el hombre pero el vocalista lo detuvo con el brazo
izquierdo, este vestía como un punk de los antiguos ochenta
terrestres.
-Me siento tan ofendido, corazón- El hombre de metal soltó una
carcajada que eventualmente evoluciono en una tos flemática, una vez
que este había liberado las suficientes flemas continuo -Tienen diez
minutos- El hombre cojeo hasta una puerta que estaba casi al final
del pasillo y desapareció en lo que fuera el interior.
-Puta mierda, maldito antro de cuarta que ha de manejar este tipo-
Dijo el guitarrista con una mueca de desprecio en el rostro
-Si, con barra de quinta lo mas probable. Ya estamos aquí, ya que le
vamos a hacer, la verdad no quiero regresar con las manos vacías-
Dijo el vocalista y los gruñidos de sus compañeros dieron fe de que
concordaban con el. El grupo entro y observaron lo que fue alguna vez
una bodega ahora transformada en un bar de mala-muerte, las mesas
estaban atiborradas de todo tipo de especies de este sector y del
siguiente, criaturas que nunca habían visto también adornaban
algunas paredes y barras de acero que pasaban por las partes mas
altas del techo y donde incluso el servicio llegaba por algunos
robots que escalaban o flotaban hasta ellos. La musica estaba
bastante alta, como les gustaba, y daba indicios de un buen sistema
de sonido del cual podrían abusar cuanto quisieran; el publico
parecía ser de su tipo también al ya estar creando algunos viciosos
mosh pit en el medio del bar,
donde los patrones presentes no se acercaban.
-Ya vamos a tocar e irnos, este lugar es una mierda- Dijo el bajista
mientras comenzaba a mover su equipo hacia el escenario, este era un
raro en el grupo ya que su vestimenta era un simple traje pegado al
cuerpo de color negro, botas de un gris metálico y una chamarra de
principios del siglo XXI terrestre que estaba hecha pedazos y se
mantenía unida por medio de algunos parches de bandas.
-¿Que puta madre vamos a tocar en esta mierda de antro?- Pregunto el
guitarrista mientras subía su equipo al escenario y comenzaba
conectar su parte del equipo al sistema de sonido.
-No lo se, algo clásico, ya veremos, lo que salga- Respondió el
bajista quien sacaba su bajo, un instrumento adaptado de una hacha de
protones que había encontrado en una recicladora de equipo de
guerra.
-Esto va a estar de la verga- Dijo el vocalista mientras ponía de
pie su stand para el micrófono, lo amarraba con algo de tape gris
que traía en una bolsa junto con un micrófono deshecho y unos
cables pelados y soldados.
-Pueden cerrar la maldita boca y empezar, ya me quiero ir- Dijo el
bajista mientras terminaba de conectar su bajo y probaba la
ecualización de su amplificador, pesado y sucio le gustaba. El
vocalista conecto su micrófono y miro a la gente dando vueltas,
ignorándolos, el ecualizar el equipo no les molestaba ni parecía
obtener alguna clase de respuesta del publico en general, solo
algunas miradas molestas que les miraban por unos segundos y después
regresaban a lo que sea que estuvieran haciendo.
-Bien- El vocalista tocio un par de veces hacia su lado derecho y
continuo -Somos Necrópolis y venimos a tocar en este pedazo de
mierda flotante-
Las criaturas en el mosh pit pararon rápidamente y miraron a
la banda en el escenario, la musica paro unos segundos después y las
voces callaron mas rápido de lo que esperaban, todos esperaban algo
o nada, los miembros de la banda se miraron los unos a los otros y el
baterista fue el primero en comenzar a dar gritos en el micrófono.
-¡Vamos pedazos de mierda, uno, dos, tres cuatro!- Después de dar
unos golpes con las baquetas para marcar que iniciaban la canción,
después de esto la banda siguió y comenzó lo que parecía la
musica de fondo de un violento campo de batalla, los gritos del
vocalista se perdían inmediatamente entre la batería que parecía
una ametralladora y la guitarra que parecía mas una sierra
eléctrica, el bajo no se quedaba atrás con explosiones que parecían
los pasos de un gigante.
La duración de la canción fue irrelevante para la gente del bar, el
infierno mismo parecía ser desatado en el medio mientras mas y mas
se unían al vicioso circulo que seguía creciendo hasta llenar buena
parte del bar, mesas y sillas habían sido aplastados o volaron por
el aire, vasos y botellas quebrados en el piso, cabezas o mesas,
mientras la intensidad de la musica crecía la violencia lo hacia y
cuando bajaba este no se detenía solo se mantenía igual, la banda
disfrutaba ese tipo de respuestas pero habían estado en suficientes
lugares como este para saber como terminaría todo.
Paso mas rápido de lo que parecía, la mitad de las canciones en su
repertorio habían pasado y todavía no cumplían con el tiempo que
les habían marcado. El vocalista hizo algunas señas a los otros
miembros del grupo y después indico al publico a lo que todos le
respondieron con una positiva.
-¡Que quieren, algo mas rápido o mas pesado!- Grito el vocalista
marcando la ultima o con un grito largo y agudo, el centro levanto
extremidades y gritaron de vuelta pero era bastante marcada la
división entre los que respondían.
-¡Mas rápido!- Grito un lagarto gigantesca que alzaba ambas manos y
cola desde un lado de las criaturas que gritaban a todo pulmón.
-¡Mas pesado!- Grito un raro tipo de cangrejo humanoide con ambas
tenazas levantadas desde el otro lado del grupo.
-¡Mas rápido!-
-¡Mas pesado!- Ambos se miraron y siguieron gritando hasta que
comenzaron a golpearse, pronto se unieron otros a los golpes y el
centro del bar se transformo en un circulo vicioso de golpes y
patadas.
-Todo por siete mil quinientos créditos- Dijo el guitarrista
mientras hacia una mueca, una criatura con forma de araña subió al
escenario y agito sus extremidades.
-¡Ya toquen!- Grito la araña mientras parecía tener un ataque
epiléptico.
-¡Abajo, hijo de puta!- El bajista agito su bajo en forma de hacha y
le dio un golpe a la araña a la cual le corto dos de sus brazos
superiores y después la cabeza de un segundo golpe, con una patada
tiro el cuerpo el mosh pit en donde se miraba que la violencia
se salia de control. -¡Estoy hasta la madre de esto, la próxima te
vas a la verga!- El bajista miro con odio al vocalista quien le miro
de vuelta con indiferencia antes la situación.
-Esto va a estar mas cabrón que Orión- Respondió el vocalista
-Esto ya es mas cabrón, mira eso- Mas criaturas comenzaron a subirse
al escenario.
