Sunday, August 19, 2012

Daimayo



El rostro de aquella hermosa mujer se mostraba en un estado de pánico, parte de su maquillaje corrido, lengua de fuera, aquel precioso kimono, regalado a ella por el Daimayo de la región, cubierto de sangre de vientre para abajo.

Observándola detalladamente estaba el Daimayo sentado, bebiendo sake de un diminuto plato, con su rostro vuelto una horrible piedra de odio y furia.

-Solo tú faltabas en este mortal juego...-

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