Monday, March 25, 2013

Diario de Maxwell Morgan, 2 de Noviembre, 1929.


Diario de Maxwell Morgan, 2 de Noviembre, 1929.

Todo estuvo en calma por unos días, se me hizo raro el ver que de pronto todo regresaba a la normalidad cuando había visto desaparecer a la ciudad que me vio nacer, a criaturas sobrenaturales y un sin fin mas de cosas que desearía no recordar.

Ni siquiera puedo ver el cielo de noche después del ataque que sufrimos la noche que escapamos de Arkham, todavía lo veo, en mis sueños, y cada vez que volteo la mirada aunque sea un poco hacia arriba, los cometas, vociferando su amorfo grito de guerra y el crujir del fuego que corta todo alrededor de el, era horripilante, aquellas cosas eran... no puedo ni siquiera describirlas; según Ishmael el nombre con el que las han denominado son ignis alas o “firewings”, alas de fuego, el termino no es muy científico pero me dijo que hasta que no pudieran descubrir su nombre real, si es que algún día lo lograban, trataban de mantenerlo mas simple en el campo de trabajo y no lo culpo, no es como que quieres recordar el nombre bizarro de una criatura que esta a punto de devorarte, ¿por que habría de?

En fin, todo ha estado mas calmado, el otro Maxwell esta tomando cargo a petición de Nuddleman después de la desaparición de Amanda el día que quemamos la Gran Logia, cosa de la cual no estoy muy orgulloso pero todo sea por establecer algo de orden.

La razón por la cual el otro Maxwell se quedo a cargo es por que el es natural del área y no era una opción, era el o yo aunque de igual manera hubiera aceptado, no tenia hogar ya, todo se quedo atrás en Arkham, la ciudad que ya no existe.

Todo iba bien aquel día, yo estaba ocupado en el baño cuando escuche ruido afuera, no le tome mucha importancia y decidí seguir en lo mio, esta copia de el horla me intrigaba bastante, hablaba acerca de un terror invisible que venia del espacio, era algo inaudito, pensar que tal cosa pudiera existir, pero después de todo lo que había presenciado le tenia lastima al pobre Guy de Maupassant, el debió ser testigo de terribles amenazas como estas y la única manera como pudo desquitar su aparente “locura” fue escribiendo.

Escuche bastante ruido afuera, no supe que es lo que estaba pasando por que el cuarto era casi hermético, solo escuchaba pasos, golpes, muebles que se movían de aquí para acá, en fin, tuve que acabar mi sesión mucho antes de lo esperado, tome mi arma, la Máuser c96 automática que me había entregado Amanda y que siempre llevaba conmigo a todos lados, cargada, en mi persona, con el seguro removido, por que solo la providencia sabia que cosa podía salirme a la vuelta de la esquina.

Para mi sorpresa me encuentro fuera del baño y veo que las vitrinas y la puerta están tapizadas con muebles, cuatro personas nuevas que no conozco están apuntando armas y disparando hacia la vitrina derecha, por donde cadáveres estaban tratando de entrar a la tienda.

-¿Alguien me puede explicar que carajos esta pasando aquí?- La pregunta fue algo estúpida pero entre las balas volando, en especial las producidas por la ametralladora pesada que habían posicionado sobre un mueble, logre obtener una respuesta sensata. -Nos atacan cadáveres- Respondió el otro Max. -John fue el primero que los vio, nos advirtió y preparamos la defensa de la tienda-

-¿Quien es...? No, momento, eso no importa- Tome el arma y la apunte hacia la vitrina de donde podía ver varios cadáveres... por la providencia, cadáveres, que sigue ahora, un puño en llamas, la furia divina de Dios, carrozas en llamas, los jinetes del apocalipsis, no se, deje que el arma hablara por mi con un vomito de plomo que termino por dañar a varios de los cadáveres, al menos eso parecía, digo, como puedes matar algo que esta muerto, eso no tiene sentido.

