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Wednesday, September 19, 2012

La vitrina


Una civilización con tradiciones de vitrina, que se quedan como como puristas en un viaje en el tiempo, se desarrolla para ser una cultura totalmente de vitrina que puede eventualmente ser dominada por sus opositores o, si es lo suficientemente fuerte y capaz, domina a sus enemigos para eventualmente trascender como una cultura que asciende a ser perfecta, mas todavía no lo es, o pierde el dominio sobre estos gracias al empuje externo de la evolución de otros que afectan el interés ortodoxo.

¿Al final de la contienda quien gana realmente si no es que todos?

Saturday, July 28, 2012

La Evolución


-Mira. Félix apunto a un hombre que jugaba con su brazo y Chris lo observo al principio sin darle mucha importancia a lo que hacía, otro drogadicto más, pensó, pero pronto se dio cuenta de que el hombre jugaba con lo que parecía ser una porción mecánica, una protuberancia en su mismo brazo, y le intrigo pero Félix seguía sin decir nada, siempre lo hacía para que el mismo pudiera cuestionar la imagen o evento.

-¿Qué hace con su brazo, que es eso que le sale del?

-Es la nueva moda, injertos y extremidades totalmente mecánicas, en pocas palabras el tipo tiene un brazo cibernético, todo sea por que se escuche mejor y más avanzado.

-¿Por qué, que clase de monstruo haría algo así, cambiarse partes del cuerpo por injertos de metal fríos no tiene sentido o sí?

-Para ellos sí, es parte de una evolución linear lógica donde el cuerpo ya no está avanzando al grado que lo hace la tecnología y es por eso que el hombre busca brincarse todos esos pasos aburridos y lentos para llegar a nuevas alturas. Tal vez no sea tan exagerado y solo quieren evitarse problemas, quieren dejar de sentir dolor o incluso emociones, puede que sufran algún malestar o, si es que todo va como debe ir, se ha vuelto una moda que pasara en algún tiempo la cual será reemplazada por alguna otra cosa.

-Es terrorífico pensar en cualquiera de esas situaciones, mucho más cuando pienso, espero que mal, que esto se puede volver en una adicción al grado que ya nada sea como antes.

-Lo será, cuando deje de ser una moda muchos lo buscaran como un alivio para sus problemas sociales, el internet ya lo es y mira en lo que se ha convertido, es una sociedad amorfa que no muestra ni paredes ni fronteras, no existe una lengua unificada en ella pero todos se entienden, creo una cultura propia que cada día crece y lo hace con una velocidad impresionante, es una manera de vivir el mundo sin tener que vivirlo. Eso es lo que serán los injertos cibernéticos una vez que alcancen su auge como lo hizo la informática a finales del Siglo XX.

-¿Qué será de todos nosotros que no pertenezcamos a esa línea de pensamiento?

-Nos llamaran clasicistas, anticuados, obsoletos o, poniéndolo en los términos de Isaac Asimov, medievalistas, pero como eso realmente me importa poco y sé que en nuestro tiempo de vida no lo veremos al cien por ciento, menos bajo nuestras actuales condiciones de vida y laborales, me conformo con saber que el mundo sigue progresando y que el progreso de la Humanidad, como tal, está por dar un nuevo paso hacia un campo que sea nuestra posible salvación de la extinción total.

-Extinción total… dos palabras horribles.

-Ya deberías estar familiarizados con ellas, nosotros no somos muy bien queridos y en esta época y día nos estamos quedando obsoletos y muy atrás dentro del campo del juego, en el cual ni siquiera queríamos participar y míranos ahora, grandes y poderosos, según los demás, pero bien sabemos que las técnicas de Sun-Tzu no se aplican en vano.

-Félix espero que estés equivocado.

-¿Con respecto a que cosa?

-Con respecto a la evolución, nosotros seguimos siendo parte de ella y nos adaptaremos al cambio porque seguimos siendo un mal y una adicción necesaria para el mundo, sin importar que clase de enfermo esquema quieran manejar ahora.

-Explica.