-¡Desmadre!- El baterista saco una escopeta de doble barril
recortado y disparo ambos cañones hacia un humanoide de hielo que
había logrado subir al escenario, este exploto en una nube frígida
y fragmentos pequeños de hielo que caían en todas direcciones,
rápidamente comenzó a cargar su arma daba vueltas en el mosh pit,
rápidamente comenzó a recargar el arma mientras observaba lo que
seguía subiendo al escenario.
-Vámonos antes de que nos vaya peor- El grupo buscaba una salida
mientras golpeaban todo lo que trataba de subir, no les importaba el
equipo ya, eso lo podían conseguir de vuelta o comprarlo barato en
alguna estación pirata, sus vidas era con lo que posiblemente no
podrían salir viendo que las salidas se encontraban bloqueadas.
-¡Tendremos que hacer camino!- El bajista se lanzo al mosh pit y
partió a un lagarto a la mitad con su hacha al momento de caer, la
criatura cayo al piso temblando y de momento varios se alejaron
rápidamente para no sentir la furia de aquella arma que vibraba
mucho mas furiosamente que ellos.
-¡Vamos!- El grupo se abría paso hacia la salida principal, antes
de poder llegar a esta se encontraron con un toro espacial de
batalla, un enorme minotauro con brazos mecánicos y cuernos que
salían de ambos lados de su cabeza que fácilmente podían empalar a
todo el grupo.
-¡Un toro de batalla!- Grito el vocalista mientras paraba a menos de
un metro de la criatura mitad hombre, mitad toro y cien por ciento
maquina de muerte.
-¡Soy un toro de batalla enojado!- Grito la horrible criatura
mientras sacaba una nube de vapor de su nariz, los ojos muertos
observaban al grupo y mientras lo hacia dejaba caer un hilo de baba.
-No, estoy seguro de que eres un toro de batalla normal- El toro de
batalla lanzo su cabeza hacia atrás y antes de que pudiera impactar
el vocalista saco una pistola automática de grueso calibre y disparo
al pecho del toro un par de veces para después terminar con un
disparo hacia la cabeza que voló buena parte del cráneo.
-Ya vámonos- Continuando con su camino, el cual cada vez se abría
mas por temor de los luchaban de morir ante el grupo, se vieron
detenidos nuevamente por un grupo de guardias de la estación
especial que entraban soltando golpes con sus bastones eléctricos a
todos los que se les ponían enfrente.
-¡Por orden del código de orden de esta estación espacial quedan
todos arrestados!- Exclamo el hombre que guiaba al escuadro de ocho
hombres, todas las criaturas del mosh pit decidieron que la
suerte de los guardias estaba marcada y se abalanzaron contra ellos.
-Eso si que se va a poner interesante- Dijo el baterista mientras
miraba como varios de los guardias quedaban aplastados en el piso y
su equipo pasaba a las manos equivocadas.
-¡Vámonos ya carajo!- El grupo salio disparado, en uno de los
corredores cerca del bar se encontraron con el hombre que los había
contratado.
-Eh, ustedes, por que no están tocando- Pregunto el hombre, este
fumaba una especie de cigarro que producía un olor penetrante que
mareaba.
-Tal vez sea por que se puso cabrona la cosa y no queremos acabar
como mierda aplastada en el piso- Respondió el vocalista, pistola
aun en mano.
-Con que no quieren trabajar. Roko, Yoyo, encargense de ellos- Un
hombre de tres metros, corpulento, recubierto de alguna sustancia
negra que le hacia ver completamente liso camino al frente del hombre
mecánico y junto a este se paro una enorme mantis religiosa de unos
dos metros de altura que agitaba sus alas intermitentemente mientras
pasaba sus enormes garras por su cabeza.
-Hijos de la chingada- El guitarrista se lanzo con su guitarra hacia
el criatura oscura pero su golpe no le hizo nada, el impacto creo una
vibración sobre el pecho del hombre que visiblemente podía ver como
pasaba por todo su cuerpo y desaparecía, la criatura simplemente
extendió su brazo derecho y con su dedo índice regreso el impacto
de la espada al guitarrista el cual salio volando al otro lado del
pasillo, el vocalista de inmediato apunto su pistola y disparo pero
la bala fue absorbida por la masa de la criatura.
-Mierda- El vocalista volteo hacia la mantis y comenzó a disparar,
esta evadió ágilmente las balas hasta que el arma quedo vacía lo
cual produjo un rostro de horror y sorpresa en el vocalista -¡Alguien
haga algo!-
-¡Ya dejen de hacer pendejadas!- El bajista tomo su bajo como si
fuera un rifle y toco una de las cuerdas, una onda de sonido salio
del frente del bajo y la enorme criatura cayo al suelo hecho
gelatina.
-¡A la mantis!- Exclamo el vocalista mientras recargaba su arma, el
bajista tomo su turno contra la mantis y volvió a lanzar una onda de
sonido, la mantis volvió a esquivar pero esta vez no por mucho -¡Mas
rápido!-
-¡Mátalos!- Grito el hombre mecánico mientras trataba de sacar
algo de su pantalón, se miraba bastante alarmado ante como cambiaba
la situación.
-¡Hasta aquí llegaste hijo de puta!- El vocalista apunto al hombre
y disparo, perforando parte de su estomago, el hombre toco los
alrededores del agujero con su rostro alarmado.
-¡Cabrón, ayúdanos!- El baterista disparaba y recargaba tan rápido
como podía, la enorme mantis era un enemigo formidable que esquivaba
y a su vez se acercaba tan rápido como podía.
-¡Voy, voy carajo, voy!- El vocalista levanto la pistola y comenzó
a disparar hacia la mantis la cual decidió escapar por los
corredores tan rápido como pudo.
-¡Vámonos, por favor!- Exclamo el guitarrista
-Espera- El vocalista se acerco al hombre gordo ahora en el piso, de
el tomo un pequeño bloque dorado con bordes azules. -Al menos no nos
fuimos con las manos vacías-
Thursday, May 2, 2013
Bruce - Short Story II
Capitol City,
Industrial Sector
Bruce woke up yet
again, every time it was a different nightmare but it all began the
same way.
He had to wake up,
that was his recurrent nightmare, always had high hopes of dying in a
dream, not happening today. He began his daily routine.
He ate some sausages
and eggs from the machine, tasted like plastic, hadn't had a real
meal in years now, specially after the crisis in the west had hit
hard on the farm land and wiped almost all, if not all, the available
farms. A quick bath was next in order, he examined the news feeds,
bombed with gonzo material worthy of the early twenty first century,
he had stopped caring for all of that, he only checked them for key
patches he needed from his contacts, nothing else.
