Thursday, June 6, 2013

Cronica de Nueva York, 14 de Abril, 1930. Call of Cthulhu RPG.

-¡Alguien podría explicarme que carajos esta pasando!- Ishmael Gambeson, la maquina Judía, gritaba a todo pulmón mientras soltaba tiros concentrados con su sub-ametralladora Thompson a aquellas figuras de rojo que aparecían y desaparecían en el aire como si fueran nada. Lo ultimo que recordaba era estar en una oficina donde discutía con miembros de su equipo de trabajo en Alemania para un operativo en contra de un culto dedicado a Thoth, el cual parecía estar detrás de algunos de los recientes ataques en la costa este en especial el de Pensilvania, y de pronto estaba en medio de una sinagoga, protegiendo a una congregación Judía. -¡Quienes son ellos!-

-¡Ishmael, son del Culto a Longuinius!- Le respondió en hebreo un hombre de barba larga, el Rabino Salov, un hombre que tenia toda su vida trabajando para la comunidad Judía de Nueva York y un maestro de la Kabbalah. -¡Nuddleman me advirtió que vendrían y te invoque de inmediato para que nos ayudaras!-

-Tengo mejores cosas que atender... Dios- Ishmael noto brevemente una distorcion en el espacio a su derecha, justo algunos pies encima de el, y soltó una ráfaga corta la cual impacto a una figura que salio de alta velocidad de aquella alteración. -¡Espero que llamaran a alguien mas, no tengo suficientes municiones para esto!-

-¡Nuddleman dijo que un equipo de gente vendría pronto!- Otra anomalía en el aire, otra ráfaga corta, otro cuerpo en el piso.

-Eso no me convence...- Ishmael soltó otra ráfaga corta, esta casi se la pasa; dos balas, tres balas, nada mas largo que eso, es necesario economizar ante la situación, no sabia cuantos eran y contaba cada bala que usaba, le quedaban veintinueve balas todavía.

-¡Por allá!- Veinticuatro. Lo que mas le alteraba era el grito de la gente, lo metían en trance, le desconectaban del mundo en el que vivía, le hacia recordar malos tiempos en la Gran Guerra, cuando los reclutas se orinaban en los pantalones al escuchar la terrible artillería dejando caer terror y destrucción sobre el campo de batalla, el gas mostaza, las cargas sin sentido a través de los horribles campos enlodados, las ametralladoras disparando sobre todo lo que se moviera, los gritos de los heridos, las ratas enormes, los caballos... los malditos caballos... -¡Ishmael, ahí están!-

-¿Eh?- De la gran puerta entraron cuatro personas, todos armados y disparando tan pronto como entraron a tres figuras que se aparecieron frente a ellos, dos quedando completamente destrozados por los impactos de bala de escopeta a corta distancia y el otro cayendo en seco ahí mismo donde fue impactado. -Gracias eterno... ¡Mantengan su guardia en alto, los bastardos se aparecen de la nada!- Otra anomalía a su lado, otra ráfaga corta, un nuevo cuerpo para decorar el piso.

-¡Ya lo sabemos!- Respondió uno de ellos mientras observaba a sus alrededores, el hombre a su izquierda recargando una escopeta de doble barril y el de la derecha bombeando una nueva ronda en su escopeta. -Vamos, todos al centro con Ishmael-

-Esa tal vez no sea-- Se quedo corto al hablar, de pronto el aire le falto, un golpe severo en la espalda por un cuchillo largo le dejo en un letargo momentáneo del cual salio después de que el cuchillo y su usuario desaparecieron, gritos de desesperación y horror por parte de la congregación le siguieron. -¡Hijo de puta!-

Ishmael no alcanzaba la parte afectada con su mano derecha, solo sentía que estaba abierta y sangrando profundamente.

-No te muevas mucho Ishmael, te tratare una vez que esto acabe- Le dijo el Rabino al ver su herida.

-Para usted es fácil decirlo...- Ishmael se hinco, sosteniéndose de la Thompson y mirando al frente, aquellos hombres que avanzaban a toda velocidad destrozando todo lo que se les pusiera enfrente.

-¡Ya casi, ya casi, vamos, vamos!- Gritaba uno de ellos, todo les había salido bien hasta el momento, habían logrado quitarse de encima todo lo que se les había interpuesto hasta casi llegados al pie de la congregación, ahí se encontraron rodeados por anomalías que parecían no ver y el único que las vio, el hombre de la escopeta larga, fallo su tiro. Ishmael hizo un esfuerzo sobrehumano y dejo salir una ráfaga que dio vuelta sobre la posición del grupo y con sorpresiva puntería logro poner fin a la llegada de aquellas ocho figuras que ahora quedaban en el piso sangrando.

