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Sunday, June 9, 2013

Tristeza

Es imposible a veces entenderlo, no es común en mi pero creelo que siempre que te veo me siento feliz, me acusas a veces de ser un ridículo y cursi pero no puedo evitarlo y solo me queda sonreír como un estúpido o actuar como una pared de piedra que ni el mismo mar puede destronar.


Cuando llega el momento siempre es un placer tenerte a mi lado, besarte, comerte poco a poco y divertirme con risas discretas cuando escucho tu voz. A veces no tenemos tiempo y todo acaba tan rápido, a veces me tengo que ocultar, no importa, realmente no importa, por que a veces el frio me carcome el alma, pero nada importa, no mientras pueda estar cinco minutos ahí, junto a ti, liberar mi ser contigo.

Wednesday, May 15, 2013

Llorar


Cada ser humano es una lagrima de Dios, que cae lentamente en la oscuridad, hacia lo desconocido, llegando tal vez hacia lo que hoy conocemos como nuestro mundo, un lugar lleno naturalmente de soledad y destrozo, el sufrimiento mas puro de la esencia eterna que nos ha creado.

Espera que algún día le perdonemos por arrojarnos de esa manera hacia el mundo y pide que regresemos a su lado para acabar con esa terrible soledad que azota su ser, hasta el momento nadie lo ha logrado ese cometido...

Tuesday, March 19, 2013

La esencia de acuario


Nadie sabe lo que es la esencia de acuario, el vivir con esta sensación letal de un mundo que te rodea donde poco es lo que vale, que vale algo para el alma y el corazón, para la mente, para mi, que no sean tus estupideces terrenales o tus causas vacías sin sentido. A veces no siento mas que ganas de ver el mundo arder y tragarme sus cenizas, mi mas grande regocijo el de revolcarme en los escombros del eventual holocausto nuclear de sus imbéciles pasiones y sus juegos y sus políticas sucias y su oro y su nada por que eso es lo único que quedara. A veces no quiero nada mas que acabar este nervio que me fluye de pie a cabeza, de estar solo, de querer despertar al lado de algo que te importa, con un cariño, con un beso, no con un sentimiento de vació, de odio, de celo o con lagrimas de furia y hambre por la destrucción. No es fácil explicar por que me ofendo tanto por las faltas mas pequeñas pero esa es la esencia de acuario pulsando en mi, con un ardor mas potente que mil soles. A veces quiero saber si hay un final feliz a todo esto que digo y no el final del barril de un arma...

Numeros


Recuerdo que en segundo de primaria llore por que no podía resolver un problema de matemáticas en el pizarrón, no, no llore por que me sintiera humillado, llore por que mi madre siempre me golpeaba por que era un pendejo y un inútil que no podía hacer nada bien... aun llevo esa cicatriz conmigo en mi mente, incapaz de olvidarlo.

Sunday, March 17, 2013

Amor


 Giovanni Battista observó el pequeño relicario por ultima vez, pasando su dedo índice derecho sobre el cristal que cubría la foto de una mujer de unos treinta años de edad y lo beso.

— El tío Roberto te va a cuidar muy bien —dijo el hombre con voz casi quebrada y puso la cadena del relicario en el cuello de una pequeña de unos diez años—. Mamá te va a cuidar.

— Papi, no estés triste porque me voy —la pequeña sonrió mientras levantaba la cabeza y limpiaba su boca con cuidado. Ajustó su pequeño vestido azul cielo, las calcetas blancas, zapatillas negras y su pelo lacio café como el chocolate. Sus pequeños ojos combinaban con el color del pelo y miraban fijamente con emoción y esperanza a su padre—. Mami no querría eso.

— No, no lloraré. Sé que tu madre también te va a estar cuidando.

— ¿Cómo lo sabes?

— Porque ella me lo dice por las noches, en mis sueños habla conmigo. Siempre me dice que te va a cuidar por siempre y para siempre, que ella va a venir por ti un día y que seremos una familia feliz.

— ¿Algún día la conoceré?

— Sí, pronto, muy pronto. Tú sólo pórtate bien con el tío y no te olvides de darle esos chocolates que tanto le gustan.

— Tú sabes que a mi no se me olvida nada.

— Quiero que reces todas las noches por tu mamá, ¿de acuerdo?

— Sí, lo haré antes de dormirme.

— Acuérdate de hacerte la muertita, no quiero que molestes mucho a tu tío en las noches.

—Ay, pero si tú sabes que yo siempre me porto bien.

— Eso, así me gusta, ahora dame un besito —la niña le dio un beso a Giovanni Battista en la boca y tomó con cuidado una pequeña caja roja en forma de corazón con un moño de un rojo más intenso—. ¿Quién te quiere?

— ¡Tú papá! —La niña le dio un abrazo que duró unos minutos. El tiempo pasaba muy lento en aquellos instantes, pero con todo el dolor de su corazón el hombre tocó sobre el cristal de la ventana derecha, lo que en respuesta causó que abrieran la puerta derecha de la limosina—. ¡Nos vemos pronto!

— Sí amor —Giovanni Battista dejó ir a la niña mientras le rodaba una lagrima por la mejilla derecha; le indicó al hombre, el que parecía ser su chofer, que se encargara que la niña llegara al restaurante del otro lado de la calle con cuidado. El chofer así lo hizo, mientras caminaban, su hija le regresó un adiós y a la vez éste respondió moviendo su mano; una vez ahí el chofer habló un momento con un hombre regordete quien saludó a Giovanni Battista, regresando éste de la misma manera el saludo, y entregándole otra niña mas o menos de la misma edad que la suya al chofer con notables excepciones, como el cabello rubio en rublos y un traje rojo que combinaba con unas medias blancas y zapatos del mismo color que el vestido. El chofer regresó a la limosina y le entregó a la pequeña.