Time for a dress up,
black sneakers, jeans, white long sleeved shirt, black hoodie and a
blue cap. He knew nothing about fashion, he was looking for comfort,
not trying to setup the next five minute trend. Inside that closet
was a thirty eight Gianolli revolver, easy to stash, made from
materials that could not be picked up easily by detectors or the
police.
Next stop, the
relays downstairs, he needed to be near so he could pick up a line
with his contacts.
He waited for the
magical hour, eight in the morning, when his contact would pick up
with him and set him up for the next assignment. It was all killing
and dicing and slicing, not his cup of tea but it helped him live and
pass his idle time, other reasons were there though.
He also did it for
the people in the apartment complex in which he lived, horrible
conditions, not worthy of any living being no matter who or what it
was. It was all for Doña Maria and his kids, who had been left alone
by an abusive husband with a debt in blood to some gangs his husband
had gotten in trouble with; for Joey the mechanic, who worked day and
night to make a miserable living, without the opportunity to get
anywhere else in life as it was either school or food; for Lola the
porn actress, diagnosed with bone cancer, her career paid for her
meds and all the junk she set herself up with, she lived for her
vices and her vices lived for her as no medical service would provide
her assistance without her having a steady job or a class one
citizenship; for Pepe the shoeshiner, who had done this for the last
thirty five years of his life, just as his dad, and his dad did until
they died, with two kids on the street also trying to pick up any
sort of living, no education, nothing.
They were the
important figures of his life, the underdogs, the ones without a
voice.
The feed picked up
on him, he linked up and spoke mentally.
"Bruce, just in
time"
"What you got
for me man?" Asked Bruce, he was still half asleep but more than
ready to do his work.
"Check under
the second relay. You have thirty minutes" Said the voice and
the connection ended. Bruce checked the nearby physical relays,
antennas setup to spread communications freely throughout the city
network, and found a piece of paper with some information written on
it. "Fourth and twelve. Black Lieutenant. Driver"
Bruce took out a
cigarette and lit it, he used the lighter to burn out the piece of
paper and quickly walked to the intersection. It was crowded, people
crossing streets like herds of sheep, cars going around senselessly
and food stands on every corner. It was a curious type of Industrial
Sector, not much industry to be seen as commerce and residences had
taken over and displaced it somewhere else, mostly third world
countries.
He stood on the
intersection of Fourth and Twelfth waiting for a Black Lieutenant to
pass, it wouldn't be hard to recognize it between all the trucks,
cars and bikes flowing through. He waited patiently.
He took some time to
look around, more poor people, but at least they had values, not like
the rich people on top of them. He was disgusted by all the higher
strains of society, living in the highest zones of the towers,
spending their money like if there was no tomorrow, burning it in
useless and senseless things that keep the capitalist machinery
running at disturbing speeds, fast cars, fast women, fast money, fast
food, fast families, fast everything, it was all dirty, it had all
died, broken dreams and hopes of an ever crumbling society.
He saw the car
coming up from the north. He knew the drill. He would ask the man for
directions and when he least expected it he would plant three bullets
into his chest or face.
The light went green
and the car advanced, slowly like if it knew what was coming. Bruce
had a trick under his sleeve, the relays in the city were connected
to the main network which in turn led him with ways to either close
or stop certain intersections from working, in this case he would
switch the red light once the car had gotten close enough.
He did so at two
cars of distance from the light, nothing suspicious about it,
everything was in order. Bruce approached the car, he knocked on the
dark tinted window a couple of times before getting it to roll down a
little, the sight of a woman in black surprised him.
"What can I do
for you?" Asked the woman with a nice tone of voice. Bruce had
seen and been there many times before, people talking nice to him,
trying to escape their inevitable faith, trying to backstab him when
he wasn't looking, they were all the same, all of them.
"I'm looking
for directions to Avalon street. You know where that is?" Asked
Bruce with a rural accent.
"Just go down
this street until you reach the Chinese laundromat and turn left. Are
you looking for something in specific?" Asked the woman.
"Yeah. See that
over there?" Bruce pointed at the other side of the street and
the woman looked.
"What?"
Asked the woman, she looked back and saw Bruce with the revolver on
hand.
"It's the place
where your brain will be left after I finish with you" Then he
pulled the trigger three times. First on the head, second on the
chest and last one on the thorax. He was making sure she was really
dead, really, really dead.
He walked away from
the scene, no one seemed to notice him or really care about it, too
common for anyone to bother anymore, to usual for anyone to be
surprised, it was just a matter of walking out of there and blending
with the crowds.
When he returned to
the apartment complex he found a small aluminum can lying next to the
door. He picked it up and took out a wad of bills. As he counted it
down he walked down the hallway, knocked at every door and gave a
portion to each one of them.
When he reached Doña
Maria she stopped him
"Bruce they
came looking for you again" Said the old woman in her late
forties or fifties wearing a green apron over an old dotted dress,
slippers dirty and worn out.
"The police
won't find me, they can keep trying but I'm not going down, believe
me" Said Bruce
"Be careful
mijo. I don't want anything to happen to you. You are the best
thing that ever happened to us" Said Maria
"Don't worry.
Take this for juliancito. I know he's sick" Said Bruce
and gave an extra to Maria
"Thanks
Bruce. God bless you" Said Maria and gave him the sign of the
cross over his forehead, Bruce walked back to his apartment and
closed down, sat down and placed everything on a small table. He
stared at the gun, the money and the pack of cigarettes. He took out
another cigarette, lit it up, took the gun back to the closet and hid
the money in a hole being covered by his clothing properly lined up.
Back on the small
living room he sat on the couch and connected to the relay to see the
news feed and some programming, anything to keep him distracted until
two and then at seven, keeping up with his tasks and his partners in
business, every day, same place.
Bruce - Short Story
Bruce
coughed as he walked down the unlit street.
He,
a dark clad figure, had no problem passing unnoticed but some other
figures called more and more of his attention.
There
was the Lizard Man known as Ed, always dressed formal in an ever
changing two piece suit, who lurked the streets only at night, he
hissed and sissed as he walked past by, checked his golden watch and
ran off in a hurry as if he was late for something.
Mindy
the psychotic cyborg whore wearing her mini skirt, nothing else aside
from that, and a cigarette on her left hand, not that it mattered if
she smoked it or not, it was a good tactic anyway and made her look
more real than the udders she had implanted.
Don
the Butcher which was just closing down his shop but Don was a weird
guy, secretive, a loner, big fellow but with a heart of gold, that he
could never deny to anyone. Bruce had heard of people that had come
into his store and never gone out, it was relative though as most of
those that never came out weren't in good terms with society to start
with.