-¡Cuidado con la puerta!- Un ropero que cubría la puerta cayo violentamente y con el tres cadáveres mas, de inmediato se acercaron un hombre un rifle militar en mano, una joven blanca de pelo rubio y vestido rojo victoriano... valgame, cada vez encontramos personajes mas excéntricos aquí, y otro hombre con una escopeta en mano. Los tres se encargaron de eliminar rápidamente a aquello que estaba en el piso pero no tardaron en entrar mas por la puerta, dos de hecho junto con tres esqueletos con vestimenta de la guerra civil y lo que parecían ser sables de caballería... si, no estoy bromeando, esas cosas daban bastante miedo, por mas que fueran huesos e hicieran un chistoso ruido con sus mandíbulas no dejaba de atemorizarme el hecho de que de alguna manera se seguían moviendo y tenían armas bastante afiladas.

-¡Creo que es tiempo de retirarnos de aquí, Max, la puerta de servicio!- El otro Max soltó unos disparos sin ponerme mucha atención; el hombre de la escopeta llamo mi atención y la del otro Max, el estaba leyendo algo que la joven escribía apresuradamente en un cuaderno viejo. -¡Debemos huir de aquí, Maxwell, que tanto extrañaras tu tienda si la quemamos?-

-¡Háganlo, la tengo asegurada!- Respondió el otro Max y mientras comenzamos a retirarnos por la puerta trasera el inicio un pequeño fuego que pronto creció de manera descomunal. -¿Cual es el plan?- Pregunto el mientras corría hacia afuera y la respuesta de uno de los tipos nuevos fue que tenían un automóvil al otro lado de la calle, esa era nuestra única manera de salir de ahi; el primero en salir, fui yo, quite algunos de los cadáveres del camino con unas ráfagas, dichos cadáveres habían logrado entrar ya que el intendente había dejado la puerta abierta después de escapar como el cobarde que era, aunque siendo honesto no lo culpo, yo tampoco quisiera estar en esta situación pero a mi ya me tienen atado de por medio.

Afuera nos encontramos divididos, yo, el otro Max y el tipo que manejaba la ametralladora pesada, llegamos primero al carro al lograr pasar por entre los cadáveres a toda velocidad pero los demás no tuvieron tanta suerte, estos eran rodeados rápidamente por los cadáveres y tuve que intervenir inmediatamente, una, dos, tres, cuatro ráfagas controladas, suficientes cadáveres en el piso, muertos ojala, como para lograr abrir suficiente espacio para que el resto del grupo llegara con nosotros y comenzáramos la huida veloz de aquel lugar que se estaba transformando en un verdadero infierno.

-¡Cuidado!- Dijo John, el que manejo la ametralladora, al que manejaba el automóvil. -¡Fijate por donde manejas!- Le gritaba, pero con toda calma les toque a ambos los hombros y les dije en voz baja. -Si recuerda, están muertos, aquí poco importa si manejan decente o no-

El mensaje fue claro y directo, salimos ahi a toda velocidad.

-Esto es terrible, mi tienda, mis artículos únicos... mis tomos-

-¿Tomos, que tomos?- Pregunte al otro Max, quien se cubría la cabeza con ambas manos. -Espero que no sean tomos que se encargan de invocar esas cosas, espero por tu bien que tu no fueras el que los invoco-

-No, para nada, no tenemos nada que ver con esto, ni con la maldita neblina, ni nada, simplemente aparecieron poco después que ellos aparecieron-

-¿Ellos quienes son?-

-Bueno, ya conoces a John, John Miller, piloto en la Gran Guerra; el que maneja es su amigo, William Sommers, soldado de la Gran Guerra, ambos han trabajado anteriormente con Ishmael-

-Es bueno saber eso-

-El Doctor viene por su conocimiento en biología-

-Casi Doctor, estoy todavía en proceso de generar mi tesis- Respondió el Doctor quien a su vez parecía estar concentrado en la ventana trasera derecha y la mujer que viajaba en silencio.

-Bueno, casi, ella es Agatha Pavlova. Según entiendo la mando Nuddleman desde Europa, ella es una clase de hechicera o maga-

-Bien, al menos tenemos alguien que entiende lo que esta pasando y que no se ha vuelto loco en el proceso-

-Si, bueno, tenemos un pequeño detalle ahi-

-¿Cual?-

-No habla Ingles-

-¿Que idioma habla?-

-Polaco y ruso-

-¿Como nos comunicamos con ella entonces, como es que nos sigue?-

-El Doctor habla ruso-

-Coincidentemente-

-Nuddleman me contrato por varias razones, no simplemente por ser biólogo o por mis trabajos respecto a ciertas criaturas y organismos unicelulares que hemos encontrado en África-

El viaje continuo, nosotros no lo notamos al principio pero el pueblo detrás de nosotros comenzó a desaparecer, algo muy parecido a lo que le sucedió a Arkham cuando escapamos de el... creo que de ese pueblo jamas volveremos a saber nada, nunca.

