Thursday, June 7, 2012

Mi señor


-¡Mi señor, mi señor!- El bufón corría rápidamente hacia el rey, un hombre decrepito con ropa agujereada y una corona sucia, horrible y casi deshecha. -¡Se juntan los villanos afuera, reclamarle  justicia!-

-Justicia…- El Rey se paso la mano derecha lentamente sobre su larga barba y quedose meditando un tiempo. -¿Ya usamos las calderas?-

-Si mi señor, les faltaba un buen baño de agua hirviente a esta gentuza-

-Ya mandamos a los señores a aplacar a esta gente-

-También mi señor pero muchos de estos se han puesto en nuestra contra y ahora le reclaman justicia, uno de ellos incluso tuvo el descaro de reclamar su trono- La preocupación del bufón parecía hacerse cada vez más evidente mientras el Rey continuaba acariciando su barba. –Disculpe por interrumpir sus pensamientos pero, ¿donde está su guardia mi señor?-

-Los mande a sus casas, no necesito que estén presentes para lo que está a punto de ocurrir-

-¿Y qué es lo que va a suceder, mi señor?- El Rey se levanto lentamente de su silla y se quedo de pie por un momento en silencio, era una figura altamente estimable, alto, de complexión fuerte aun en su alta edad, con vista de halcón y una nariz que parecía un pico, sus ojos azul cielo eran increíblemente penetrantes y aterradores, sus manos cadavéricas pero gigantes y capaces de tomar a alguien por el cuello y levantarlo con facilidad. -¿Mi señor?-

El hombre avanzo hacia el balcón principal de aquel antiguo castillo que parecía estar a punto de caerse, lamentablemente el dinero para sus reparaciones había sido robado por la gente que debía arreglarlo y el Rey, no por ignorancia sino por conveniencia, no había hecho nada en contra de esto aunque salió muy beneficiado del hecho, y al hacerse ver recibió una bulla continua por parte de la horda enardecida que invadía las afueras del castillo.

-¡Súbditos!- La gente lentamente fue calmándose para escuchar al Rey hablar pero no faltaba aquel que seguía gritando o clamando por su cabeza. -¡Lo quieren, tómenlo!-

El Rey, con derecho divino, removió la corona de su cabeza y tiro esta hacia la horda dentro de la cual estallaron brutales peleas por tenerla.

-Míralos- Dijo el Rey mientras le apuntaba al bufón con la mano derecha –Esta gente es la que quiere gobernar… pobres, no saben que pronto regresare-

El Rey simplemente sonrió al ver como comenzaban derramamientos de sangre por la corona y el bufón, su eterno y sabio compinche, comenzó a reír al entender lo que había pasado.

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