-Cero- Ishmael tiro su arma y miro al grupo. -Bueno, espero que tengan un plan-

-Dispararle a todo lo que venga- Respondió Sam Maxwell, el agente encargado de Pensilvania y a quien Ishmael había dejado encargado por parte de Nuddleman.

-Suena bien...-

-Toma- El hombre de la escopeta de barril doble le entrego un revolver a Ishmael junto con una bandolera. -Es mejor que nada-

-Una treinta y ocho...- Ishmael colgó la bandolera de derecha a izquierda y checo el arma, cargada y lista para la batalla. Al hacer todos estos movimientos sintió jalones en la espalda y mientras apretaba los dientes trataba de no pensar en ello. -Carajo...-

-¿Que no es el tipo de la casa?- Pregunto Sam, el grupo miro como un hombre de vestimenta roja y lanza corta caminaba por el pasillo que llevaba hacia ellos, les miraba de manera altanera y con su lanza les apunto e hizo a unos centímetros de su cuello una insinuación de que sus días estaban contados al hacer un supuesto corte sobre esta. -¡A el!-

Soltaron una ráfaga rápida, no sirvió de mucho ya que antes de que impactaran su balas había desaparecido y al reaparecer estas ya habían cruzado el espacio que el habitaba. Lo único que esto provoco fueron unas brutales carcajadas y unas señas que parecieron ser la llamada a alguien o algo.

De afuera entraron varios hombres de blanco, encapuchados, todos armados con Thompsons igual que la de Ishmael, en su costado izquierdo un circulo rojo con una cruz blanca, el signo del Ku Klux Klan.

-Oy vey, lo ultimo que nos faltaba- Dijo Ishmael mientras observaba su revolver y a los aproximadamente cuarenta hombres formados al otro lado de la sinagoga. Antes de poder hacer algo los hombres soltaron ráfagas que parecían interminables sobre de ellos, la inercia fue cerrar los ojos y esperar una muerte rápida.

No paso nada.

Al abrir nuevamente todos los ojos se percataron que una especie de muralla transparente dorada les cubría el frente, las balas que impactaban sobre de este quedaban completamente destrozadas, pasando no mas que el polvo.

Terminadas las ráfagas hubo un extraño silencio, no de tensión sino de calma.

-¡Matenlos a todos!- Grito Ishmael y los encapuchados salieron corriendo en su mayoría, cinco se quedaron y rápido reaccionaron para cubrirse y recargar. -¡Vamos, todos al frente, cúbranse y tengan cuidado!-

-¡Por el centro, rápido!- Agrego Sam y el grupo corrió a toda velocidad, la suerte estuvo de su lado al dejar caer a dos por impactos en la cabeza pero la idea de correr por el medio de un pasillo sin defensas probo ser peligroso al momento de las Thompsons salir a jugar. -¡Cúbranse, sálvese quien pueda!-

Sam se tiro a su izquierda al primer banco que vio, Miller, el piloto, corrió mas al frente y busco un banco a su izquierda, siendo el que quedaba mas cerca del camposanto que se armaba al frente de ellos, el Samoano y el Anticuario recibieron los impactos de al menos diez balas al ser interceptados en un fuego cruzado e Ishmael logro saltar a su derecha a un banco pero no sin antes recibir el impacto de una bala en su brazo izquierdo.

-¡Mierda, mierda, mierda!- Ishmael soltó un tiro al techo buscando distraerlos o al menos provocarles a buscar refugio mientras que avanzaba por debajo de los bancos con revolver al frente.

-¡Vamos a morir!- Grito Sam mientras sacaba la cabeza rápidamente por arriba del mueble y disparaba contra uno de los encapuchados detrás de un pilar fallando por uno o dos centímetros y alertando a este para buscar mejor refugio. -¡Maldita sea!-

-¡No los dejen salir de aquí con vida!- Miller escucho a su lado pasos y con agilidad salio y libero un tiro en el estomago de la figura que tenia a no mas de cinco pies de distancia, esta volando unos cinco pies mas hacia atrás, acto seguido observo que la figura del pilar salir y le impacto en el hombro izquierdo con la ultima ronda que le quedaba en el arma, de inmediato cambio a la Thompson y rafageo el lado derecho de la sinagoga, entre los pilares, por donde corría la tercera figura a toda velocidad. -¡Detrás de los pilares, a la derecha!-

-¡Voy!- Sam soltó un tiro y le pego a un candil pegado a la pared, este alerto nuevamente a la figura encapuchada y continuo su carrera por los pilares. -¡Ishmael donde estas!-

Segundos después se escucho el disparo de una pistola y el cuerpo del encapuchado cayendo al suelo, Ishmael se paro detrás del pilar y recogió la Thompson del encapuchado con su mano derecha, guardando el revolver de un costado.