There
was Alex standing near a broken down light post, his distinctive
bowler hat had a seven of clubs on the left side and a bullet casing
on the right that had the word 'Mother' engraved on it. He loved to
play with a folding knife and show his rotten teeth as he sneered at
passerbies who were always terrified of him, it made him laugh but he
wasn't that bad.
Mark
the dealer who could hook you up from anything simple like drugs or
guns to complex stuff like military grade weaponry and vehicles or
households and vehicles. He was quite a peculiar being, no one knew
how he did it or who his contacts were.
Dan
the Man, a mercenary that had fought in the China and African wars.
He had been hit by every possible projectile and chemical known to
man, clinically he has been called dead at least fifteen times but he
is still alive, somehow, but not complete, had gone mad during the
process of said wars and had begun predicting the world would end
soon. He even opened up his own cult and preached day and night how
it would all go down.
Bruce
knew all of them because he lived in Quarter Stone, a place also
known to be Satan’s little Hell Hole. Anything could happen at any
moment here, any second, it was as unpredictible as the population
that inhabited the area, even time itself wasn't sure what was going
on here anymore.
Bruce
kept walking down the street when someone stopped him and pulled him
back.
"Where
are you going Bruce?" Asked the voice and Bruce turned his head
over his left shoulder. It was a loan shark that had been chasing
Bruce, his debt calling on his door again.
"Home.
What do you think you are doing here?" Asked Bruce. The Loan
Shark smirked.
"I
can go wherever I want. Now where is my money" He looked really
angry now. Bruce turned his sight back front and sighed.
"You
really want to know. I think I have your money right here" Bruce
turned and produced his Pescadero Automatic Pistol which he pointed
to the man forehead. The Loan Shark laughed.
"You
think you are going to kill me and
get away with it. My boss would
surely get your ass for this, he will anyway" Said the Loan
Shark then grinned.
"You
know, I prefer to run the risks nowadays" A succession of five
micro bullets came out from the gun and tore most of the head off.
The lifeless body crashed on the ground with a single thud and Bruce
noticed chunks of the head everywhere on the street, not that he was
going to clean it or that it mattered to him.
He
hid the Pescadero again under his jacket and walked to a small alley
in which an single engine air-cycle was waiting for him. The
air-cycle was shinning gray and was resting in the open ground of the
alley, respected by those who passed by and left alone by the ones
that lived there.
Bruce
took off a small card from his pants pockets and placed it on the
ignition. The air-cycle came to life and it hovered a few centimeters
from the ground. Bruce mounted in and went forward with it, trying to
keep the speed at a minimum. He reached a street that was made of
blue color markers, twelve lanes on each side, and entered it, the
speed raising automatically to the minimum accepted, his trench coat
flying, knuckles red then white from pressure, lenses reflecting the
morbid lights of the city, the horror show born in it, the panoramic
view of the twenty second century, cold and magnetic, dead with
desire but never giving anything back for it. He kept the speed up
and continued up north, destination unknown...
Saturday, April 27, 2013
Batalla en el Red Krop
Año 2219 del viejo calendario
terrestre. Año 160 del calendario del G.U.T.
-¡Cráneo Negro abordando la
nave, repito Cráneo Negro abordando la nave, esto no es un ejercicio
todas las manos a las estaciones de batalla!- La voz tronada con
desesperación por los intercomunicadores de la nave. La voz hizo eco
en todos los pasillos del Red Krop y comenzó la carrera hacia las
armerías de la nave.
Rommelson se hallo rápidamente
de pie fuera de su litera y corriendo a toda velocidad hacia su
armería asignada. Rommelson era Sargento encargado de la defensa de
la parte sur del segundo piso del Red Krop, que era una nave cargero
tipo atlantis que zarpaba a toda velocidad en el espacio desde
una base que se localizaba en Cydonia Mensae en Marte, recargaba en
la base espacial E-01 a mitad del trayecto y después aterrizaba en
Citadel Siete en la Tierra. Pero esta iba a ser la excepción de los
viajes del Red Krop. Un escuadrón de cazas del Cráneo Negro, un
clan temido por las fuerzas armadas de la tierra unida debido a su
ferocidad en la batalla en tierra, mar, aire o espacio, estaba
atacando al cargero y había inhabilitado ya las defensas y
destrozado los cazas H/21, pequeños cazas especiales sin tripulantes
diseñados específicamente para contra-atacar cualquier avance no
autorizado hacia su nave matriz. La nave comenzaba a vagar hacia la
deriva y quedaba bajo el cargo de su tripulación el defenderla del
inminente asedio.
Rommelson entro a la armería
donde su grupo ya se preparaba con su equipo, sus trajes grises de
batalla, trajes de fabrica sintética de una pieza, sus chalecos de
fabrica ligera que podrían resistir tal vez una o dos balas de algún
arma ligera, los cascos espaciales que se usaban en caso de
despresurización, su armamento pesado de grado comercial, no
comparable con lo que sus enemigos pudieran traer, y suficientes
balas para hundir a un destructor naval en la tierra, por que si de
algo se podían servir es que la cantidad de municiones que les
proporcionaban debían rebasar al menos diez veces la cantidad de
tripulantes de la nave. Rommelson se dirigió hacia su casillero, que
era un gigantesco ataúd hecho de acero terrestre, y puso su pulgar
en lo que parecía ser una pequeña calculadora con una pantalla
azul. Rommelson después introdujo su código y este se abrió para
revelar lo que guardaba en su interior.
Dentro se encontraban
doscientos cincuenta kilos de puro acero y fabrica ligera con la
maquinaria mas avanzada hasta la fecha, suficientes motores como para
mover a un elefante, una computadora semi-inteligente, con capacidad
de analizar y cambiar el factor de la batalla en segundos, y la
capacidad de resistir el cañonazo directo de un caza espacial. Lo
que tenia frente de el era una armadura K-18, una armadura mecanizada
K-18 creada por la corporación MEI, Mecánica Especial Incorporada,
para los oficiales de las fuerzas armadas, era de las pocas cosas que
se otorgaban fuera del ámbito militar que proponían una oportunidad
de sobrevivir a algo como esto. Rommelson tenia la suerte de que se
le asignara un modelo viejo, por llamarle así, pero aun bastante
vigente ante las situación que se aproximaba e igual de resistente
que los modelos en venta. Sin dudar se puso la armadura completa a
excepción del casco debido a que el tiempo se acortaba y se
escuchaba el sonido de tiroteos proviniendo de los pasillos.
