Tuesday, October 9, 2012

La mesa


Están tres hombre jugando pokar cuando comienza una discusión de sus vidas amorosas y como las manejan. Uno confiesa ser un mujeriego y realmente no sentir amor por nadie, ni por si mismo; el segundo confiesa que le gusta que su mujer le mande, que le ordene y que lo tenga siempre corto de dejarlo; el tercero confiesa que deja hacer a sus mujeres lo que quieran mientras no interfieran con sus intereses y que cuando se encuentren en una situación precaria el no hace nada por que las consecuencias son de ellas y de nadie mas.

No comments:

Post a Comment

Death does not always mean change

The city changes and I feel nostalgia, I am starting to understand why it becomes such a big thing when one grows up and sees everything s...