-¡Ala derecha limpia!- Grito Ishmael

-¡Centro limpio!- Grito Miller

-¡Izquierda limpia, creo!- Grito Sam y el equipo se reagrupo en el pasillo.

-¿Todo bien, Rabino?- Pregunto Ishmael hacia el centro, en donde el Rabino atendía a algunos heridos de bala del fuego cruzado que habían tenido en el pasillo.

-No, tres están muertos y uno mas esta mal herido pero eso tiene remedio- El Rabino puso sus manos sobre el hombre herido y pareció curar sus heridas de inmediato. Ishmael se acerco y recibió el mismo tratamiento por parte del Rabino aunque el dolor no parecía irse. -Ya sabes, tardara tiempo en pasar el dolor, todo es mental-

-Todo es mental- Respondió Ishmael mientras regresaba con sus compañeros quienes verificaban a sus dos colegas muertos.

-Pobre tipo, apenas si conoció el mundo- Dijo Miller al observar al Samoano, muerto con una cara de dolor, retorcida, dolorosa incluso para el observador.

-¿Quien es el?- Pregunto Ishmael

-Muy larga historia, después te ponemos al tanto-

-¿Y el?- Ishmael apunto al otro hombre, este sostenía su estomago con la mano derecha y tenia la mirada perdida en el techo, firme a su escopeta de doble barril con la mano izquierda.

-Un anticuario que mando Nuddleman para ayudarnos con el caso, nos ayudo considerablemente en nuestra investigación pero creo que nos duro poco el gusto de conocerlo-

-Cosas del deber; ¿quedaron sobrevivientes?-

-Posiblemente este el tipo vivo, el del pilar del fondo- Respondió Miller y el grupo se movió hacia el lugar en donde el encapuchado se encontraba. El hombre se encontraba sentado y recargado contra uno de los pilares, se miraba bastante adolorido por la ronda que casi le vuela el brazo izquierdo y con esfuerzo se mantenía pegado a su Thompson la cual quiso levantar pero no pudo. -No amigo, no-

Miller le quito la Thompson y le dio un golpe con la cacha de su Thompson en la cabeza, esto le mando directamente al mundo de los sueños.

-Vamos a ver- Ishmael removió la capucha, un hombre de tez blanca, pelo dorado corto, ojos azules, labios pequeños y mentón picudo, nariz redonda y ceja corta. -Nada especial, típico hombre que podría andar en cualquier lado sin saberse que es miembro del Klan-

-¿Que hacemos con el?- Pregunto Sam

-Podría matarlo, pero ocupo saber mas- Ishmael fue por el Rabino y lo trajo de vuelta con el hombre para que le tratara y lo regresara en si, una vez hecho esto Ishmael comenzó con las preguntas.

-¿Por que vinieron hasta acá?-

-Para acabar con basura como ustedes-

-Eso me queda claro; ¿desde donde vienen?-

-Que te importa maldito Judío, muérete tu y toda tu raza- Ishmael lo levanto y le puso contra el pilar. -Que, crees que matarme te ayudara, hazlo, vendremos por ti de igual manera, por ti y toda tu podrida gente-

-Rabino, por favor ayúdeme a descifrar su ser- El Rabino puso su mano derecha sobre la boca del hombre y por un momento este pareció perderse en su ser. El Rabino simplemente asintió con su cabeza e hizo un corto rezo. -Vamos a ver, ¿de donde vienes?-

-Richmond, Virginia-

-¿Quien los mando?-

-El Gran Comendador-

-¿Que tienen que ver con el Culto de Longinius?-

-Nosotros somos parte de ellos, solo algunos selectos pueden entrar al Culto y volverse parte de la verdadera liberación, de la verdadera misión, la que Longinius se propuso desde la muerte de Jesucristo en la cruz, la de exterminar a todos los Judíos por traicionar al Rey mismo, nuestro señor-

-¿Quien es el tipo de la lanza?-

-El Gran Comandante Dragón, el es el líder tanto del Klan como del Culto, el es Longinius-

-Creo que es todo lo que ocupo saber, ¿ocupas algo de el, Sam?-

-No, no creo...-

-¿Miller?-

-No-

-Entonces que muera- Antes de poder reaccionar Miller le soltó una ráfaga en el rostro al hombre, Ishmael por inercia lo dejo caer. -¿Y tu plan era?-

-No había necesidad de que fuera una muerte lenta, ya tendrás tu venganza-

-El problema no es ese, mi venganza personal no tiene nada que ver con algo que acaba de escalar, esto es mas que personal-

-¿Escucho sirenas?- Afuera se acumulaban las patrullas y ambulancias, rápidamente comenzaron a acordonar la zona y a manifestarse decenas de oficiales y paramedicos quienes de inmediato comenzaron a trabajar. Para suerte de ellos el oficial Thaddeus Mallone había acudido junto con toda la comitiva y les libero.

