Thursday, April 25, 2013

El Red Krop


Todo esta oscuro. Las puertas se abren lentamente, bajo presión y con un rechinido que no se puede escuchar en la infinidad del espacio en donde es carente el aire y la atmósfera esta rota. Aparece una figura que ilumina débilmente un largo pasillo oscuro en donde no hay nada mas que basura que lentamente es absorbida hacia el exterior, todo es silencio y oscuridad en aquel largo pasillo en donde solo existe otra esclusa que lleva a quien sabe donde.

-Me encuentro en la salida tres, pasando hacia el centro de descontaminación y de ahí al interior para comenzar la investigación- La voz salio del interior de un traje, no se permeo al exterior, simplemente paso por el radio hacia una nave que se encontraba flotando muy cerca de la entrada.

-Enterado-

La figura en traje blanco lleno de accesorios electrónicos que cubrían su cuerpo se introdujo al pasillo y lo cerro con una consola pegada a la puerta, al hacerlo quedo el unicamente en aquel lugar en el cual no podía caminar todavía, la gravedad no funcionaba y no se escuchaba ninguno de los sistemas trabajando, no se escuchaba nada mas que su propia respiración.

Avanzando por el pasillo su único amigo era la lampara que tenia montada en su hombro derecho, iluminaba un pequeño cono frente a el y lo hacia de manera tenue, una imagen dudosa de lo que rodeaba.

No era posible caminar, se avanzaba con un empujón que le llevaba directo a la esclusa que conectaba con el siguiente cuarto, el avance era lento, sin nada mas que la misma fuerza del empuje inicial, a este impulso se le conocía como el brinco de fe o los cinco minutos largos ya que en ese tiempo uno se encontraba sin posibilidades de hacer nada mas que esperar y tener fe en que todo saldría bien; si, todos los que hacían este trabajo estaban conscientes de que en espacios totalmente abiertos o peligrosos estaban al pendiente de ser chupados hacia el espacio exterior donde tenían altas posibilidades de acabar sus días.

El viaje es mas largo de lo que parece, la distancia puede ser recorrida en segundos a pie pero así, flotando, sin nada mas que empuje que la inercia inicial de uno mismo, es problemático ya que se puede terminar varado en medio de la nada por buen tiempo, bueno, no varado, por que realmente no existe fricción en el espacio, pero si podría convertirse en un viaje cuasi-eterno el pasar un espacio de un metro si el brinco inicial salia mal, y si, es lógico usar las paredes, techo o piso, como manera de moverse alrededor del pasillo pero eso le quita la aventura de quedarse ahí en medio de la nada sin manera de escapar, por eso el lo hacia, por eso todos lo hacían así

Todo estaba en silencio, no se veía nada mas que aquel cono de luz, era aquel el momento perfecto para divagar, para pensar en la infinidad, filosofar, lo único que le quedaba así mismo era la destrucción del ser en aquel momento, comenzar a quedarse loco en aquel lugar donde nadie habitaba, pero como podría quedarse loco si nadie mas estaba alrededor de el, todo lo que pasara seria entre el y nada mas el, sin nadie para decirle que estaba fuera de sus cabales, era libre en ese momento, libre para hacer, decir y ver lo que quisiera, podría ver el mismo paraíso en este momento, el Edén si así lo quería, o el infierno, el lugar a donde nadie quiere ir... tal vez estaba realmente en el infierno por que aquí nadie quería venir, todo por que hubo un experimento fallido que mando a la nave en un curso automático hacia la perdición y en donde pocos tripulantes pudieron regresar a casa.

Que importa.

No había avanzado mucho todavía, quedaban metros y metros por recorrer y no quedaba mucho que hacer mas que ver a su alrededor.

Nada, un pasillo muerto, sin herida alguna o marcas de alguna clase de combate, no existía nada fuera de lo normal, un pasillo común y corriente sin nada que contarle, sin ninguna emoción ni chiste.

Miro hacia arriba, ahí estaba la esclusa, miro hacia abajo, ahí estaba la esclusa y otro astronauta.

-Eh, ¿alguien mas subió?- No hubo respuesta inmediata, solo algo de interferencia y una voz que se escuchaba en el fondo de toda esa estática. -¿Hola, alguien me escucha?-

Nada, interferencia y mas interferencia, seguía escuchando algo en el trasfondo pero no había manera de canalizarlo para saber que era. Miro con detalle al otro astronauta, su casco tenia la cubierta contra el sol y no parecía moverse, estaba pegado en la esclusa, de pie, sin mirar hacia arriba.

-¿Alguien escucha, Orion, Poseidon, alguien en el canal?- La falta de respuesta comenzó a desesperarlo, miro hacia arriba, todavía mucho por ascender, miro hacia abajo, el sujeto se puso en cuclillas y se lanzo hacia el. -¿Orion, Poseidon, alguien conteste, por que hay otro agente aquí conmigo?-

El otro astronauta viajaba mas rápido que el, sabia que eventualmente lo alcanzaría y eso no lo quería, no por que le fuera a hacer daño, si no por que podía terminar chocando con algo y dañar el delicado equipo de su traje que era lo único que lo mantenía vivo. Sin mas que hacer se preparo para amortiguar el eventual golpe mientras continuaba con su comunicado por la radio.