-Fácil, si ellos buscan salir de nuestro mundo a uno donde solo ellos puedan habitar, un mundo perfecto donde estos subnormales se acomoden sin peligro alguno, entonces nosotros hemos de invadirlo de igual manera como ellos lo hacen en estos momentos con el nuestro y aquellos cuerpos inertes que encontremos, los que están malignamente adictos, hemos de convertirlos en nuestros clientes, les venderemos productos que solo ellos puedan consumir en su mundo y con eso generaremos un nuevo negocio como nunca se ha visto antes. Si el mundo quiere cambiar pues que lo haga porque ahí estaremos lado a lado, mano a mano, dando los mismos pasos para seguir beneficiándonos del cambio de paradigma.

-Me gusta tu manera de pensar, veo que ya tienes algo muy interesante en mente y me gustaría saber más de este negocio.

-En su debido tiempo, primero hemos de ver la partida desde lejos y seguirlos de cerca pero muy lentamente. Todo es cuestión de tiempo y de movimientos de precisión.

Saturday, January 21, 2012

La Libreria Mental


La Librería Mental
En una jungla de concreto destrozado las calles se adornan con los residuos de una civilización que callo súbitamente y desapareció por completo dejando vagos rastros de su gran poderío ante este nuevo mundo. En uno de estos muchos lugares que se encuentran a través del mundo viaja un hombre solitario, vestido con harapos que ha logrado confeccionar de lo que ha encontrado en estas ruinas y de paso se ha armado con la tecnología de ellos; se ha convertido en un verdadero guerrero del camino, un beduino sin rumbo, una nueva clase de viajero post-apocalíptico.
-Solitario, todo abandonado justo como los otros lugares que he visitado- Dijo el hombre en voz alta ya que se le había creado una costumbre de hablarse a sí mismo, todo fuera para mantener la cordura, pensaba pero a la vez dudaba incluso de su misma sombra. Años llevaba de este modo, tanto en el camino como con sus peculiaridades, todo porque había dejado su tribu en busca de algo mejor. Según a él le había llamado el destino en sus sueños, una serpiente de oro que tenía un círculo de fuego flotando sobre su cabeza, para que viajara a estas grandes ruinas e investigara. Viaja, aprende, ve, asimila, enseña a tus hermanos lo que has visto, probado y escuchado en los desiertos para que por fin entiendan la razón de su miseria y si tienes suerte, si te esmeras, tal vez puedas encontrar el paraíso le había dicho aquella serpiente divina.
-Lemuria, Atlántida, América- Todas estas palabras las había escuchado anteriormente de su maestro y le daban más fuerza para continuar en su carrera hacia su destino– ¿Esa tierra prometida existirá?-
Constantemente durante su viaje se había cuestionado de la existencia de tal lugar y también comenzaba a cuestionarse si existía acaso algún Dios o fuerza superior que le estuviera guiando en su travesía, se cuestionaba a sí mismo si estaba cuerdo o no y sin lugar a duda cuestionaba también los motivos de todos los monumentos a su alrededor y su propósito general. Durante su tiempo de meditación escucho un sonido que capto su atención, no sabía de dónde provenía pero inmediatamente le invoco a asistir a su llamado y con la mayor prisa corrió hacia el lugar que parecía una clase de recinto para muertos.
-¿Alguien vive?- Pregunto el guerrero en cuanto llego al lugar, se veía razonablemente bien conservado a pesar de la basura que se encontraba en la entrada y algunos objetos que estaban tirados en el piso que jamás había visto, pero solo escucho el eco de su voz lo cual le asusto siendo que jamás había escuchado su propia voz proviniendo de otra parte que no fuera su boca. -¿Hola?-
Su respuesta fue nuevamente ese sonido desgarrador que se volvió nuevamente su guía en este lugar lleno de tótems de madera, en su interior habitaban unos objetos rectangulares colgando de gradas que estaban entrepuestas a lo largo de ella, y por no conocer su propósito simplemente les ignoro y respeto como siempre le habían enseñado en su tribu; no toques ni juegues con aquello que no comprendes o podrá destruirte, los Dioses son coléricos y deben ser respetados, recordó este poderoso hincapié que le hacia su padre siempre que le encontraba jugando con animales u objetos punzocortantes. Cuidadosamente avanzando se encontró frente a frente con un hombre que furiosamente rasgaba el interior de los rectángulos causando ese sonido tan peculiar, ese tan interesante rasgar de piel, ese bramido de un animal muriendo lentamente, que venía escuchando desde afuera, este hombre iba vestido de una manera sucia al igual que él pero con el cabello colgándole por todos lados con una mirada desorbitada, furiosa y completamente perdida en la locura de destruir estos objetos.
-¿Hola?- El loco inmediatamente se alarmo y grito en pánico para después correr a esconderse detrás de uno de los tótems de madera donde, como animal salvaje, empezó a gruñir y sisear.