— Hola señor, buenos días —dijo la pequeña con un acento extranjero que no reconoció, él simplemente le regresó una sonrisa siniestra—. ¿Nos la vamos a pasar bien?

— Claro que si preciosa; Javier, entra por favor —el chofer entró y cerró la puerta y se dirigió a uno de los asientos de al lado que quedaban frente a Giovanni Battista—. ¿Te dijo algo?

— No, sólo que estaba muy emocionado por el intercambio que realizaban, que esta oportunidad ayuda al crecimiento de ambos de manera fraternal.

— La misma mierda de siempre —respondió Giovanni Battista mientras hacía algunos gestos—. Tan típico de él.

— ¿Gusta alguna otra cosa señor?

— Sí, por favor, pásame el lubricante que esta en mi maleta, esta a tu izquierda —el chofer buscó la maleta y una vez en su posesión la abrió y encontró un sortilegio de juguetes sexuales, una cámara de video, algunas cremas y ungüentos—. Es el que dice lubricante anal.

— Aquí tiene señor, ¿gusta que lo grabe? —La respuesta fue positiva y el chofer comenzó por preparar el equipo de grabación—. Es para uso privado o para su círculo de amigos.

— Los dos, tal vez consiga algo bueno a cambio esta vez, digo, no planeo ofenderte a ti preciosura —Giovanni Battista lamió la mejilla derecha de la pequeña y ésta lo único que hizo fue reírse.

— Me causa cosquillas.

— No te preocupes, pronto vas a sentir muchas más cosquillas —la tapa del lubricante anal cayó al suelo y se le hizo una moción a la pequeña para que se pusiera de rodillas frente a Giovanni Battista. Éste removió la ropa interior con delicadeza, la dobló en orden y la puso a su lado, no sin antes darle una buena olfateada—. Como me gustan, recién bañadas y perfumadas.

— Listo el equipo para grabar, señor —la indicación fue para que se acercara más a la joven, y así lo hizo. El lubricante se aplicó de manera cuantiosa en la sección del ano y lentamente comenzó a meter un dedo para comprobar que tanto se dilataba el ano y una vez que ya podía meter tres se abrió la bragueta y montó a la pequeña en sus piernas.

— Toma esto, si sientes que te duele tu sólo apriétalo —Giovanni Battista sacó un pequeño cilindro de goma del bolsillo de su camiseta y se lo puso en la boca a la pequeña quien lo apretó suavemente—. Pero apriétalo bastante duro porque si se te cae me voy a enojar.

— Sí señor —respondió la pequeña como pudo y sin poder esperar más tiempo Giovanni Battista insertó su miembro viril en el ano de la joven.

— Oh sí, esto es lo que necesitaba —pronto se escucharon pujidos de ambas figuras, al principio fue lento y suave, pero una vez entrado en calor tomó su corbata y la usó para asfixiar levemente a la niña, quien no sólo parecía estar perdiendo conciencia, sino que se veía que estaba en un completo éxtasis—. ¡Vamos, no me dejes abajo ahora, quiero escuchar esos gritos de placer!

El esfuerzo continuó mucho más rápido y llegó un punto donde las fuerzas comenzaron a abandonar a la pequeña, el cilindro de goma que tenia en su boca le ayudaba a resistir la combinación de placer y dolor pero ya llegando casi al orgasmo no pudo mantener los músculos tensos lo suficiente y lo dejó caer. Segundos después se escuchó una explosión al otro lado de la calle y pedazos del edificio volaron por toda la cuadra. El auto se levantó ligeramente del suelo por la onda de la explosión, algunos cristales de la limosina sufrieron daños ligeros pero nada que pareciera hacerles quebrar. Aquel momento había sido de orgasmo, no sólo había logrado realizar una de sus fantasías sexuales, sino que también había terminado con uno de sus enemigos más acérrimos, el hombre que había matado a su mujer hace diez años.

Saturday, January 12, 2013

Lagrima


En aquella calle transitada, que visitaba cuando trabajaba en una empresa que no menciono, estaban unos tacos al vapor que eran de cuestionable calidad y sabor, mas bien no sabían a nada, y mientras trataba de degustarlos, tragarlos, apareció un hombre que recuerdo muy bien hasta la fecha.

Era viejo, arrugado, se veía cansado pero no débil, gastado por el campo, su vestimenta me lo hacia saber claramente, con su piel de bronce como prueba adicional de ello, cargaba en sus manos un sombrero de paja que extendía a todos los presentes en busca de algo de dinero, lo que fuera, con la razón de buscar su sustento ya que en su condición seria muy difícil trabajar.

En aquel momento que vi a ese hombre sentí pena por el, seguí comiendo aquel asqueroso taco pero me quede decidido a entregarle algo de dinero pero no se si fue mi acción o no lo que provoco que una lagrima recorriera su mejilla izquierda, de un ojo que estaba medio abierto y de un color blanco atemorizarte.

De inmediato saque algo de dinero y lo deposite en su sombrero, el hombre me agradeció con una sonrisa parcial, apenas perceptible en aquel rostro desgastado, y continuo en búsqueda de su sustento entre los otros clientes de aquel horrible carrito taquero.

Hasta la fecha todavía recuerdo su rostro... marcado por la tristeza, el desespero y el cansancio...

Tuesday, April 17, 2012

Tu retrato


Caen lagrimas sobre tu retrato
Suspiro profundamente al verte
Me arrepiento, hecho esta
Sonrio al ver tu rostro despintado

The Atlantean Thrones and the Valve

I can’t sleep, again. I see them all over me, figures that look like demons, human with horns of all kinds, twisted and spiraling in differ...