Durante el viaje hablamos poco, según tenia entendido nuestro objetivo era un contacto de William, un compañero suyo que podría apuntarnos en la dirección correcta. Una vez en Filadelfia nos dirigimos con el y la conversación fue relativamente rápida, note que los dos pertenecían a una orden esotérica, cual era no lo sabia pero el saludo los delataba. Su contacto, Jack Carter, nos proporciono con la información de los agentes constantes de lo que quedaba del Golden Dawn, o como fuera que ahora se llamase su orden, donde aparecía nuevamente aquel tipo del cual habíamos escuchado hablar en la fiesta a la que habíamos asistido junto con Ishmael, el tal Maestro Whittaker. Nuestro problema ahora era como podríamos ir directamente con el tan codiciado Maestro y hablar por fin con el, la respuesta me la dio una memoria en mi bolsillo, las llaves de la casa de nuestro compañero que yacía en lo que alguna vez fue la Gran Logia de Pensilvania.

Busque entre las cosas que habíamos recobrado de el y encontré el numero de la mujer con la que habíamos hablado para la propuesta de la película en aquella fiesta, no fue difícil encontrarla en su casa ni mucho menos al hacerla hablar, una vez confirmada la dirección y el permiso de ir con la información que nos había proporcionado Carter.

Ahora, no quiero indagar mucho en lo que paso cuando fuimos con Whittaker ni mucho menos lo que descubrimos o lo que se nos fue informado, solo diré que teníamos sospechas y Agatha termino por confirmarlas pero no debo escribirlas, ellas se quedaran en mi memoria y pronto, espero, serán borradas para que jamas recuerde nada de ellas...

Seré breve de igual manera y tratare de ser tan conciso con respecto a lo que escuchamos ahi y junto con la información que Agatha nos había proporcionado:

1.- Whittaker no es quien pensamos que era, es algo mas... siniestro, mas de todo lo que hasta ese momento habíamos encontrado.
2.- La destrucción de la Gran Logia desorganizo le estabilidad que se tenia en la región; aparentemente habíamos atacado al enemigo correcto y ahora habíamos dado tiempo para que los verdaderos culpables aceleraran su proceso y tomaran el trono con facilidad.
3.- Agatha no es Agatha, según lo que explico Whittaker ella esta completamente vaciá, no es un ser humano sino la voluntad de dos antiguos, uno de ellos dice ser el mensajero y el otro el ciego e imbécil, quienes son, no se, pero nos advirtió que cuando viéramos cambios súbitos en su actitud debíamos tener mucho cuidado ya que podríamos encontrarnos frente a frente con un fin terrible.
4.- Todos somos peones de fuerzas mucho muy superiores a las que no podemos comprender y que no podemos observar la mayor parte del tiempo, nosotros somos la excepción pero no por eso dejamos de ser peones.
5.- Los Masones que siguen el camino como tal no usan magia de ningún tipo, ellos continúan por un camino muy ligero a comparación de las otras ordenes esotéricas y esto significa que cualquiera que encontremos en nuestro camino que sepa alguna clase de hechicería o conocimiento esotérico oscuro es parte de algún otro culto ajeno a la misma Masonería; esto ya lo sospechaba yo ya que el mismo Ishmael y Agatha nos habían hecho estas observaciones anteriormente y Ishmael no conoce ninguna clase de truco pero Amanda, siendo miembro del Golden Dawn, el Doc y los Gemelos, quienes de alguna manera tenían magia, debían también pertenecer o tener conocimientos obtenidos de algún otro lado ajeno directo a los conocimientos principales. Algo que si nos advirtió es que las altas jerarquías adoran a un dios que varias veces a mencionado Agatha, ambos dijeron que era un ser que no vive pero tampoco muere, que vive en un letargo eterno que puede incluso ver la muerte de la muerte misma, este ser proviene de las estrellas y llego hace millones de años. Su nombre, según tengo entendido, es Cthulhu.
6.- Los Rosacruz son neutros en todo esto, ellos pueden servirnos de aliados poderosos si sabemos como tratarlos pero son escasos y demasiado herméticos como para aprender algo de ellos.
7.- La alineación de la cual continuamente todos hablaban, la que se ocupaba para invocar a uno de los antiguos, no era el que pensábamos, los que le iban a invocar tenían la información equivocada y una vez que le llamaran podría ser el fin de la vida misma como la conocíamos. La estimación que Ishmael nos había dado era, hacia cuatro días, de unas dos o tres semanas; Agatha nos había dicho que por un error del calendario Gregoriano y de las herramientas rudimentarias usadas para la medición de los planetas, esta había comenzado hacia ya varios días y que el zenit de este era este mismo día por lo que podíamos estar entre cinco minutos o cuatro días de desaparecer; el Maestro nos termino por confirmar que el punto mas alto era por la noche y que debíamos actuar de manera inmediata para que el juego que el jugaba continuara de una manera ordenada y lógica a contra de como los demás juegan.
8.- Las piezas de ajedrez del tablero son infinitas y la manera como el juega es, a mi parecer, completamente brillante a pesar de que parece estar jugando contra criaturas con la mentalidad de un niño de cinco años, es una lastima, me hubiera gustado jugarle una ultima partida antes de terminar el interrogatorio.
9.- Nos dio un orden de como las cosas saldrían el día de hoy y de cosas que no deberíamos hacer cuando llegáramos a la Logia Disidente, que era la que estaba detrás de todo esto. Agradezco que seguimos todo al pie de la letra aunque pudo avisarnos de ciertos detalles importantes...