-Recuerden, esto lo hago unicamente por que confió en ustedes- Mallone les indico la salida y les llevo a su automóvil, un Packard color crema del año. -¿Van a tomar también este caso bajo la jurisdicción del FBI?

-Si, todo esto tiene que quedar fuera de manos de la policía local o se puede poner peor. Los cuerpos de nuestros compañeros llévenlos a la morgue, nosotros mandaremos por alguien del Buro para recogerlos directamente por lo que no es necesaria una autopsia- Respondió Sam y recordó que tenia algo en el automóvil que debía entregar. -Por cierto, alguien debería llevar el cuadro de la señora Whiteman al Rabino, creo que le interesara-

-Yo lo hago- Miller tomo el cuadro con cuidado y le informo a Ishmael de su contenido, que era una mujer Judía, una Kabbalista o Maga, del siglo XIX, atrapada en los tiempos de la guerra civil por su propia magia para evitar ser atrapada por los miembros del Culto a Longinius y que solo otro Kabbalista podría sacarle de ahí. Con gusto Ishmael informo al Rabino de los detalles y este dijo que trabajaría cuanto antes para liberarla de su tormento.

Una vez listos ellos se retiraron de vuelta a su cuartel pero no antes de toparse con otra anomalía en el aire la cual Ishmael paso a toda velocidad, dejando al hombre detrás.

-¿Como es que nos están siguiendo todavía?- Pregunto Miller, quien tenia su Thompson preparada.

-Residuos de esencia, cuando me transportaron aquí deje una marca muy fuerte en varios planos. Es muy probable que esa sea la razón por la cual estos tipos llegaron ahí. en primer lugar, por que me transportaron...- Ishmael cambio de velocidad y suspiro. -Lo mismo de siempre, donde quiera que piso solo traigo destrucción-

-No es para tanto, Ishmael- Dijo Sam y observo un par de luces que venían del lado derecho. Ishmael esquivo hábilmente y dio vuelta a la izquierda para después ser seguido muy de cerca por un carro parecido al de ellos con miembros del Klan disparandoles con Thompsons. -¡Que no se cansan!-

-Aparentemente no... alguien haga algo, no puedo manejar y disparar-

-Yo me encargo de la derecha- Miller salio de lado y comenzó a disparar, Sam salio del lado izquierdo y dio unos tiros al conductor pero sin mucha suerte. Ambos automóviles viraban de un lado al otro tratando de destantear a sus oponentes pero lo único que lograban era ganar o perder velocidad momentáneamente, por lo demás quedaba en la lucha armada el ver quien saldría victorioso.

-¡Cuidado con el de la derecha!- Miller disparo nuevamente al Packard pero el encapuchado logro reventar el cristal trasero e impactar a Sam en espalda y cuello, dejándolo inconsciente. -¡Mierda!-

-¿Sam, estas bien?- Pregunto Ishmael

-Creo que murió- Miller soltó otra ráfaga mientras decía esto, una larga y profunda dirigida al motor del Packard y con esto el vehículo comenzó a perder velocidad considerablemente. -Listo, ya no tendremos problemas-

-¿No? Tenemos a tres agentes muertos y no sabemos como llegar al cuartel-

-Llegaremos, recuerdo mas o menos las indicaciones-

Resulto ser que eso no era cierto, no fue hasta que no regreso Sam a su ser que este les dio indicaciones para llegar al cuartel y esto haciéndolo en un estado terrible ya que sangraba continuamente de espalda y cuello a pesar de tener ya un torniquete improvisado.

Llegando al cuartel se encontraron con el Doctor, quien daba tratamiento psicológico a dos personas que habían recuperado de la casa, dos sirvientes negros de la mujer Judía que habían quedado atrapados en respectivos cuadros y de lo cual nunca estuvieron conscientes, ni del paso del tiempo ni de las circunstancias.