-¡Aléjate de mi, déjame que debo destruir este lugar!- Grito el hombre enfermo de rabia que le miraba con odio y desdén.
-¿Qué hace, porque tortura a estos objetos?- Pregunto el guerrero al ver el destrozo que había en esta sección de la tumba de tótems.
-¡Destruyo todo el conocimiento en estos libros, estos libros malditos que han destruido al mundo deben ser destruidos, destruidos por destruir al mundo con su conocimiento!- Grito el hombre el cual se quedaba sin aire casi después de gritar una o dos palabras y difícilmente podía conjugar algo coherente, parecía no haber tenido contacto humano desde hacía meses o incluso años. -¡Todo debe ser destruido, el ciclo debe ser completado!-
-Pero yo no veo que esas cosas le hagan daño a nadie, a mi me parecen tan inocentes como los animales que habitan el hombre con nosotros-  El hombre enfurecido aun mas se acerco al guerrero caminando como si fuera una clase de sapo o lagarto; con su forma de andar en cuatro patas iba avanzando lentamente esquivando los libros que estaban en el piso; al acercarse sus pupilas se dilataban, la respiración se aceleraba y recalculaba lentamente su siguiente paso para evitar tocar estos objetos a los cuales llamaba libros. Lenta pero seguramente comenzaba a acercarse al guerrero del camino el cual se alejaba a la misma velocidad de este hombre que parecía demente y corroído.
-¿Qué no lo entiendes imbécil, que no vez el daño que hacen, que no sientes como te quieren manipular?- El hombre toco uno de los libros por error y se paró de inmediato, comenzó a brincar en el mismo lugar donde estaba como si se quemara los pies y gritaba en pánico entre chillidos cortados por su respiración rápida y honda. -¡Lo toque, lo toque, lo toque!-
-Yo sigo sin ver cuál es el problema…- El guerrero observo el libro mas cercano y lentamente se acerco a tomarle, entendió que en el frente estaba algo escrito pero no podía comprenderlo, de donde el venia no se les enseñaba a escribir ni a leer pero si les habían inculcado matemáticas muy básicas y supervivencia para vivir en aquellas tierras perdidas. Aun así, y por curiosidad, por morbo, levanto el libro y lo observo con mayor detalle; este era un objeto bastante antiguo y su delicioso olor a nuez le causo melancolía, le daba a entender que debía tener hay muchísimos más años de los que el tenia vivo y que su sabiduría debía ser mucho mayor que la de su padre o el jefe de la tribu. –Interesante… y bello-
-¡Déjalo, eso que tienes en tus manos es el apocalipsis, no es bello, te va a chupar el alma, que no vez que estos son los responsables de que el mundo este como esta, como no vez que ellos son los destructores de mundos!- El guerrero nuevamente analizo el objeto y no entendió realmente lo que mencionaba el viejo hombre demente, mucho menos la mención del apocalipsis, alma o mundos ya que el solo conocía un mundo y era este. El hombre comenzó a llorar mientras continuaba su danza en su mismo lugar -¡Déjalo!
-No entiendo que se supone que tengo que hacer con esto ni mucho menos como puede destruir el mundo, si me explica tal vez pueda ver a lo que se refiere-
-El saber leer es la peor maldición de todas y si te enseño debes entonces aceptarla y pasarla a los demás para que también puedan conocer este sufrimiento… si, si, si debo pasarte este dolor que cargo conmigo y debo enseñarte a leer, debes sufrir como yo, debes de, debes, así no estaré solo y tendré a otros que me comprendan, que me ayuden, si, tendré a mas seguidores y cumpliremos con este deber sagrado- El hombre sonrió malévolamente y comenzó a reír de manera desenfrenada para después comenzar a llorar nuevamente y caer de rodillas. –Prométeme que una vez que te pase mi maldición me mataras porque ya no puedo seguir viviendo así, no puedo continuar así, no debo continuar así, tú debes cargar con mi culpa y ser el siguiente mártir por que yo ya me canse, estoy viejo y harto, estoy viejo, estoy harto… estoy muerto ya-
Con estas palabras el hombre viejo quedo mudo exactamente donde había caído y no dijo nada más al guerrero. Por unos segundos el guerrero observo con detalle la bizarra forma en la que el hombre había acabado su triste vida en aquel lugar y con el mayor respeto posible se retiro a la calle para continuar su travesía.
Unas horas después decidió descansar dentro de unos monumentos y analizar nuevamente el libro. Al hacerlo se aterrorizo cuando pudo comprender el contenido pero a la vez quedo suficientemente intrigado como para continuar, haciendo de lado ese temor, esa ignorancia, y con lentitud dio vuelta y vuelta a las hojas sin saber cómo parar, sin saber terminar de deleitar esa necesidad que crecía en el, ese fuego eterno por el conocimiento, su nueva encontrada curiosidad por el saber… la maldición había pasado con éxito hacia él, solo el tiempo podría decir que pasaría con este hombre y su nueva necesidad.