Nos reunimos todos en el cuartel de Amanda, donde quedaban todavía algunas armas y el cuidador nos había informado que todo seguía tal cual como lo habíamos dejado. El orden que sigue de eventos es tal cual como lo dijo Whittaker, primero recibimos una llamada del jefe de la policía, se venia una redada grande contra un “Grupo de Rojos” atentando contra la seguridad de Filadelfia y la Unión; acto seguido nos informan que el FBI estará de nuestro lado y presente; finalmente llega Ishmael con el Doc y los Gemelos.

Todos nos reunimos finalmente en Ayuntamiento y salimos en una enorme caravana donde debíamos ser mas de ochenta incluyéndonos a nosotros, a los oficiales, los agentes del FBI y miembros de varias ordenes esotéricas disfrazados ya fuera de policías o de agentes del FBI.

El viaje fue de una media hora aproximadamente, a las ocho estábamos llegando a lo que parecía ser una granja olvidada, oscura, todo alrededor de nosotros estaba oscuro, me dijeron que en el cielo las estrellas parecían moverse a nuestro favor y que las sombras en los bosques avanzaban a la par con nosotros. La verdad es que esperaba que fueran a favor nuestro y no en contra nuestra pero pronto descubriríamos que realmente era a nuestro favor.

Una vez que llegamos a la zona principal comenzamos a alumbrar los campos y ahi fue donde encontramos a aquellas criaturas gigantescas, de dos piernas, cuatro brazos y una boca por cabeza, terribles criaturas que agitaban brazos en busca de cualquier victima lo suficientemente estúpida como para quedarse en su camino y lo suficientemente inteligente como para tratar de correr en manada en una sola dirección, como fue el lamentable caso de la mayoría de aquellos que nos acompañaban.

Los que nos quedamos vimos como las sombras los tragaron, fue lo mismo que me sucedió a mi cuando estábamos en el edificio, las mismas sombras pero ahora cientos de veces mas grandes, con determinación a ayudarnos y abrirnos paso hasta aquel granero donde un brillo rojo nos indicaba que el ritual estaba ya en acción. Corrimos y actuamos de manera estúpida, aun me arrepiento.

William tomo el volante de un camión y yo me uní en el asiento del pasajero, nuestra tarea era entrar de golpe en el enorme granero y hacer el mayor daño posible antes de que terminaran, insisto, no pensamos bien y esto se salio de control.