-¿Que paso?- Pregunto el Doctor mientras acomodaban a Sam en un sillón.

-Plomo- Respondió Ishmael. -¿Teléfono?-

-Por allá- Ishmael rápidamente fue al teléfono y comenzó una llamada a Nueva Jersey.

Nuddleman, Ishmael; ¿Que paso, como esta todo?; Mal, fue un error moverme a Nueva York, el Culto de Longinius casi destruye una sinagoga y a su congregación, el Rabino Salov esta bien afortunadamente, pero nos persiguieron de hecho, aparte el Klan esta involucrado; Vas muy rápido,¿Que tienen ellos que ver?; Son una especie de fuerza de reclutamiento para el Culto, según me dice Sam y Miller tenían una sede aquí en Nueva York hasta que por error se descubrieron ellos mismos y la policía comenzó a buscarlos; Si, de eso estoy enterado, por eso los mande en primer lugar. ¿Que planeas hacer?; Ir hasta Richmmond y acabar con esto de una vez, es tiempo de acabar la lucha aquí; ¿Ir a su sede, estas loco? No tienes ni el personal ni el armamento para eso; Esto es mas que personal, estos hijos de puta nos vienen persiguiendo desde los tiempos de Cristo y nos acusan de estupideces, nosotros no les hemos hecho nada y nos exterminan como ratas, es tiempo de acabar con esto de una buena vez; Si, puede que tengas razón, pero es una locura lo que dices; Yo se, pero lo he dicho muchas veces antes, si voy a morir que sea por una buena causa y esta vez siento que si muero no sera en las manos de una abominación de otro mundo; ¿Y tu crees que no te encontraras con esas cosas por allá?; No lo se, espero y no pero para eso tenemos a Charlie en Richmmond; No cuentes con el, ya sabes que el hombre no esta en sus cinco sentidos desde el incidente en Arkansas; Eso dice pero yo no le creo, se esta haciendo el idiota para no tener que trabajar de mas; Eso es de cada quien. Entonces, si vas a ir sabes que no te puedo ayudar; No, pero se que hay un Obispo que si me puede ayudar; ¿Vas a tratar con la Iglesia Católica, en serio?; Ellos también quieren ver el fin de esta gente y si por una vez nos podemos aliar para acabar con una amenaza de este calibre creo que vale la pena dejar nuestras diferencias de lado y empezar a cooperar; No confió mucho en la Iglesia, Ishmael, pero tu sabes lo que haces, tu estas a cargo de esto; Si, yo se. Por cierto, tuvimos un incidente en Alemania; ¿Que paso?; Agatha... algo paso cuando transportábamos el monolito, no es ella misma; ¿Cuando ha sido ella misma?; Me refiero a que algo cambio y yo también, algo cambio en mi, no es como las otras veces, siento que realmente algo cambio y no lo puedo explicar, necesito investigar mas a fondo; ¿Pero esta bien?; No estoy seguro de eso... tendríamos que preguntarle a la gente del Buro de Europa para saber que fue lo que realmente paso; ¿Y que hay de X-01?; Todo en orden, almacenado en Berlín como quedamos; ¿Seguro que nadie te vio?; No se, llamamos mucho la atención pero tenemos a bastante gente cuidándolo como para perderlo; Confió en ti; No deberías, ya sabes cual es nuestro trato; Confió en ti; Mañana salgo temprano, contacta a Charlie y a los demás; No tengo a quien mandarte, muchos de los agentes están aterrorizados por el Culto y sus ataques sorpresas; Entonces definitivamente estamos solos; Desafortunadamente y te recuerdo que el FBI ya se esta movilizando por lo que tienen que ser muy rápidos en esto; Entendido, moveré todo lo de este cuartel al de Charlie en Richmmond; No dejen huellas, purguen todo; En ese caso necesitamos que se lleven los cuerpos de la morgue de la ciudad; ¿Quienes murieron?; Un samoano y un anticuario; ¿Sam Maxwell?; No, el otro; Oh, bueno, lastima de hecho, era un buen agente; Si, si, condolencias y todo eso, ya me se la misma cantaleta y no tengo tiempo para eso; Mandare por ellos, también por los documentos faltantes que me menciono Max hace algunas horas; Bien, ¿por cierto, tenemos todavía a Krupova?; No, el ya no nos sirve en este Buro pero sigue activo en el área; No estaría mal contactarlo; Ese es tu problema, no el mio. Yo no contactare a ese hombre ni le pagare un solo centavo, bastante nos debe con lo de París; Yo me encargo de eso entonces; Espero escuchar de ti; No esperes nada de mi.


Silencio.

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