Rommelson
miro dentro del casillero y tomo una pieza de mas de cuarenta kilos
de peso, hecha de aluminio y acero. Lo que tomo era un Fusil de
Asalto Pesado MC-29 con capacidad para un paquete de trescientas
balas y cuatro granadas de veintidós milímetros. Suficiente para
destruir una compañía de soldados normales o a un grupo de tanques
mal defendidos. Rommelson tomo el MC-29 con ambas manos y de paso
escucho los tiros de varios tipos de armas aterradoramente cerca.
-Carmion- Dijo Rommelson con
su voz firme y profunda, trono los dedos un par de veces y apunto a
la puerta -Cierra la puerta- Y sin dudarlo así lo hizo el soldado y
de paso destrozo la consola pegado a esta, si de las dos consolas una
no servia entonces la otra tampoco funcionaria, creadas así por
razones de emergencia como estas aunque ciertas veces podía
beneficiar y otras podía ser letal. Rommelson conecto un gancho que
salia de la culata del arma a su brazo derecho y después saco un
paquete de trescientas balas del casillero y lo cargo en el arma.
Después de hacerlo jalo su brazo derecho haciendo que el arma
escupiera la cubierta metálica del paquete y cargara la primera bala
en la antecámara. Se escucho silencio por un segundo y Rommelson
hizo una seña con su mano izquierda para que guardaran silencio.
Detrás de la puerta se
escucho el sonido de un soplete atómico, aquello no era un juguete
con el cual se debiera jugar ya que hasta el titanio se deshacía en
segundos ante tal fuerza. La llama morada que provino del exterior
corto rápidamente por la puerta pero antes de que esta terminara de
cortar a través de la puerta Rommelson abrió fuego contra esta e
hizo unos agujeros gigantescos. De nuevo el silencio.
Rommelson apunto a dos de sus
hombres y después a la puerta. Los soldados avanzaron lentamente
hacia la puerta y tumbaron la porción cortada que creo una salida
inmediata. En el pasillo yacían al menos unos seis cuerpos que
habían pintados las aburridas y monótonas paredes gris metálico de
un rojo patriótico. Rommelson detuvo a sus hombres y salio primero
para examinar la situación. A su derecha quedaba un hombre aun vivo
y sin heridas aparentes. Este le miro con miedo mientras trataba de
no dejar caer su sub-ametralladora Machiavelli A1, modelo militar de
bajo poder, de la Corporación Visión Competitiva y hablo
lentamente.
-Que clase de... monstruo es
usted- Dijo con voz temblorosa. Rommelson le miro con indiferencia y
apunto su rifle al hombre mientras le quitaba su arma.
-Yo no soy el monstruo aquí.
Yo no ataque naves sin provocación. Yo no acabe con la vida de
varios hombres inocentes, con familia, padres, madres, hermanos y
hermanas, hijos e hijas, no sabe la tristeza que causara cuando todos
ellos lleguen de vuelta en cajas. Yo no mato para satisfacer mis
placeres carnales, ni tengo un sentido de revolución tan enfermizo
como el suyo, yo sirvo a la humanidad por que es mi deber. Todos los
ladrones y asesinos deberían ser colgados, empezando con ustedes-
Rommelson puso el cañón del rifle en la frente del hombre y
continuo -Elegiste el lado equivocado de la pelea-
-Por favor... no- Dijo el
hombre mientras se encogía de hombros y cerraba los ojos a la vez
mirando hacia cualquier otro lado que no fuera el de aquella
terrorífica figura.
-Haz dicho
la palabra mágica- Rommelson no dudo ni un segundo, jalo el gatillo
y decoro otra porción del pasillo y su armadura con rojo carmesí y
fragmentos de masa cerebral, fragmentos mucho mas pequeños del
cráneo volando por todos lados, el cuerpo quedando contra la pared,
su arma acostada suavemente sobre del el con un ojo siempre
vigilante, un ojo que colgaba del lado izquierdo del cráneo y se
balanceaba de un lado a otro. El otro ojo se había salido de su
órbita y quedo a los pies de Rommelson, este lo miro con asco y le
aplasto como si fuera un insecto. -En acción gente, tenemos
prioridades y una nave que salvar- La cuadrilla de Rommelson le
siguió por los pasillos del Red Krop y en varias ocasiones se
encontraron con hombres enemigos y aliados, le mostró toda su
hermandad a aquellos hombres que peleaban como podían y todo su odio
a aquellos que simplemente se escondían, a estos los uso en las
lineas como carne de cañón, como lección para aquellos que
decidieran evitar su destino en aquel lugar que probablemente seria
su tumba. A sus enemigos no les mostró ni un gramo de piedad, -Son
como una jauría de lobos, hambrientos, salvajes, feroces en la
batalla y bien reunidos, pero una vez que cortan al líder se
encuentran sin orden y en pánico, no les teman que son menos que
hombres, son menos que las nobles bestias de la tierra, son idiotas
que se dejan llevar por la marea y sus sentidos mas salvajes,
¡muéstrenle quienes son los superiores!- y con estas palabras
Rommelson puso el ejemplo en claro, no le tenia ni tendría piedad a
sus enemigos. Muerte a todo aquello que no perteneciera a la tierra
unida y no portara su gris emblemático. Muerte a todos los traidores
que dejaron a la humanidad. Muerte a aquellos que no desearan ayudar
a la humanidad a progresar y crear un mejor futuro. Muerte al Cráneo
Negro. Ese era su mandato en aquel momento.
Al fin habían progresado por
toda la zona sur y habían exterminado a una gran cantidad de
enemigos pero estos seguían apareciendo como una infestacion de
cucarachas. Rommelson y su cuadrilla se movilizaron hacia el puente
principal, donde todas las fuerzas aliadas restantes se habían
reunido para planear el siguiente movimiento.
Encargado estaba el Capitán
Maestre Deimos Alicante del Red Krop y su tripulación. Estaba
discutiendo las posibilidades de un escape hacia las bahías
principales de la nave, donde quedaban suficientes transportes para
un escape veloz, pero tenían un problema. La mayoría de la
tripulación. no sabia combate armado y de los que sabia al menos un
cuarenta por ciento estaba herido con un diez por ciento herido de
gravedad e incapaz de seguir luchando. Era una cuestión de vida o
muerte.