Todo empezó muy rápido, el camión entro a toda velocidad al granero y de pronto nos encontramos con una bajada que nos llevo hasta una caverna, una de las que había mencionado Whittaker, y donde estaban los cultistas pretendiendo invocar a lo que fuese que el ritual invocara pero para nuestra suerte la interrupción fue lo suficientemente buena como para detenerlos, lo malo es que, tomando en cuenta que era una bajada larga y empinada, el camión bajo sin control por unos ochenta pies, el impacto inicial saco a Williams volando por el parabrisas y lo ultimo que vi de el fue su cuerpo impactándose contra el suelo al fondo y el camión cayendo sobre de el, era tan caricaturesco que reí ligeramente cuando el camión toco fondo y se quedo ahi, estático, sin llantas, sin moverse, solo ahi, sentado y yo en el asiento del conductor, con un ligero golpe en la frente que fue producto de uno de los muchos brincos que realizo antes de caer y mi mirada puesta sobre los mas de cincuenta cultistas que se aproximaban hacia mi mientras una voz terrorífica gritaba en el fondo. -¡MATENLOS!-

-¡No se acerquen, se van a arrepentir!- Primer cargador en el arma y se atasca, no podía creerlo, lo saque del arma y busque otro, todo esto mientras me ocultaba debajo de lo que quedaba del parabrisas y la guantera. Segundo cargador listo, solté varias ráfagas contra la primera linea de cultistas, vi caer a varios, los que quedaron de pie dudaron en seguir avanzando mientras que los que seguían detrás de ellos venían a toda velocidad, daga en mano, a lo alto, buscando mi carne para profanar. Tercer cargador en el arma y la maldita porquería se vuelve a trabar. -¡Pensé que la ingeniería Alemana era superior!- Aparentemente algo estaba haciendo mal, salí del camión y comencé a caminar hacia atrás mientras metía otro cargador al arma, el ultimo, y soltaba otra serie de ráfagas controladas, fue ahi cuando escuche pasos detrás de mi, los demás habían llegado para salvarme justo a tiempo.

-¿Max, donde esta William?- Ishmael soltó una ráfaga con aquella bella pieza de ingeniería Americana, la Thompson, en dirección general de los cultistas y no muchos quedaron de pie o decididos a continuar después de lo sucedido.

-¡Debajo del camión!- Solté unos tiros mas hasta que el arma quedo vaciá, cambie ahora a los dos revólveres que había guardado en mi persona, dispare ambos barriles, algo que siempre había querido hacer, y vi como los dos blancos a los que había apuntado caían violentamente al piso. Avance lentamente hasta que sentí un viento frígido pasar sobre mi, era Agatha y el Doctor montados en una clase de gárgola, no quería saber nada de eso... a veces me gustaría no poder comprender mucho de lo que me rodea.

-¡Carajo!- Ishmael grito y después comando a unos hombres para que cuidaran del otro Max, quien desafortunadamente había dado vueltas y caído de golpe, se veía en mal estado pero eso era de poca importancia en ese momento para los que seguíamos de pie, lo que nos importaba era aquella monstruosa figura que se encontraba ahora en medio de los cultistas, aquello que vimos afuera era una versión miniatura de lo que estábamos viendo aquí, era monstruosamente gigante, al menos tres veces mas alto, y gritaba con ferocidad, golpeaba la caverna, el techo, el piso, las paredes, aplastaba todo a su alrededor. Nosotros tuvimos suerte de tomarlo por sorpresa y de la distracción que Agatha proporciono para así asentarle varios tiros que comenzaron a herirle de gravedad, tanto que este comenzó a derretirse de forma grotesca hasta que no quedo absolutamente nada de el, ni siquiera la misma masa en la que se había transformado.

Lo que siguió fue reunir a todos los cultistas con vida y encontrar al líder, el cual Agatha nos apunto, e interrogarle aunque tuvimos que usar a Ishmael como traductor ya que el hombre hablaba unicamente Alemán. Para nuestra suerte lo mucho o poco que pudimos sacarle fue inútil, el hombre estaba decidido a no decirnos nada, fue entonces decisión de Ishmael de que acabáramos con todos los sobrevivientes y que saliéramos de ahi lo mas rápido posible, que las autoridades se encargaran de reunir a los “Rojos” y que hicieran lo que tuvieran que hacer, de todos modos estábamos cubiertos por fuerzas mucho muy superiores a las de este mundo.

Al final hable con Ishmael y Agatha, por medio del Doctor, y decidí tomar la propuesta de borrar todo esto de mi mente, de tratar de vivir mis últimos momentos de una manera placida, trabajando para algún familiar mio en Filadelfia o alguna otra ciudad de la costa este, olvidando que mi ciudad ya no existe, que cada vez somos menos sobrevivientes de Arkham y que todos estamos condenados.

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