Por: Vicente Manuel Muñoz Milchorena

Dios, La Libélula - La Libélula y el Soldado


DIOS, LA LIBÉLULA
La libélula y el Soldado
Ahí en el lodo, ese lodo crudo y profundo que chupa el alma, yace un hombre moribundo harto de correr y de pelear. En su rostro se ve desesperación y angustia pero no puede morir aun, no antes de revelarle a alguien todos sus pecados. En ese momento se acerca ante él una pequeña  esfera de luz que con su zumbido le mantiene despierto. Al posarse sobre el pecho del hombre la luz cede un poco y revela a una pequeña libélula que le mira frívolamente.
-Se mi ángel guardián y aquel que escuche al corazón y alma en tormento de este hombre. Tengo tanto que contar y mi tiempo es ya demasiado corto- El hombre respira profundamente y continua –Comprende que esto es una guerra y tanto en ella como el amor todo es válido, TODO, pero hemos pasado el límite y debo pagar- Su voz se detiene al escuchar el silbido del viento y algo, algo más que viene junto con él.
-Calla tus disculpas y habla tus pecados- El hombre aterrado observa a su alrededor y vuelve su mirada nuevamente a la libélula.
-Dios no dejes mi alma caer al infierno- De golpe una ráfaga de viento le azota y con ella viene una furiosa letanía de una voz hueca casi omnipotente.
-Yo seré el juez de dichos actos. Habla y habla derecho hombre de poca fe que teme a algo que no puede comprender- En ese momento y como una visión de otro mundo aparece un martillo gigante, un mallete tal cual como el que usan los jueces, enfrente y trata de aplastarle pero queda a mera distancia del cuerpo del hombre el cual grita aterrado al ver tal acontecimiento.
-¡Dios santísimo que clase de brujería es esta!-
-Ninguna que tu Dios no pueda realizar. Si no hablas ahora este, mi martillo sagrado, ha de caer sobre ti y declarar tu juicio- Dijo la voz siniestra acompañada de una suave pero fría brisa.
-Perdóname por mis pecados padre mío-
-Basta de lloriqueos y háblame de tus pecados- El hombre en una clase de iluminación divina duda por un segundo y se atreve a cuestionar lo que tiene frente a él.
-¿Pero que no eres acaso omnipotente y omnividente?-
-¿Y no fuiste tú el que estaba rogando por redención hace unos segundos, no fuiste tú el que pidió que yo fuera tu ángel guardián, no sientes esa necesidad en tu corazón de desahogarte?- Touche para nuestro amigo moribundo el cual siente la cachetada con guante blanco que le acaban de dar.
-Mis penas yacen en la violación de una muchacha hace algunos días. Yo no quería pero sentía mi sangre hervir, sus ojos como zafiros me gritaban “viólame” y sus piernas se abrían de par en par sin esfuerzo, era todo tan perfecto cuando la desflore tan violentamente pero sus gritos retumban todavía en mis oídos pidiendo por tu salvación. ¿Por qué te piden salvación ellos o porque habrías de dársela si somos nosotros los que peleamos bajo tu nombre, que clase de cinismo es ese?-