-Bien... podemos pasar por la
sección A del primero piso y después pasamos por estos pasillos en
grupos pequeños hasta la sección C y de ahí directo a la bahía
principal- Dijo Deimos, acomodado sobre una mesa donde un reflejo
tridimensional daba una impresión del estatus actual de la nave y de
todo lo que le habitara, puntos rojos invadían la mayoría de la
nave, Cráneo Negro, y algunos sectores estaban en amarillo, lo cual
significaba que estos se estaban despresurizando rápidamente
mientras que otros, de color negro, habían sido sellados
automáticamente por los sistemas de la nave para prevenir un
eventual colapso de la estructura. Rommelson se reporto a la mesa de
oficiales, donde Deimos y al menos otros siete oficiales discutían
la situación; desengancho el arma de su armadura y la dejo caer en
el centro de la mesa, cortando la imagen de la nave.
-Necesitamos mas municiones-
Dijo Rommelson. Deimos le miro con asombro y respondió.
-Me alegra que siga con
nosotros Sargento, no podría esperar menos de usted, pero lo que
necesitamos es salir de aquí y de inmediato. Tenemos, hombres
heridos de gravedad y no pienso perderles, no pienso perder a nadie
mas en esta locura- Respondió Deimos. Rommelson no hizo ni un solo
gesto y dijo. -Somos quinientos hombres en esta nave. Ciento veinte
saben combate armado. La mitad esta herida y aproximadamente veinte
ya no pueden luchar. No hay pretexto para no lograr una victoria
sobre el Cráneo Negro- Deimos parpadeo y se quedo con la boca
abierta por unos segundos mientras miraba el mapa y el MC-29.
-Rommelson,
el cargamento puede perderse, es lo de menos. Lo que necesitamos es
salvar la vida de los ingenieros y soldados. Los necesitamos a ellos,
en especial a ellos- Deimos saco un cigarrillo hecho a mano con un
pequeño cráneo negro impreso en la colilla y estuvo a punto de
encenderlo pero Rommelson se lo quito de las manos y lo aplasto.
-No es el cargamento sino la
nave y la tierra. No podemos dejar que se lleven algo que tomo años
construir. Ademas, es un símbolo de la tierra. Los salvajes no
tienen esta clase de naves y no se les puede permitir este
privilegio, usted lo sabe y lo sabe mejor que nadie, sus directivas
la dicen que debe usar toda la fuerza disponible para defender la
nave y al menos que la situación lo demande debe mandar la nave a
auto-destrucción para evitarles el gusto a estos bastardos de
usarla. La situación no lo amerita, lo que amerita es mas municiones
y hombres dispuestos, con fuego en el corazón y en el alma para
defender la gran unión- Dijo Rommelson. Deimos apretó ambos puños
con fuerza e hizo una seña para que Rommelson le siguiera a un lugar
apartado de los hombres. Deimos hablo en voz baja.
-Escuchame maldita cosa, no se
que te propongas pero no voy a perder la vida de mis hombres aquí.
Preferiría dejar que cien naves cayeran en manos del Cráneo Negro a
dejar que tan solo uno de estos hombres cayera en sus manos. Son la
mejor tripulación. que un Capitán podría pedir, carajo no voy a
dejar que tus estúpidos directivos ni los míos o tu maldita
división se interponga- Dijo y pico el pecho, la armadura, de
Rommelson con su dedo indice derecho. Rommelson no decía ni hacia
nada solo le miraba fijamente.
-El primer protocolo de las
fuerzas armadas me obliga a poner fuera de peligro a cualquier fuerza
aliada sea local o extranjera... segundo protocolo instituye que debo
salvar cualquier objeto perteneciente al gobierno unido mientras que
no perjudique o impida el primer protocolo... el tercer protocolo me
obliga a quedarme en una zona de guerra a proteger fuerzas aliadas
mientras que no interfiera o perjudique los protocolos antes
mencionados... el cuarto protocolo dice que debo ponerme fuera de
peligro lo antes posible pero sin antes haber hecho los últimos tres
protocolos y sin tratar de interferir con estos... mi programación
es compleja y paradójica pero se lo que debo hacer... debo salvarlos
a ustedes y después a la nave... soy la ultima prioridad en mi lista
de protocolos...- Dijo Rommelson con voz casi monótona lo cual llamo
la atención de varios de los soldados cercanos a el. Deimos miro con
sorpresa a Rommelson y se sintió casi forzado a darle un golpe en el
rostro.
-¡Cállese! ¡No hable de eso
frente a las tropas, este no es el momento ni el lugar para hablar de
esto!- Dijo Deimos y continuo -¡Esto es lo ultimo que necesito en
este momento!-
-Séptimo protocolo de
seguridad interna universal, no debo revelar mi identidad a nadie que
no sea un oficial con rango mínimo de Capitán y si no existe un
rango de ese nivel entonces reportarme al oficial con el mayor rango
en la unidad- Respondió Rommelson. Deimos asintió y puso su cabeza
contra el pecho de Rommelson. -El evento actual me indica que usted
esta pasando por una situación de estrés que le impide tomar las
acciones indicadas, si ese es el caso entonces debo reportarme con el
siguiente oficial en cargo que es el Teniente de Vuelo-
-Así es
pedazo de porquería, haz lo que quieras... prioridades y protocolos
es todo lo que sabes y sabrás hacer- Respondió Deimos, Rommelson
continuo.
-Sabe bien que no tengo
sentimientos ni nunca los tendré... por eso soy una maquina para
matar, un numero en los bancos de memoria de mi división y el
ejercito de la tierra. En cuanto muera mi numero desaparecerá y
aparecerá un nuevo Espectro para tomar mi lugar en mi antigua
capsula- Dijo Rommelson y continuo. -El Teniente Rumova sera el que
me de las ordenes de ahora en adelante-
-El teniente no debe cargar
con esto, mi nave sigue siendo mi responsabilidad y debo continuar mi
tarea y mi trabajo. Rommelson, cuatro años protegiste esta nave y
ahora... ¿te das por vencido, es eso lo que entiendo?- Pregunto
Deimos.
-Sabe bien que no puedo violar
las leyes que me puso la división en mi chip de memoria... ademas no
quiero ver que mueran todos mis amigos- Dijo Rommelson. Deimos sintió
un jalón al escuchar eso y observo a Rommelson sorprendido.
-¿Escuche bien lo que
dijiste?- Pregunto impresionado.
-Eso es correcto Capitán. A
pesar de que no debo relacionarme con la tripulación., ni puedo, eso
tuvo que pasar tarde o temprano... no quiero que nadie muera ni---
Rommelson se sintió extraño por un segundo e hizo una expresión de
tristeza. -No quiero que sus familias, sus esposas, sus hijos, sus
padres, sientan el peso tan horrible de sus muertes, yo jamas podría
vivir con eso-
-Algo debe estar mal con tu
chip... esas cosas no deberías decirlas, mucho menos pensarlas- Dijo
Deimos y miro como Rommelson parecía confundido.
