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Sunday, June 17, 2012

El segundo plano de la guerra


-¿Por qué peleamos?- Pregunto un hombre, un soldado, vestido con ropas de civil pero cargando un rifle de as alto de grado militar, este, al igual que los cientos de hombres que lo rodeaban, habían decidido enlistarse en la resistencia civil como reacción a una seria de problemas civiles que fueron escalando hasta que colapso el país, dando paso a dos fuerzas políticas que querían ver por su control. -¿Por qué estamos aquí?-

-Estamos peleando por nuestro país, nuestra libertad, por la democracia y por nuestra gente- Respondió el hombre a la derecha del primero, este viajaba con ellos desde que hicieron la primera incursión en territorio tomado por aquellos que clamaban ser el gobierno legítimo, ellos también lo hacían pero sabían que eran los que estaban en lo correcto.

-Pero los estamos matando… eso no tiene sentido- Respondió el primero y el segundo bajo levemente la cabeza.

-Es cierto, pero lo hacemos porque ellos quieren imponer un régimen que va en contra de nuestros ideales-

-Y ellos pelean por lo mismo, quieren imponer el suyo y llaman malvado al nuestro. Es ridículo, no tiene sentido que continuemos esta matanza si no nos está a llevando a ningún lado, los que iniciaron esto fueron nuestros políticos y nosotros debemos sufrir en los campos-

-Tienes razón en eso- Agrego un tercero, exactamente frente a ambos hombres –Estos cerdos se ríen en sus torres de marfil mientras nosotros morimos en el lodo. Nuestra situación es peor porque no peleamos contra un invasor extranjero, peleamos contra nuestros propios ciudadanos, peleamos contra hermanos, padres, tíos, abuelos, nuestras familias, esto está fuera de control y muchos todavía quieren seguir avanzando-

-Hay una razón para todo esto- Un hombre de gabardina, presente también desde el inicio de la campaña y uno de los mejores habladores y pensadores que habían encontrado, se limpió la garganta ligeramente y tomo un trago de agua de su cantimplora. –Todo esto esta manipulado, ambas secciones del gobierno siguen siendo una, nunca paso una separación, nada fue declarado, la guerra empezó entre los mismos ciudadanos, la política realmente no tiene nada que ver aquí a excepción de las peleas internas que presentaron y generaron una divergencia que termino en cataclismo; lo que vemos hoy en día es el resultado de los movimientos ciudadanos siendo manipulados con propósitos más siniestros, la economía estaba mal, el déficit y crédito crecían día con día sin ver una solución cercana, si alguno de los dos lados gana, que eventualmente sucederá, entonces podrán declararse una nueva nación y tal vez declarar la deuda cerrada con otros países aunque esto es dudoso por que las deudas en estos casos se heredan; las reformas a nuestras leyes eran inhumanas e incluso iban contra las mismas bases de esta, se estaba formando un plan para dejarnos sin muchos de nuestros derechos por la vía legal y nosotros estábamos cayendo directo en ese juego, la población estaba votando a favor de estas sin realmente comprenderlas, la manipulación funcionaba perfectamente bien porque el sistema educativo es una basura, los libros te dicen únicamente lo que ocupas saber y no lo que realmente quieres saber, se eliminaron las ramas humanísticas y de favoritismo a la izquierda, universidades desaparecieron más rápido de lo que esperábamos; el crimen estaba fuera de control, los soldados tomando el poder en la calle no era algo bien visto ni por nosotros ni por la comunidad internacional; al final del día todo es un desastre colosal y nadie nunca supo por que empezamos a pelear esta guerra-

Hubo un terrible silencio incomodo hasta que el primer hombre levantara nuevamente su voz.

-Un momento… todo esto empezó por que tuvimos elecciones y hubo manipulación de votos, lo recuerdo muy bien-

-Así es, todos manipularon a sus seguidores por medio de una gran cadena de mentiras donde esta creció, creció y creció hasta que cada uno se convirtió en un semi-Dios por sí mismo. Es bueno que usted lo recuerde porque yo veo que a los demás no les importa mucho… bueno, tal vez si les importaría si no estuvieran tres metros bajo tierra-

Thursday, February 2, 2012

Le di 20 dólares a un veterano de Vietnam


Le di 20 dólares a un veterano de Vietnam

Si, nada que presumir, y aunque algunos no lo consideren mucho, o una ridiculez, y otros lo consideren un dineral de aquellos ayeres, como lo diría aquel boxeador de apellido Tovareñas que pago mares en Coppel por culpa de alguien ajeno, fue un acto no de bondad ni de pena, fue algo que hice por justicia a aquel hombre demacrado de vista cansada, piel arrugada y acida, ropa harapienta, pero de orden militar para nunca olvidar su procedencia, y unas manos temblorosas que pedían cualquier clase de ayuda con un mensaje escrito en un pedazo de cartón dictaminando la famosa leyenda de todos aquellos caídos en desgracia “Lo que pueda ofrecer es bueno, que Dios le bendiga”, aunque la parte de Dios tal vez no sea tan factible si lo que mencionaba Nietzsche era cierto.