-¿Por qué pelean si mi dictamen es que no han de matar?- El hombre titubeo y escucho la madera del martillo rechinar.
-Por que defendemos vuestra causa como ser Divino y el derecho que nos otorgo a ser los divinos protectores y habitantes de esta tierra como tal-
-Todo lo que sus ojos pueden ver es mío y todo el que habita en el es mi hijo. Lo que mencionas no tiene relevancia a tus actos-
-Pero—
-Nada- Respondió la voz de manera serena pero grave –Eso es muy vano de considerar que donde pisen es territorio ajeno a mí-
-¿Entonces por qué peleamos bajo tu nombre e insignia?-
-Por que son ignorantes ante los hechos frente a ustedes. Podría vivir en paz con los demás pero eso nunca sucederá por que no pueden vivir en paz con ustedes mismos. El rencor, la ira, la envidia y mucho más les ciega. ¿No es hipócrita pedir perdón por tanta barbarie y tratar de justificarla bajo mi nombre?-
-¡Así lo dictan los grandes hierofantes en los templos más altos!-
-Palabra trasquiberzada por hombres aprovechados de vuestra fe. ¿Acaso yo aprobaría tal cosa, una guerra entre mis hijos?-
-¿Por qué no lo evitas si eres tan poderoso?-
-¿Qué razón tengo de detener algo que yo no provoque?- El soldado quedo anonadado ante tal comentario.
-¿Qué no dijiste que somos tus hijos?-
-Si. Como buen padre les dejo hacer lo que quieran ya que para algo les impuse el libre albedrio. Cuido de ustedes y veo por ustedes de modos más siniestros-
-¿Siniestros?-
-Evitar que trasciendan y continúen en su ciclo de evolución permanente-
-¿Por qué?-
-Solo existe un Dios y ese soy yo. Si piensan que en algún punto ustedes van a llegar a mi nivel entonces retuérzanse y tiemblen todos aquellos que quieran estar a mi lado porque solo encontraran oscuridad y silencio en la tierra de los muertos-
-¿Por qué ese cinismo?- Pregunto el soldado aterrorizado y con un corazón que casi se le salía del pecho de tanta agitación.
-Les di libre albedrio para mantenerlos en un estado transitorio de caos y orden continuo. Hasta que no exista balance no podrán comenzar el progreso real de la humanidad como conciencia colectiva. Están condenados a evolucionar continuamente sin rumbo ni causa hasta el fin de los tiempos- El soldado no pudo mas soportar más golpes y se levanto corriendo con toda su fuerza, esa fuerza inhumana que nace en nosotros ante el peligro, y a alta velocidad corre al frente donde una seria de truenos le reciben. El cuerpo cae inerte, frio y perdiendo su luz. Cae sobre ese lodo fangoso que se convierte lentamente en su tumba y nadie jamás sabrá su destino ni lo que transcurrió aquel instante entre un simple mortal y Dios, la libélula.


Por: Vicente Manuel Muñoz Milchorena

The Atlantean Thrones and the Valve

I can’t sleep, again. I see them all over me, figures that look like demons, human with horns of all kinds, twisted and spiraling in differ...