-Lo se pero creo que no puedo
negarlo... puedo ser una maquina pero sigo siendo humano- Deimos
pensó por un segundo y ordeno que Rommelson le siguiera a la mesa de
oficiales y hablo en voz alta.
-Su atención por favor. Gente
por favor requiero de su atención- La tripulación presto toda su
atención a Deimos y este continuo. -Necesito informarles de algo muy
importante... algo relacionado con el Sargento Rommelson el cual
conocen ya muy bien- Rommelson sabia a donde se dirigía la situación
y dijo.
-No lo haga Capitán. Esta
violando protocolos de la división, el ejercito y el gobierno. Su
rango esta en juego- Dijo Rommelson.
-El Sargento... es... el...- A
Deimos parecía acabarsele el aliento y las ideas. No sabia que o
como debía describir la situación actual. Una chispa de inspiración
surgió de pronto y le dio una idea preliminar de como decirlo.
-¿Alguien sabe o ha escuchado de los espectros, el programa o algo
relacionado a esto, los super soldados de la unión?- Los soldados se
vieron confundidos al igual que la mayoría de los oficiales pero
algunos levantaron la mano. Deimos apunto a uno de los soldados y le
ordeno que hablara.
-Un Espectro es una especia de
fantasma...- Dijo el soldado. Deimos estuvo a punto de decir algo
pero el soldado continuo. -También es un rumor de que existe una
división en el ejercito llamada División Espectro que usa una clase
de maquinas para la batalla, super soldados, parte maquina y parte
hombre...- Deimos bajo la cabeza y asintió.
-Una clase... de maquinas para
la batalla... ¿algo así como el Sargento aquí presente no es así?-
Hubo una confusa respuesta de risas, murmullos y expresiones de
sorpresa por parte de todos. -¿Y si fuera real?- Todo quedo en
silencio por unos segundos.
-¿Es una broma cierto?
Capitán, es imposible que tal cosa exista... una maquina humana-
Respondió el Teniente de Vuelo. Deimos le ordeno a Rommelson que se
quitara uno de sus guantes.
-¿Sera?- Deimos saco su
cuchillo de combate y atravesó la mano de Rommelson sin que este
hiciera un gesto.
-Necesito esa mano para luchar
señor- Dijo Rommelson sin siquiera remover el cuchillo. Hubo algunas
risas, nerviosas todas, pero nada mas después que el silencio total.
-Parece broma. Algo enfermo
pero es real... Rommelson, como ustedes lo han conocido durante
cuatro años, su nombre real, o mejor dicho numeración, es 4018. El
es un Espectro clase Alfa usado para misiones de Asesinato e
Infiltración. 4018 es una unidad asignada especialmente al Red Krop
debido a su importancia comercial y militar, aunque la segunda no es
algo que debe importarles ni deberían conocer. Puede parecer una
locura para algunos y para otros puede ser de lo mas lógico- Deimos
saco su cuchillo de la mano de Rommelson y lo guardo. -Es su decisión
si lo aceptan o prefieren seguir viviendo en las sombras que les da
el gobierno y el ejercito- El puente seguía en silencio y parecía
que seguiría así de no ser por una explosión que provenía del sur
del pasillo que conectaba al puente directamente con la zona de
elevadores y vivienda.
-Rommelson... ¿Cuantas armas
y municiones quieres?- Pregunto Deimos. Rommelson se puso de vuelta
su guante mientras pensaba.
-Déjenme dos rifles de
asalto, dos sub-ametralladoras, una ametralladora pesada y quinientas
rondas para cada arma- Dijo Rommelson. Sin dudarlo los soldados le
dieron lo que pedía. Algunos le deseaban buena suerte y otros le
daban un apretón de mano. Uno de los oficiales le miro fijamente y
le dio su pistola.
-Usala sabiamente Rommelson.
Esta Colt a estado en mi familia por generaciones, desde los tiempos
anteriores a las grandes guerras o la llegada al espacio, que te sea
de gran utilidad como lo ha sido para todos los que la han usado-
Dijo el oficial y Rommelson la tomo con gusto.
-La cuidare bien... también
te la devolveré como me la diste- Rommelson sonaba optimista pero
sabia que del puente no iba a salir con vida ni aunque los poderes
mas altos se presentaran para defenderle.
-¿Listo Rommelson?- Pregunto
Deimos. Rommelson tomo un par de sub-ametralladores de Mecánica
Especial Incorporada Mk IV y puso ambas armas en modo automático.
-Salgan de aquí. Les seguiré
en cuanto acabe- Deimos asintió e hizo algunas muecas, este apunto a
la salida de emergencia y los últimos soldados y oficiales en el
puente salieron rápidamente,, Deimos siendo el ultimo, y corrieron
por el pasillo secreto a toda velocidad. Deimos se quedo unos
segundos mirando a Rommelson esperando pacientemente a que la puerta
principal del puente cayera.
-Rommelson...- Deimos no supo
que decirle en ese preciso momento, el silencio fue abrumador y
cortaba su inspiración.
-Sal de aquí Deimos, yo me
encargo de ellos- Deimos se sintió cálido por dentro, aquella fue
como la voz de un padre que cuida y vela por sus hijos ante la
adversidad. Cayo después en el que Rommelson jamas le había llamado
por su primer nombre desde que lo había conocido.
-Gracias Henrich. Me siento
orgulloso de haberte conocido... de conocerte, tengo fe en que
regresaras con nosotros-
-Alae iacta est-
-La
suerte esta lanzada... tu no crees en eso-
-No,
pero pienso que mi destino ya esta escrito por lo que es mejor
aceptarlo de una vez-
Deimos corrió por el pasillo
a toda velocidad y llego con su tripulación. Deimos escucho como
algo pesado golpeo el suelo y después una infinidad de tiros
proviniendo desde el puente. Deimos pudo escuchar las armas de
Rommelson aun disparando y sintió esperanzas. La tripulación.
corrió hacia la bahía principal y tomo las naves de transporte
espacial. Los motores comenzaron a cobrar vida y la tripulación.
Comenzó a desaparecer en los estómagos de las bestias metálicas.
Antes de que se dieran cuenta ya todos estaban a salvo y a varios
cientos de kilómetros del Red Krop.
-A salvo...- Deimos estaba
pensando como le informaría al gobierno la perdida de la nave y de
Rommelson pero no quería pensar en lo ultimo. Tenia esperanzas de
que saldría vivo.
-Señor masa critica en el Red
Krop- Dijo un ingeniero examinando una pantalla. Deimos se acerco a
la pantalla y la observo. El Red Krop se veía rojo como carbón
ardiendo, eso solo podía significar que los reactores se habían
quedado sin acceso a enfriante o alguien se había encargado de
mandar la nave a modo de auto-destrucción.