Esos veinte dólares fueron lo único que le pude otorgar en el momento pero desafortunadamente estos se desvanecen en el aire por que nunca le recuperaran a aquel hombre la dignidad y honor que se merece por viajar, a aquella jungla donde la vida y la muerte se jugaban al momento de poner un solo pie en aquel terreno inhumano, y regresar en tiempos de cambio, de amor y paz, música nueva y melodiosa, para algunos, o extravagante y molesta, para otros, libertad de expresión, sexualidad, luchas por los derechos, donde el ya no encajaba, donde era como un monstruo ante los ojos de la sociedad, una sociedad que lo mando a aquellas tierras la cual siempre ha peleado por la libertad propia y la del mundo bajo aquellas estrellas y barras de su país por intereses o beneficios generales propios, tal vez para ganar más influencia dentro de su esfera… o tal vez, solo tal vez, no ganara absolutamente nada, tal vez fuese una guerra donde se comprueba la futilidad de la misma y donde la ignorancia a culturas ajenas terminara por ser un error de cálculo fatal que se paga con miles de vidas.


La ilusión de la libertad de elección, de igual manera llegas al matadero.

Aquel hombre tenía dos opciones en los 60 y 70 las cuales tenían una división finamente marcada entre voluntariamente morir en una selva desconocida bajo condiciones que la mayoría nunca hubiese vivido en su tiempo de vida y mucho menos soportado de no ser por dicha guerra o el ser considerado un traidor a la patria y evitar la conscripción, ser capturado por las autoridades si no se era lo suficientemente listo, ser forzado a servir o en el peor de los casos pasar tiempo en prisión lo cual quedaría en su record permanentemente aunque también existía una tercera opción para todos aquellos que no quisieran servir y esa era la de dejar su país para siempre. Desafortunadamente con cualquiera de las opciones terminaría perdiendo algo de sí mismo en el proceso ya fuese su vida, su salud mental o su identidad. A final del día este hombre opto por unirse a las fuerzas armadas, ya fuera por opción propia o ajena, que pudo ser producto del terror a las represalias, por tradición familiar tal vez, por no tener voz en aquellos tiempos, no ser libre para tomar una decisión propia.

¿Cuántos no regresaron en cajas de madera, cuantos jamás fueron encontrados en aquellas junglas mortales, cuantos se perdieron pensando que la guerra no había terminado todavía, cuantos quedaron atrapados en las manos del terrible Vietcong y cuantos mas no fueron torturados por años antes de ser liberados, cuantos padres y madres, hermanos y hermanas, hijos, sobrinos, tíos, primos, no lloraron sus muertes con dolor y furia, cuántos de ellos no se unirían a estas filas de hombres que marchaban al principio sin temor y después con respeto ante tan brutal enemigo, cuantos fueron realmente, cuanto se les debe, cuánto cuesta el honor, cuantas vidas?

Veinte dólares le podrá comprar una comida caliente el día de hoy pero no le conseguirá nada más que eso de una Nación que primero vio con odio y después con compasión, aunque una compasión de una mano que se medio estira mientras la mirada sigue fija en cosas más importantes, a todos aquellos que vivieron este conflicto en carne propia y, como punto y aparte, para los “cobardes” no sería hasta la oficina del Presidente Jimmy Carter que se les daría un indulto a todos aquellos, cien mil jóvenes aproximadamente, que evadieron la conscripción a Vietnam al auto-exiliarse a cualquier otro país que los quisiera tomar y evitar la persecución por parte del Gobierno.

Aun con este perdón y respeto que se les otorga no se borra la mancha de su vergüenza al llegar a casa y ser bombardeado por aquellos que protestaban en contra de Vietnam, no le hace recuperar todas sus facultades mentales que bambolean en algún lugar de la Ruta de Ho Chi Minh ni mucho menos le ayudan a olvidar los terrores de la guerra, no le llena su billetera y si lo hace no es lo suficiente como para vivir día a día al no poder mantener un trabajo estable, en algunos casos no le ganaba respeto por el simple hecho de cargar con la única derrota del Titán de Occidente, muchos jamás lo comprenderían, tal vez yo tampoco por no vivirlo en carne y huevo pero se mantiene una compasión por aquella vivencia, porque aquellos ojos pueden muchas veces marcar, pueden hablarnos, pueden gritarnos, cuando la guerra se ha vuelto un infierno, denotan la mirada de las mil yardas como coloquialmente se le conoce entre los soldados.


La mirada perdida de las Mil Yardas, el ejemplo perfecto de cuando el hombre deja de ser hombre.

 Aquel hombre se quedara tristemente ahí mientras escuchamos el grito histérico de una doncella de hierro y nos sumimos en un viaje largo y mítico que nos lleva a tierras sin conocer.


Por: Vicente Manuel Muñoz Milchorena

The Atlantean Thrones and the Valve

I can’t sleep, again. I see them all over me, figures that look like demons, human with horns of all kinds, twisted and spiraling in differ...