-¿Orion, Poseidon, alguien me escucha, tengo otro astronauta aquí conmigo, quien lo autorizo?- Estática, eso no era tan común pero ya le había pasado antes, era desesperante ya que algunas naves producían un campo electromagnético muy poderoso gracias a los reactores que estaban a su interior en funcionamiento, y le impedía a este tipo de radios llegar lejos con su señal. Lo que le preocupaba de este evento no era necesariamente si el reactor o no, o lo que fuese, estaba cortando su señal, si no lo que escuchaba en el fondo, ahora mas claro aunque aun débil.

-...vete...- Puso mayor atención a lo que decía la voz sin perder de vista al astronauta que venia por el. -...no eres bienvenido...-

Orion, Poseidon, hay algo en la nave, necesito saber que esta pasando!- A un poco mas de la mitad del camino y el otro astronauta estaba a algunos pies de distancias, no se había movido en lo absoluto, no giraba, no extendía brazos o piernas, simplemente continuaba hacia el como si fuera una bala, una bala muy, muy lenta. -¡Alguien que este en el canal, me escuchan!-

-...silencio...-

-Oh no...- Su respiración. aumentaba a cada momento, sus latidos, el cuerpo tenso y cada vez mas difícil moverse o articular una palabra, en el lado derecho de su campo visual, sobre el cristal de su caso, estaban sus señas, su ritmo cardíaco, sus lecturas cerebrales, todo estaba absolutamente fuera de la escala, esto lo altero mas todavía, el hecho de saber que estaba al borde de un ataque al corazón o una apoplejía. -¡Orion, Poseidon, alguien sáqueme de aquí!-

-...silencio, ya casi estas en casa...-

-¡Alguien, auxilio, ayuda!- A pocos metros de la esclusa, el otro astronauta estaba ya a unos dos pies de distancia de el, seguía sin moverse, seguía sin decir nada, nada, inerte.

El golpe contra la esclusa fue algo repentino, no esperaba llegar tan rápido, tampoco esperaba encontrar a alguien ahí con el, menos escuchar voces, todo estaba mal, nada estaba bien. Su mano no alcanzo a llegar al botón para abrir la esclusa, el otro astronauta se acomodo repentinamente y cayo completamente sobre el, chocando casco con casco, un ligero clunk al hacerlo. El otro astronauta removió la cubierta contra el sol de su casco y revelo lo que parecía ser un sistema solar, un agujero negro, un sol, planetas, era una especie de pequeño universo dentro del lugar donde debería estar una cabeza, era magnifico pero a la vez aterrorizaba.

-...ven, es tiempo de regresar a casa...- El astronauta trato de llegar al botón de la esclusa pero seguía sin alcanzarlo aparte que cada vez se sentía mas hipnotizado por la visión que tenia frente de el y se sentía a si mismo perderse en aquella inmensidad. De este casco comenzó a desparramarse el universo, como si goteara fuera del casco, el liquido negro derramándose sobre su caso y formándose una insignia que el no reconocía pero que le causaba terror.

De pronto el universo tomo forma de calavera y con una malévola sonrisa trato de impactarse contra el casco de su victima pero esta reacciono a tiempo para cubrirse y así poder empujarle de vuelta hacia el otro lado del pasillo. Sin mas se extendió hacia el control, abrió la esclusa en modo de emergencia, de manera manual, dejo suficiente espacio para cruzar el y una vez adentro se encargo de cerrar la puerta de su lado mientras que miraba al otro astronauta perderse en la oscuridad del fondo del pasillo.

-Omicron 1, aquí Orion, ¿cual es su situación, repito, cual es su situación, sus números están fuera de la escala, que sucedió?- La voz era familiar, era la oficial de comunicaciones de la nave.

-Orion, no se que paso pero acabo de tener un encuentro con otro astronauta... creo-

-No hay otra forma de vida detectada en la estructura de la nave-

-Dudo que lo que vi este vivo, no parecía estarlo y menos con lo que vi-

-¿Que vio?-

-No importa, lo único que me importa es salir de aquí, ¿como salgo de aquí?-

-Por la misma esclusa-

-Negativo, ahí fue donde encerré a aquello que me persiguió por el brinco de fe-

-Omicron 1, parece estar sufriendo de estrés pos-traumatico y no es la primera vez que esto le ha sucedido, es recomendable que primero se calme y continué lentamente con sus objetivos, esta vez no tenemos ninguna clase de prisa o presión-

-Pero... enterado, Omicron 1 en-- La esclusa produjo ruido, un impacto, el astronauta observo los controles de la esclusa y atoro los controles manuales para que estos no pudieran ser accionados del otro lado. -Omicron 1 reportando, hay algo aquí, estoy bastante seguro de eso; continuando con objetivos de igual manera-

Se tomo su tiempo de sacar sus herramientas y comenzar a soldar la puerta, si estaba loco o no prefería que no entrara nadie por aquella puerta ya que de igual manera el tendría que salir por otra sección. Los ruidos no pararon mientras el trabajaba la esclusa y con eso siguió dentro de el la duda de si realmente se estaba quedando loco o si había visto lo que había visto.

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