-Informe a todas las naves-
Dijo Deimos por el comunicador. -Red Krop llegando a masa critica.
Prepárense para el impacto, repito, el Red Krop esta por llegar a
masa critica, explosión y deshechos, tomen sus precauciones- De
pronto y sin dar aviso alguno el Red Krop comenzó a desvanecerse,
fueron unos cinco segundos lo que le tomo desaparecer permanentemente
de la vista y los radares.
-¿Que fue
eso, que acaba de pasar?- La comunicación entre las naves era veloz
y feroz, nadie sabia que es lo que había pasado en aquel momento, el
Capitán estaba atónito todavía, incrédulo ante lo que acababa de
pasar. -¿Alguien vio alguna nave de escape?-
Pregunto
Deimos por el comunicador pero no tuvo éxito, solo obtenía mas
preguntas con respecto a lo que había pasado y algunas teorías de
los tripulantes.
-Maldita sea...- La nave de
Deimos, junto con el resto de la flota de emergencia, continuaba a
toda velocidad hacia la estación E-01 que quedaba a días de
distancia todavía, su única suerte era que se les recogiera antes
de que alguno de los sistemas comenzara a fallar o se acabara el
oxigeno.
Friday, April 26, 2013
Estrella
Caminando, flotando
mas bien, por los pasillos de aquella nave derrelicto, el astronauta
examina los restos de la nave, es de la clase atlantis,
enormes naves encargadas de mover recursos entre planetas de los
sectores interiores de la humanidad, ya sea recursos minerales o
humanos, jamas para uso militar al menos que fuese un caso de
emergencia como lo fuera en la guerra de Antares. A su alrededor
habían signos de batalla que dejaban sus cicatrices bien marcadas
sobre la piel de la nave, armas de fuego algo primitivas, los daños
leves que se percibían, agujeros de bala considerablemente
diminutos, por la superficie de los pasillos, nada que indicara el
uso de armamento de grado militar, nada grave, a simple vista, como
para indicar una razón para que los sistemas principales dejaran de
funcionar o se abandonara la nave aunque la caja negra de la nave
debía proporcionar mayor información al respecto.
Viajando mas
adelante se encontró con los restos de los posibles tripulantes de
la nave, eran casi humanos, no se habían alcanzado un estado
putrefacto en aquel lugar, mantenidos así tal vez por la falta de
oxigeno o pudiese ser que no tenían suficiente tiempo vagando en el
espacio, se desconocía la insignia de la nave que marcaba R.E.D.
KROP en el exterior, no aparecía ni en registros nuevos ni
viejos ni se tenia idea de cual fuese su misión o por que había
terminado en aquel lugar, tan lejos de los sistemas habitados.
Los pasillos estaban
en total silencio, no había indicios de ningún sistema de
emergencia en linea, esto le ponía nervioso ya que momentos antes su
transmisor aparecía bloqueado por alguna interferencia que ahora no
podía explicar. La luz tenue de su hombro derecho iluminaba
ligeramente sus alrededores y no fue hasta que llego a un cruce de
pasillos que capto algo que llamo su atención, al principio pensó
que había sido alguna clase de reflejo pero analizándolo bien noto
que no era el caso.
De una puerta vio
salir una luz tenue, su curiosidad le llamaba a explorar pero su
conciencia le indicaba que dejara aquello en paz; investigarlo seguía
siendo su tarea por lo cual se comunico su encuentro a Orion y
prosiguió.
-Orion,
aquí Omicron, veo un
destello dentro de la nave. Los sistemas parecen estar fuera de
linea, confirmando-
-Entendido
Omicron-
Lenta y suavemente
se acerco a la puerta y asomo lo mínimo que pudo de su cabeza, lo
que veía para el no tenia ni explicación ni el poseía alguna clase
de conocimiento previo del mismo.
Era una estrella de
seis puntas, de bordes azul eléctrico con interior transparente de
un azul mas tenue, observo un ojo, oscuro, como obsidiana, en el
medio de la criatura que parecía mirar hacia el pasillo en general,
como si no lo hubiera percibido; la estrella flotaba inerte, no se
movía mas que de una manera muy ligera, como si flotara en el mar.
La estrella de
pronto se convulsiono ligeramente, como si bailara, y dejo ver sus
otros doce ojos los cuales parecían tener toda su atención sobre de
el; de los doce ojos seis se encontraban rodeando primero al ojo
central y los otros rodeando a los seis ojos internos, no
parpadeaban, no se movían, simplemente estaban ahí y el reflejo de
la luz que les rodeaba les daba una apariencia fantasmagórica..
El astronauta entro
en pánico al ver como la estrella extendía sus extremidades y se
aproximaba a el, lo único que le quedo fue activar el panel de
emergencia de la esclusa, cerrarla y comenzar a soldarla, todo
termino bien ahí, no se escucharon golpes, movimientos ni nada.
-Orion,
aquí Omicron, hay
algo en esta nave, el canal de video debió pasar algo de lo que se
vio. Procedo a alejarme de la zona y a buscar una vía alternativa-
-Omicron,
en el video no capturamos nada. ¿Que es lo que vio?-
-Una
criatura con forma de estrella de mar, brillante, de color azul,
transparente, con trece ojos, se aproximo hacia a mi, cerré la
esclusa-
-No
detectamos nada en el video ni en el radar, sus signos vitales siguen
fuera de la escala Omicron,
si sigue así tendremos que sacarlo de la nave y continuar con otro
agente-
-Preferiría
no continuar, algo no esta bien en la nave-
-Tiene
sus ordenes, continué hacia la caja negra de la nave y extraiga
cualquier información de importancia, ya tiene camino recorrido.
Orion fuera-
-Mierda...-
El astronauta guardo
sus herramientas y continuo su viaje solo para encontrarse con la
estrella nuevamente en un pasillo que no podría cerrar rápido, esta
moviéndose rápidamente a comparación de el. Su solución mas
rápida y viable fue tomar uno de los tubos sobre salientes del
pasillo y usarlo como lanza una vez que estuviera a distancia.
Tomo la oportunidad
una vez que lo tuvo cerca y dejo ir el tubo contra la criatura,
impactando exactamente en el ojo central. Al hacer esto el astronauta
sintió el impacto de algo, escucho un sonido estremecedor que le
hizo temblar sin control y con horror observo como su casco se
cuarteo levemente, el sistema de emergencia activo la segunda
cubierta del casco y mientras continuaba temblando observaba como
aquella criatura se desvanecía completamente hasta quedar nula al
ojo humano.
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